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  • Por Antonio Fourzan.

No soy el único que lo ha dicho y no es la primera vez que menciono el hecho que la pandemia es una llamada de atención del Universo, para cambiar nuestra forma de vida en sociedad y en lo individual. En una colaboración anterior, mencionaba que el modelo económico bajo el cual hemos vivido, en el que agarramos y compramos para luego desechar, nos ha llevado a ser depredadores de la naturaleza. Somos responsables de la extinción de varias especies de flora y fauna; de la contaminación de ríos, lagos y mares, además, somos causantes del cambio climático, entre otros muchos desastres, todo lo cual ha merecido una respuesta brutal de nuestra madre tierra, provocada por el rompimiento de los equilibrios de sus ecosistemas, como por ejemplo, las sequías extremas por un lado; y, por otro, lluvias torrenciales que inundan zonas donde, incluso, antes no llovía.
Así las cosas, a principios del 2020 nos sorprende la llegada del virus COVID-19 para el cual no existe un tratamiento que cure con certeza y cuyo potencial de contagio y letalidad, nos obliga a encerrarnos en nuestras casas durante 3 largos meses, con consecuencias fatales para la economía, la educación y, desde luego, la salud física, pero también mental y emocional de todo el mundo. No voy a abundar sobre este tema para entrar de lleno al asunto que me interesa comentarles en esta oportunidad y para lo cual voy a citar a una curandera muy famosa, que me pidió que no publicara su nombre para evitar que digan que se hace publicidad, a quien entrevisté cuando terminó el confinamiento, para saber si la medicina tradicional tenía alguna solución para este terrible mal, que estaba asolando a la humanidad y su respuesta me dejó perplejo por la profunda sabiduría que entraña. La pregunta fue: ¿me puede decir si existe alguna forma de prevenir que uno se enferme por el Covid-19? Su respuesta fue: sí, desde luego, para evitar que uno se enferme por el COVID o por cualquier otra causa, hay que estar en armonía con el Universo.
A partir de ese día he tratado de seguir este principio, cabe decir que siempre he llevado una vida ordenada, sin embargo, ahora trato de ser más empático con mi entorno, de pensar más en línea con el nosotros y, en general, de fluir sin oponer resistencia a lo que me ocurre. Hace falta mucho más, pero lo importante es estar en el camino, por ello, les comparto que me sumé a un movimiento social ciudadano que trabaja en beneficio de Oaxaca, #UNO: #Unidos por Oaxaca. En este gran proyecto, colaboro en dos temas: salud y seguridad. Junto con mis compañeros nos dimos a la tarea de buscar una forma de ayudar a que la gente esté en “armonía con el Universo”, para lo cual armamos un programa de autocuidado de la salud y de la seguridad personal, que tiene como objetivo reducir la vulnerabilidad de la salud y de la seguridad personal, pero también colectiva, ya que incluye un apartado relacionado con la cultura de protección civil.
El programa incluye 3 sesiones a la semana de aproximadamente 1:30 minutos, durante las cuales se capacita a los participantes en los temas mencionados, por ejemplo, en lo que respecta a salud, se enseña cómo mejorar la alimentación, a fortalecer el sistema inmunológico, además se aprende a manejar el estrés, a través de la meditación y la respiración y se incluyen rutinas de acondicionamiento físico. En lo que respecta a protección civil, se capacita en cómo enfrentar de la mejor manera posible una situación de emergencia, ya sea en la calle o en casa. Finalmente, en el tema de seguridad personal, se entrena en técnicas de defensa personal. El programa tiene una cuota de recuperación por participante de 300 pesos mensuales y se recomienda por lo menos llevar el programa 6 meses, a fin de lograr que los resultados sean visibles.
Recientemente dimos a conocer el programa y se han registrado muy pocos participantes, lo cual es entendible porque el hombre, como especie, es un ser de hábitos y una vez que adquiere o se acostumbra a sus rutinas, es muy difícil que las cambie. Todos tenemos una zona de confort y sabemos que salir de ella implica asumir riesgos, sin embargo, en esta situación específica, el riesgo para la salud y la seguridad está en no aprovechar la oportunidad que desde el movimiento #UNO ofrecemos a los oaxaqueños y especialmente a las mujeres, porque ellas son las más vulnerables en materia de salud y están más expuestas a ser víctimas de la violencia.
Les reitero la invitación a participar, a formar parte de la comunidad #UNO, en donde nos importa el nosotros, razón por la cual tratamos de aportar alternativas de solución para los problemas que aquejan a nuestra hermosa ciudad, estamos conscientes que la apatía es nuestro mayor enemigo, porque hemos permitido la omisión y la opacidad del gobierno, por ello, somos el único estado en donde cualquiera puede bloquear las calles. Dejemos la apatía, salgamos de la zona de confort, vamos a atrevernos a buscar una vida mejor, pensando en el nosotros, tratando de estar en armonía con el Universo, siendo un mejor ser humano. Pide informes en Antonio.faz2018@gmail.com

 

 

 

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