Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR


- Mientras las autoridades sostienen que el abasto se encuentra bajo control, médicos y enfermeras aseguran que la mejor evidencia son los anaqueles vacíos, la suspensión de procedimientos y las constantes carencias que enfrentan diariamente.
*En un servicio tan sensible como la salud pública, la transparencia y la rendición de cuentas resultan indispensables. Si las afirmaciones oficiales no corresponden con las condiciones reales de los hospitales, la confianza ciudadana se erosiona y se le victimiza.
Las declaraciones del coordinador estatal del IMSS-Bienestar en Oaxaca, Alejandro Ramírez, en el sentido de que el Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” cuenta con medicamentos e insumos suficientes, fueron desmentidas por trabajadores de la institución, quienes documentaron y denunciaron públicamente la persistencia de un grave desabasto que afecta la atención de miles de pacientes.
Gobernador Salomón Jara no permita que le mienta el titular del IMSS Bienestar, Alejandro Ramírez, y que lo exhiba y confronte con la presidenta Claudia Sheinbaum, el Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” está colapsado por falta de medicamentos e insumos ¡Córralo por inepto y mentiroso!
La confrontación entre la versión oficial y las denuncias del personal refleja la profunda crisis que atraviesa el sistema de salud en Oaxaca. Mientras las autoridades sostienen que el abasto se encuentra bajo control, médicos y enfermeras aseguran que la mejor evidencia son los anaqueles vacíos, la suspensión de procedimientos y las constantes carencias que enfrentan diariamente.
En un servicio tan sensible como la salud pública, la transparencia y la rendición de cuentas resultan indispensables. Si las afirmaciones oficiales no corresponden con las condiciones reales de los hospitales, la confianza ciudadana se erosiona y, lo más grave, quienes terminan pagando las consecuencias son los pacientes que esperan una atención digna y oportuna.
Médicos, enfermeras y personal administrativo sostienen que la realidad cotidiana dista mucho del discurso oficial. Afirman que la escasez de medicamentos, material de curación, equipos médicos e insumos básicos obliga al personal a improvisar, posponer procedimientos e incluso solicitar a los familiares de los pacientes la compra de materiales indispensables para brindar atención.
Las denuncias de los trabajadores se suman a una larga cadena de protestas registradas durante los últimos meses, en las que han advertido que la transición al modelo IMSS-Bienestar no ha resuelto los problemas estructurales del principal hospital público de Oaxaca y, por el contrario, ha profundizado las deficiencias operativas y administrativas.
En días recientes, personal del nosocomio volvió a exhibir la falta de medicamentos e insumos, cuestionando directamente las declaraciones de las autoridades estatales y federales, al considerar que intentan presentar una realidad distinta a la que enfrentan diariamente quienes atienden a la población más vulnerable.
Diversos reportes periodísticos también documentan las denuncias sobre el desabasto persistente y las exigencias de reposición inmediata de medicamentos, insumos y equipo médico.
Para los trabajadores, el problema trasciende el ámbito laboral. Advierten que la insuficiencia de recursos pone en riesgo la seguridad de los pacientes, retrasa cirugías, limita tratamientos y deteriora la calidad de la atención médica, particularmente para las personas sin seguridad social que dependen exclusivamente del sistema público de salud.
alfredo_daguilar@hotmail.com director@revista-mujeres.com @efektoaguila








