Melinda SZABADOS-BÁNYAI
JÁSZFÉNYSZARU, HUNGRÍA.- Si tuviera que describir nuestro verano usaría las palabras: calor, helado, renovación y dos niñas que a veces se aburren. Es el segundo verano que estamos de renovaciones para mejorar de nuestro hogar y a pesar de las molestias me alegro de que podamos invertir en nuestro entorno. Si la casa está en orden y el comfort es más elevado, entonces nosotros nos podemos sentir mejor entre sus paredes.
El verano para muchos es el tiempo de disfrutar de las vacaciones, de relajarse y entretenerse. Para nosotros las vacaciones significan cuidar a las niñas en un entorno diferente, estar pendientes de ellas, hacerlas felices, disfrutar de su alegría son nuestras metas para las vacaciones que serán breves pero serán este año también.
Para mí la mejor alegría cuando estamos de vacaciones en una ciudad diferente es no tener que preocuparme por la comida. Comemos en el restaurante del hotel y disfruto seleccionando la comida que está servida. No tengo que pensar sobre que cocinar, cuando cocinar, simplemente entro en el restaurante y tomo lo que apetezco.
Hace dos semanas tuvimos la oportunidad de pasar 24 horas a solas y disfrutamos de un concierto magnifico de Juanes. Estoy segura que conocen sus canciones, brindó un show espectacular, pero para nosotros este evento y poder asistir significó tener por fin, después de 6 años tiempo para nosotros solos. Pasaron seis años desde el nacimiento de nuestra hija mayor y nosotros no fuimos a ninguna parte en pareja, siempre con las niñas, si salimos a alguna parte estamos los cuatro juntos y por eso fue tan magnifico tener un poquito de tiempo a solas. Es necesario pasar tiempo junto a tu pareja para redescubrir tras el cansancio, el caos o el estrés, esa persona que robo tu corazón. Cuando estábamos solos, más tranquilos, más relajados, pude ver y comprobar que el hombre que tengo a mi lado es verdaderamente mi media naranja.
Tiene mucha responsabilidad siendo la cabeza de nuestra familia, pero es un buen hombre y ver brillar sus ojos, poder pasear cogiendo su mano fue maravilloso, esperamos poder repetir la experiencia el próximo año.
Tenemos un mes más, el mes de agosto, para juntar experiencias, hacer memorias inolvidables y disfrutar del verano donde habrá calor, helado, piscina y una visita a una ciudad bonita. Mientras compagino las tareas domésticas, tengo dos alumnas que aprenden inglés conmigo en el verano, así que un poco de labor intelectual estará presente en mis días. Lo que espero, anhelo y deseo de todo corazón es poder obtener el carne de conducir. De esta manera llevar a las niñas a la guardería sería fácil, sin estrés y problemas. Mis días pasan esperando el día del examen de conducir y esperar poder pasarlo. Mi instructora es super buena, amable, una mujer que verdaderamente sabe y entiende el reto que puede ser mover un automóvil para algunos.
Lo que les deseo es que puedan cumplir sus sueños y que puedan disfrutar del verano con o sin su familia. Que podamos recargar nuestras baterías para poder combatir los días grises de otoño e invierno más fácil.

*Master en escritura creativa, amante de la literatura, teatro y música. Madre de dos hijas.
szabadosbanyaimelinda@gmail.com









