A mi profesora Rosalía
Jasmina HARTIANA*
En un programa de finanzas que se transmite muy temprano en la mañana descubrí una nueva forma de inversión y claro hablo de capitales enormes que mueven economías completas, algo que no es para las personas comunes que escriben una pequeña columna. Pero me dejó pensando un buen rato porque para mí representa un proyecto verde de inversión. La cosa es mas o menos y en palabras corrientes mías; se crean nuevos proyectos para invertir, pueden ser de lo que se quiera imaginar, pero el requisito indispensable es que sean financiados con capital proveniente de los inversionistas y no deuda o crédito hacia al futuro. Es decir; los interesados sacan de su bolsillo el dinero para echar en marcha los proyectos. ¿Por qué lo considero verde? porque no hipotecamos nuestro futuro a los recursos escasos que no sabremos si tendremos debido al cambio climático que nosotros hemos alimentado hasta ahora.

Yo no confió en ningún sistema económico político, considero hasta ahora que todos son fallidos, tampoco creo en el discurso de que toda la culpa la tiene la colonización, mas bien a mi parecer se trata de nuestro adn humano, somos como las plagas que atacan los plantíos, glotones nada nos sacia desde el espécimen más pequeño hasta los lideres del enjambre participan en los saqueos. Tampoco me considero tan ingenua para tomarme el cuento de que esta iniciativa de inversión verde se deba a la buena voluntad de las personas que lo manejan, mi teoría es que la esperanza de vida se ira prolongando y claro los que sobrevivan durante mayor tiempo quieren seguir veraneando es sus chalets con vista al mar, con un azul profundo en el cielo y las olas. Sea como sea creo que hay tomar lo bueno de las circunstancias y pensar que esto tal vez nos de un poco de esperanza en cuanto a la conservación de nuestro planeta.
Sí lo siento para todos aquellos que aseguran que los recursos son ilimitados y nuestros, yo en cambio soy una ecologista fiera, y lo soy gracias a una maestra de la prepa, una mujer de cabello crespo que no media más de metro y medio y que de forma apasionada nos explicaba la Teoría de Gea, la teoría de que la tierra en su conjunto es un organismo vivo con tiempo y recursos finitos, a esa pequeñita mujer pero de espíritu protector que me hizo sembrar arboles llamada Rosalía es a quien debo esa parte de mi conciencia.
Hace poco leí en algún lado un artículo de una geóloga cuyo nombre he olvidado y decía que era inútil terraformar Marte, que en este momento no comprendíamos a que se debía la vida en la tierra, pero lo que aseguraba es que todo absolutamente todo en la tierra estaba vivo y se reciclaba en un ciclo constante. Que ella no comprendía porque queríamos cambiar o destruir lo que ahora tenemos para mudarnos a un vecindario tóxico que prácticamente era en basurero. Quizás, se deba a que somos una plaga soñando a ser dioses.

- Soy fotógrafa y cuentista
Cuentos: Anabel, Miel con veneno, Imágenes que cuentan, Entretenimiento para Adultos, El Cerrajero, y la Chica del Tutu. jazminahartiana@hotmail.com







