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VALOR AGREGADO
Migración Víacrucis Global
Antonio Fourzán

Antonio.faz2018@gmail.com

16 de octubre 2023

Los habitantes de la ciudad capital del Estado de Oaxaca recientemente hemos visto que espacios públicos como camellones de avenidas, jardines, estacionamientos de Oxxo, calles aledañas a la terminal de ADO y a la terminal de autobuses de 2° clase, la Central de Abastos y algunos otros están ocupados por muchísimos migrantes. Nos llama la atención porque esto no sucedía antes y seguramente nos preguntamos ¿por qué está la gente aquí y en tal cantidad?
El fenómeno de la migración se intensificó de manera global hace poco más de 5 años. La población migrante asciende a 281 millones, cantidad que representa el 3.6% de la población mundial. Las causas son muy variadas según la situación imperante en cada país “expulsor”, pero podría decirse, a grandes rasgos, que se resumen en tres: la pobreza, la violencia y el cambio climático. A nivel internacional los países que experimentan mayor migración son: 1) India; 2) México y 3) Rusia; por otra parte, los países preferidos como destino son: 1) Estados Unidos; 2) Emiratos Árabes; 3) Alemania y Reino Unido.
En especial, Estados Unidos capta el 50% de las preferencias de la migración internacional. A fin de tener mayor conocimiento de los flujos migratorios y hacer más manejable los trámites de ingreso, desarrolló una aplicación llamada “CBP One”, mediante la cual los migrantes solicitan una cita para lograr su ingreso legal a los Estados Unidos. Desde su lanzamiento, el 18 de enero a junio del año en curso, se han concedido más de 170 mil citas para presentarse en uno de los 8 puntos de ingreso en la frontera suroeste con México. Una vez registrado en la aplicación el periodo de respuesta va de 4 a 6 semanas y hay que tener pasaporte para poder registrarse. Las 3 nacionalidades que más citas han programado provienen de Haití, México y Venezuela.
A pesar de lo anterior, la demanda supera por mucho los alcances de esta valiosa herramienta tecnológica y, por otra parte, la migración ilegal está fuera de control. Como ejemplo tenemos la declaración del Alcalde de Nueva York, Eric Adams, quien en el Foro de la ONU, manifestó que en dicha ciudad había más de 100 mil migrantes, en consecuencia, se rebasó la capacidad de las redes de ayuda, hecho que colocó en situación de vulnerabilidad a gran cantidad de personas, lo que es injusto para los migrantes, pero también para los habitantes de Nueva York, por lo que urgió al gobierno federal a que brindara su apoyo.

En lo que respecta a los migrantes que quieren quedarse en México o que van de paso hacia Estados Unidos y que consideran a México como el país de “la última milla” también la situación es crítica. Por la vía legal, la Secretaría de Gobernación recibió 75 mil solicitudes de asilo en el primer semestre del año actual y espera cerrar con 150 mil. Las nacionalidades con mayor demanda provienen de Haití, Cuba y Honduras, que juntos concentran el 70% de las solicitudes. Sin embargo, el Servicio Jesuita a Refugiados documentó el ingreso diario a México de 3 mil a 5 mil personas por su frontera sur. La gran cantidad de migrantes y el flujo constante generan graves problemas para los estados que se localizan en la ruta de tránsito hacia EU y más en el caso de las ciudades fronterizas, donde se concentran los que esperan una respuesta de su solicitud, como lo mencioné anteriormente, el promedio va de 4 a 6 semanas; por otro lado están los que esperan una oportunidad para cruzar ilegalmente.
En cada uno de los cruces de las ciudades fronterizas se llegan a acumular más de 9 mil personas al día, lo que provoca una situación similar a la que mencionó el Alcalde de Nueva York, por lo que la dirigencia de la CANACO urgió al gobierno federal a buscar una solución, ya que más de 534 mil establecimientos comerciales, ubicados en dichas ciudades, tienen que cerrar en horas pico para evitar el robo hormiga, o incluso ser saqueados.
Un estudio realizado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República (Milenio, 16 de octubre 2023) afirma que México se está convirtiendo un país destino y ya no sólo de tránsito. Con datos de la Unidad de Política Migratoria Registro e Identidad de Personas se acredita un ingreso de enero a julio de 317,334 migrantes, cantidad a la que hay que agregar la que no se registra.
Ante esta realidad inevitable, hay que generar una política de estado para lidiar con este fenómeno tan complejo, porque como lo podemos ver en la zona metropolitana de la ciudad de Oaxaca, no se tiene capacidad para proporcionar las condiciones mínimas de albergue, comida, salud y servicios sanitarios para tantas personas que llegan diariamente, los vecinos del Centro de Movilidad para Migrantes, recién creado en San Sebastian Tutla, ya protestaron porque, ante la falta de capacidad de las instalaciones, los migrantes salen a hacer sus necesidades en las calles, en consecuencia dieron como plazo hasta el 28 de octubre para que se cierre.
El presidente López Obrador convocó a una reunión cumbre con 11 países de América Latina y el Caribe para abordar el tema de la migración. Los invitados son: Ecuador, Colombia, El Salvador, Honduras, Belice, Guatemala, Venezuela, Haití, Cuba, Costa Rica y Panamá. El encuentro titulado “Por una Vecindad Fraterna y de Bienestar” se llevará a cabo el 22 de octubre en Palenque, Chiapas y, con toda seguridad, AMLO va a proponer que se implementen los programas de “sembrando vidas” y becas “ninis” como alternativas para atender las causas de la migración. Veremos la aceptación que tienen estas propuestas del mandatario mexicano.
A manera de conclusión, el fenómeno migratorio llegó al nivel de una “crisis humanitaria global” y México, en su relativamente nueva calidad de país destino y en su tradicional rol de país de tránsito hacia EU, no está preparado para manejar este complejo problema, vamos, ningún país tiene la capacidad de atender adecuadamente la cantidad y los flujos de migrantes que están sucediendo en todo el mundo. A esta situación, hay que agregar las vejaciones que sufren en su trayecto por parte de los “polleros”, el crimen organizado y, en México, incluso, por elementos del propio Instituto Nacional de Migración. Unas mujeres venezolanas entrevistadas dijeron que su peor temor es ser violadas, razón por la cual tratan de conseguir y llevar siempre consigo la pastilla del “último día”, a fin de evitar quedar embarazadas.
Tomando en cuenta que México opera como “muro de contención” para la ola migratoria que intenta llegar a los EU, tarea que le fue asignada por el gobierno de dicha nación, habría que negociar el otorgamiento de un apoyo sustancioso, a fin de poder cumplir con eficiencia esta misión. Se requiere un recurso suficiente para crear un gran “ecosistema para la gestión de la migración”. Habría que empezar por nuestra frontera sur, a la cual hay que dotar de un sistema de aduanas ubicado en todos los puntos de cruce y equipado con alta tecnología, con capacidad de atender a miles de migrantes cada día. Incluso se podría contar con una plataforma tecnológica alineada con EU, con el objetivo de hacer una preselección de las personas con probabilidad de ingresar legalmente a dicho país.
Este sistema de aduanas generaría una tipología de migrantes, que posteriormente iría pasando por un sistema de “esclusas” y “canales”, que servirían para regular los flujos y los destinos, de acuerdo con la capacidad de los albergues disponibles y la vocación de las entidades de la república para dar empleo temporal, y en su caso, permanente, a los migrantes. Por ejemplo, en algunas entidades se podrá necesitar mano de obra para la maquila; en otras, para trabajo en la construcción o limpieza. Las industrias y comercios que empleen a migrantes podrían recibir estímulos fiscales. La idea es evitar la saturación de migrantes en las ciudades fronterizas y de cualquier ciudad en la ruta de tránsito. Otro punto fundamental sería el respeto a los derechos humanos durante su estadía y traslado, por lo que se les facilitaría transporte.
Todo el ecosistema para la gestión del fenómeno migratorio tendría que ser sostenible, empezando por contar con personal profesional y capacitado; se buscaría que los albergues fueran como pequeños centros de producción con base en la economía circular, en los que los migrantes trabajarían para pagar su alojamiento y comida, podrían trabajar en la cocina comunitaria, elaborando composta, cuidando las hortalizas, reciclando el agua, limpiando los baños ecológicos, etc.
Estoy consciente de que esta propuesta sólo quedará en una idea, ya que se requiere romper muchos paradigmas, para empezar, reconocer que somos el “muro de contención” para la migración hacia EU, luego, ver la gestión de la migración como una inversión con criterios humanitarios y eso, ningún país del mundo lo hace, habría que afrontar ideologías racistas, porque no faltaría quien piense que los migrantes están en mejores condiciones que los connacionales. Además, el crimen organizado buscaría la forma de “meterle mano”, ya que no va a renunciar a una fuente de ingresos millonaria. En fin, pero como dicen en los memes: ¡se tenía que decir y se dijo!
Algunos datos sobre la población migrante se tomaron del artículo “Migración: urgencia inmediata” de Ricardo Monreal, publicado en su página web.

 

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