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Milka IBÁÑEZ*

CDMX.- Hay series que parten de una premisa aparentemente sencilla y terminan convirtiéndose en un espejo incómodo de nuestra realidad. Margo tiene problemas de dinero es una de ellas. Basada en la novela de Rufi Thorpe, la serie sigue a Margo, una joven madre que, tras un embarazo inesperado y con muy pocas herramientas para sostenerse económicamente, debe encontrar la manera de sobrevivir mientras cría a su hijo en un mundo donde la estabilidad parece un privilegio cada vez más escaso, esta manera de ganarse la vida es una poco común, o cada vez más común, y de ahí es que empieza esta serie que nos pone a prueba a todos, incluyendo a quien la ve.

Lo primero que destaca es su tono. La serie se mueve con soltura entre la comedia, el drama y la ternura, construyendo una historia que nunca pierde el sentido del humor incluso cuando aborda situaciones profundamente complejas. Esa ligereza no resta importancia a los problemas de su protagonista; al contrario, permite observar con mayor claridad la desesperación cotidiana de una madre adolescente que intenta pagar la renta, conseguir un empleo digno y garantizar el bienestar de su hijo en una economía que parece diseñada para poner obstáculos en cada paso.

En ese contexto, la decisión que toma Margo de trabajar con contenido sensual en redes, se convierte en el motor de la historia. Lo interesante es que la serie jamás se plantea como un juicio moral. En ningún momento la discusión gira en torno a condenar o justificar sus acciones. La mirada está puesta en algo mucho más humano: la capacidad de cada persona para tomar decisiones sobre su propia vida, de saber utilizar nuestras motivaciones, como en este caso la escritura. Esa postura le permite a la serie explorar los matices detrás de una elección que, para muchos, podría resultar polémica, pero que para ella representa una posibilidad real de salir adelante.

También resulta particularmente valiosa la forma en que retrata a la familia. Las reacciones ante el nuevo empleo de Margo son diversas, contradictorias e incluso incómodas, como suele ocurrir en la vida real. Hay preocupación, desconcierto y desacuerdos, pero también cariño. La serie entiende que las familias no son espacios perfectos ni equilibrados; son grupos de personas intentando acompañarse como pueden. Y aunque la familia de Margo está lejos de ser ejemplar, encuentra en el amor mutuo una manera de sostenerse frente a las dificultades.

Otro de sus mayores aciertos es abordar la maternidad sin romantizarla. Aquí no hay discursos idealizados sobre el instinto materno ni soluciones mágicas. Ser madre implica cansancio, miedo, incertidumbre y una enorme carga de responsabilidad. Del mismo modo, la serie reflexiona sobre distintas formas de paternidad: la ausencia que deja vacíos difíciles de llenar y la presencia imperfecta de quienes intentan estar, aunque cometan errores en el camino.

Margo tiene problemas de dinero es divertida, tierna y atrevida. Pero, sobre todo, es una serie profundamente empática. Nos invita a cuestionar nuestros prejuicios y a reflexionar sobre las decisiones que tomamos cuando la supervivencia entra en juego. A partir de la historia de Margo, nos recuerda que detrás de cada elección hay una persona intentando encontrar la mejor manera posible de seguir adelante.

Esta serie se encuentra disponible en la plataforma Apple Tv.

 

*Oaxaqueña, productora de cine, gestora cultural y directora del Festival Internacional de Cine y Comedia 24 Risas por Segundo.

 

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