- Por Antonio Fourzan.
La práctica de llevar a tirar la basura recolectada en el municipio de Oaxaca de Juárez y los 24 adicionales, que forman la zona conurbada, ha tenido diferentes crisis provocadas por el cierre del “Tiradero” ubicado en el municipio de Zaachila, o por la negativa a recolectar la basura del sindicato “3 de Marzo”, organización que agrupa a todos los trabajadores de limpia del municipio de Oaxaca de Juárez, como la que ocurrió a finales de diciembre de 2021, como protesta porque no se les había pagado sueldo y aguinaldo y tampoco se les proporcionó insumos para su trabajo, como uniformes, gasolina, etc. En dicha crisis, además de no recoger la basura, bloquearon los principales cruceros de la ciudad, dejando prácticamente estrangulada la vialidad. Además, como las arcas de la administración municipal estaban vacías, se complicó cubrir el adeudo, tuvo que entrar al quite el gobierno del estado y ante la ausencia del Edil Oswaldo García Jarquín, participó en la negociación el presidente municipal electo, Martínez Neri; el sindicato “3 de Marzo”, aumentó la presión tirando basura frente al ex convento de Santo Domingo, como si no fuera suficiente tener la ciudad convertida en muladar, por la basura que la gente, sin conciencia ambiental y social sacó a las calles, en plenas vacaciones de diciembre, cuando Oaxaca está llena de visitantes. Acciones como esta nos dicen que a los grupos de presión no les importa dañar a Oaxaca, con tal de ver sus intereses satisfechos.
Ya con la nueva administración municipal, el 10 de marzo del año en curso, los vecinos de las colonias aledañas al “Tiradero” cerraron el acceso. Esta acción fue respaldada por el Presidente Municipal y las autoridades agrarias, generando una nueva crisis en menos de dos meses. Después de las negociaciones se acordó que se darían tres meses de plazo para el cierre definitivo del “Tiradero”, debido a que ya está rebasada su capacidad, luego se llevó a cabo otra negociación en la que se aumentó el plazo para que tiraran su basura los cinco municipios que han venido cubriendo una cuota para contribuir al manejo sanitario del “Tiradero” , sin embargo, este acuerdo se rompió a finales del mes de julio y nuevamente tuvimos otra crisis con la que nuestras calles se volvieron a llenar de basura. Después de varios días de negociación, se dio como plazo hasta el 8 de octubre para que los cinco municipios mencionados puedan seguir depositando su basura.
El relato que hice de los últimos acontecimientos que nos llevaron a la situación actual, tiene la intención de hacerles ver que, a pesar de los múltiples problemas que ocasiona el tiradero a cielo abierto de Zaachila, como son la contaminación, los malos olores, la proliferación de fauna nociva y la situación de ser rehenes de quienes controlan el acceso al tiradero y de los propios trabajadores de limpia, ningún gobierno, municipal y/o estatal,
ha tomado la decisión de diseñar una política pública para darle solución definitiva, una solución sostenible al problema de la basura.
La solución sostenible al problema de la basura empieza por cambiar el paradigma, a fin de entender que la basura no es tal, si se le agrega valor, para lo cual, hay que realizar un proceso de separación o clasificación desde la fuente, es decir, en cada casa, separar los residuos orgánicos e inorgánicos y éstos, a su vez, en los que son reciclables y en los que ya no lo son. Toda política pública, por definición, tiene que considerar la participación ciudadana y; en este tema, es crucial e inevitable que los habitantes del municipio de Oaxaca de Juárez, de los 24 municipios de la zona conurbada e idealmente, de todos los municipios del estado sean conscientes de la necesidad impostergable de evitar la contaminación del medio ambiente, para lo cual es menester gestionar de manera responsable los desechos, en pocas palabras hay que poner en práctica la cultura de las “3R”: reciclar, reducir y reusar.
Días después de conocerse la determinación del municipio de Zaachila de cerrar definitivamente el “Tiradero”, la administración municipal del Mtro. Francisco Martínez Neri, emitió un punto de acuerdo para que se iniciara la separación de basura y otras acciones. Con el equipo de medio ambiente del movimiento UNO analizamos la situación y propusimos elaborar un proyecto para crear un modelo de gestión integral de residuos sólidos urbanos, que sirviera, tanto para el municipio de Oaxaca de Juárez, como para los de la zona conurbada, es decir, una hoja de ruta en la que se establecieran elementos fundamentales como: la sensibilización y concientización de la población, la capacitación para separar los desechos, la recolección y su depósito en los lugares de procesamiento, la creación de oportunidades de empredimiento, en donde se les diera lugar a los actores que tienen experiencia y capacidad para el manejo de los desechos, participación del sindicato “3 de Marzo”, así como de los grupos de pepenadores, además, redactar la normatividad para reglamentar la operación del modelo, así como la cotización de la maquinaria y equipos que se requerirían y el costo total del modelo.
En dicho modelo, la apuesta está en la gente, es decir, el eje fundamental es que cada familia, cada casa, procese sus desechos, a fin de reducir la basura a “0”. Con los residuos orgánicos elaborar composta y los inorgánicos reciclarlos o venderlos en los centros de acopio, las personas o familias que no quieran o no puedan llevar a cabo este proceso, entregan sus desechos ya separados en las colectas correspondientes de los camiones del municipio y entonces entra la parte del emprendimiento para convertir el manejo de los desechos en una fuente de empleo, en una industria.
Sin embargo, todas las ventajas que conlleva el ir por una solución sostenible, al parecer van a ser ignoradas por el gobierno municipal de Oaxaca de Juárez y por muchos otros de la zona conurbada, ya que el Presidente Municipal manifestó en diferentes medios que se tiene comprometida la compra de un terreno en el municipio de San Martín Tilcajete, para convertirlo en un “nuevo tiradero”. Agregó que también se está considerando la compra de
una compactadora, la cual está cotizada en 21 millones de pesos, equipo con el que se procesarán los residuos sólidos que no son reciclables, así que este “tiradero” con la compactadora podrá tener o no un buen manejo como relleno sanitario, pero será más de lo mismo, los ciudadanos seguiremos contaminando el ambiente tirando la basura y estaremos en riesgo de ser rehenes cuando algún grupo cierre los accesos.
Adicionalmente, hay que tomar en cuenta que las cifras revelan que existe una tendencia a producir más basura, lo que se traduce en generar más desechos para tirar. De acuerdo con datos publicados por “El Imparcial”, en 2016 había 22 tiraderos, actualmente existen 30. El de Zaachila es el más grande, se depositan ahí en promedio 850 tn diarias, le sigue el de San Pedro Mixtepec, con 60 tn y luego, Huajuapan, con 50 tn. De acuerdo con la SEMAEDESO, la generación de basura se incrementó en 5 años 26%, lo que equivale a una cantidad de 395 tn. Así las cosas, mientras no aprendamos a darle un manejo responsable a nuestros residuos y mejor aún, a cambiar nuestra economía lineal de comprar para desechar, a una circular para reusar y reciclar, fortaleciendo además a los productores locales, seguiremos en el camino hacia el desastre global que amenaza el cambio climático.
Tal vez suene pretencioso, o tal vez ingenuo, pero realmente espero que este escrito motive a la reflexión a las autoridades municipales y estatales, con el objetivo de que se opte por una solución sostenible para el problema de la basura. Quedan menos de dos mes para que venza el nuevo plazo (8 de octubre) fijado por Zaachila para el cierre del basurero, quiero pensar que esto del tiradero en San Martín Tilcajete será una solución temporal para posteriormente, ya sin la presión del tiempo, se camine hacia a la gestión responsable de los desechos por parte de la población. Hay que entender que los problemas que hoy en día enfrenta nuestra sociedad son demasiado complejos como para que el gobierno los resuelva solo, la mega tendencia en el mundo va en sentido contrario: menos gobierno y más sociedad, lo cual se traduce en que el gobierno sea un facilitador para que la sociedad construya la solución de sus problemas, se llama “gobierno abierto”. Hay que construir ciudadanía y que mejor tema para hacerlo que el cuidado del medio ambiente, tenemos que aprender a manejar de manera responsable nuestros desechos y; ya encarrerados, a cuidar el agua, a evitar la descarga de aguas negras en los ríos, tenemos que revertir el daño que le hemos causado a la naturaleza, aún estamos a tiempo. Abajo dejo mi correo, para mayor información o asesoría.
Antonio.faz2018@gmail.com








