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Melinda SZABADOS-BÁNYAI*

JÁSZFÉNYSZARU, HUNGRÍA.- No sé si en aquella parte del mundo ha llegado la noticia que en Hunngría hubo elecciones el domingo pasado. El 12 de abril no fue un día ordinario o común, millones de húngaros han salido a votar por un futuro diferente, por un futuro mejor. Nunca antes han acudido tantas personas a votar, nunca antes se unieron las fuerzas para generar un cambio tan anhelado y necesario. Cuando vi la celebración de la gente en Budapest, miles de personas bailando y cantando en la calle, me sentí realmente orgullosa de mi pueblo.

La historia de Hungría carece de momentos de unidad, de unanimidad, pero el 12 de abril logramos expresar de forma directa nuestro deseo. El cambio fue absolutamente necesario, crear un contexto más diverso, adoptar nuevas ideas y tener un líder nuevo, capaz de enfrentar los retos y de vencerlos fueron absolutamente inprescindibles.

Después de tanto tiempo agonizando bajo un líder que no trabajo para mejorar nuestras condiciones económicas o de vida, ahora, una semana después de las elecciones, todo empieza a sentirse diferente. Se pueden hacer las cosas de manera diferente, se pueden adoptar nuevas métodos para combatir los problemas del país. !Todo parece posible!

Personalmente espero que el nuevo gobierno esté a la altura de las expectativas. Yo les deseo un buen desempeño, son muchas las tareas. No sé mucho de política, pero estoy convencida que se pueden hacer las cosas de forma absolutamente diferente, beneficiando a la gente y no crear y alimentar solo a un círculo de gente muy poderoso y rico con dinero público. Lo que yo espero es un sistema sanitario mejor y un sistema educativo donde mis hijas pueden obtener conocimientos reales que les servirán en un futuro.

Creo que siempre hay lugar para reformas.  Siempre hay algo que se puede mejorar. En nuestros días cotidianos, podemos cambiar nuestro actidud, poder observar lo bueno, lo positivo es necesario para poder enfrentarlo todo. A veces, las alegrías se ven superadas por las tristezas pero hay que encontrar la bondad que nos ofrece el día a día. Disfrutar de una taza de café en silencio, poder ordenar mis pensamientos para escribirles este artículo fueron mis alegrías hoy.

Espero poder reconocer lo bueno diariamente. No se puede vivir sin estás pequeñas alegrías, sin intentar descubrir el lado positivo. ¡Les deseo muchos días soleados y positivos y que podamos generar los cambios necesarios en nuestras vidas!

 

*Master en escritura creativa, amante de la literatura, teatro y música. Madre de dos hijas.

szabadosbanyaimelinda@gmail.com

 

 

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