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  • El sistema de cuidados de la Ciudad de México pretende ser un conjunto orgánico y articulado de relaciones funcionales, principios, programas y políticas para el acceso a servicios públicos de cuidado y bienestar.

Nora VILLEGAS*

CDMX.- El 26 de mayo pasado, el Congreso en la Ciudad de México aprobó la Ley del Sistema de Cuidados, una ley manca y coja. La Ley reconoce el derecho de las personas a recibir cuidados, brindar cuidados y al autocuidado, por lo que, los habitantes de la Ciudad de México podemos exigir a los gobiernos locales, el derecho al cuidado.

Con esta Ley, las instancias que conforman la autoridad gubernamental adquieren obligaciones en materia de cuidados, por lo que, en sus presupuestos, deberán destinar recursos suficientes para realizar cambios en sus organizaciones y contratar personal capacitado, ya que la cultura del cuidado cambia de ser exclusiva de las familias, a ser una tarea del gobierno y sector empresarial, tanto privado, como social.

La Ley exige reconocer, redistribuir, reducir y revalorar la carga de trabajo de cuidadores, pero especialmente, los realizados por mujeres; también propone desmercantilizar, desfeminizar, desfamiliarizar y erradicar la división sexual del trabajo.

Entre otras cosas, la Ley propone visibilizar los trabajos de cuidado y su aportación a la economía de la Ciudad, a través del establecimiento progresivo de mecanismos de retribución económica a trabajadores no remunerados, que permitan recibir cuidados adecuados, accesibles, asequibles y de calidad; a brindar cuidados en condiciones de libertad, protección, reconocimiento y apoyo, y auto cuidarse física, mental, emocional y relacionalmente.

Como aquella fotografía que todos hemos visto del paraíso prometido, en donde las personas son felices, cantan y hacen picnic, la Ley de del Sistema de Cuidados, en su artículo 6 establece que, los habitantes de la Ciudad de México que reciban o den cuidados, deben recibir un trato digno y respetuoso, información clara y oportuna sobre el Sistema de Cuidados, una alimentación sana, acorde a los servicios de cuidado, entre otros beneficios, como libertad, autonomía, juego y descanso, horas efectivas de sueño.

En su Artículo 11, la Ley señala que, el Gobierno de la Ciudad de México establecerá mecanismos con el sector empresarial para que promuevan esquemas de conciliación entre la vida privada y la vida laboral.

En los artículos siguientes de la Ley, el gobierno se compromete a cosas como impulsar la economía social y solidaria para los cuidadores, la conformación de un padrón de personas cuidadoras remuneradas y no remuneradas, el establecimiento de mecanismos para certificar a las personas cuidadoras, la creación de mecanismos de redistribución de los cuidados de forma equitativa y en condiciones de igualdad.

El sistema de cuidados de la Ciudad de México pretende ser un conjunto orgánico y articulado de relaciones funcionales, principios, programas y políticas para el acceso a servicios públicos de cuidado y bienestar, a través de una Junta del Sistema de Cuidados que garantizará el funcionamiento del Sistema de Cuidados en la Ciudad de México.

El Sistema de Cuidados será sujeto a evaluaciones por parte del Consejo de Evaluación de la Ciudad, instancia que dará seguimiento a la calidad de los servicios, mediante encuestas de satisfacción y la promoción de la participación ciudadana, además de los sectores público y privado.

Es decir, el Sistema de Cuidados no será vinculante y mayoritariamente, dependerá de las decisiones presupuestarias institucionales que se definan para tal fin, por ahora, no deja de ser una ley coja y manca, que propone seguir la gobernanza con ideas buenas y letras muertas.

 

*Periodista egresada de la UNAM. Amplia experiencia en el campo laboral más por necesidad que por convicción. Amante apasionada de las causas perdidas, de las buenas historias, de la vida, la libertad y sus enjuagues.

norvill_23@yahoo.com.mx

 

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