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  • Por: Mtro. José María Villalobos Rodríguez.

En la vida institucional reciente nuestros afamados gobiernos se la han pasado dando súbitos virajes que dejarían apantallado aún al Checo Pérez.

La política pública federal ha saltado de centralista a descentralizador, de ultra sindicalista a ultra patronal, de compartir decisiones e intereses con los empresarios hasta satanizarlos a toda hora y en todo lugar.

En este tan inestable país es muy alto el riesgo de fracasar en lo que usted o sus hijos pretenda emprender. Las leyes y normas constitucionales nos rigen pueden volverse humo en cuestión de minutos. Los derechos de propiedad descansan en la solidez de una nube.

Una de las olas más socorridas es la del indigenismo. Según el gusto del presidente en turno aparece o desaparece el interés y los presupuestos enfocado a aquellas personas descendientes de familias de los pueblos originarios o de los africanos que como esclavos vinieron a nuestro país a plantaciones diversas.

En este sube y baja padecemos una alta incertidumbre pues si el TLATOANI está de mal humor igual la pagan las empresas que al transformar el agua en cerveza lucran en exceso dejando al pueblo con sed o que las universidades públicas o privadas que le caigan mal al preciso- aunque se haya deformado en una de ellas.

Los mejores presidentes en la historia moderna de México seguramente están por venir y los disfrutaran algún día nuestros bisnietos o tataranietos.

A los que ya vamos más bien hacia adquirir en abonos un plan de cremación de Gayosso no nos fue nada bien. Igual tuvimos un MANDATARIO cuyas raíces en la geografía ibérica estaba en CAPARROSO, cuyo hijo era el “ORGULLO DE MI NEPOTISMO” y cuya madre era una excelente y culta pianista venezolana que a su antecesor que por sus pistolas y contra cualquier protocolo integró a su hijo de 9 años en la comitiva que recibió a Isabel II de Inglaterra en el aeropuerto de Ciudad de México.

Hemos padecido informes de gobierno tediosos que duraban hasta cinco horas y que acaparaban todos los canales de televisión de este país. El posterior besamanos daba pena por su duración y fingida sumisión. Para el 2 de septiembre las primeras planas de todos los periódicos de este sufrido país publicaban a ocho columnas el mensaje y las fotos del DIOS SEXENAL que nos gobernaba.

Se suspendían clases, se cerraban negocios con motivo del INFORME PRESIDENCIAL que rendía ante ESTA SOBERNIA el Presidente de la República.

La tierna democracia que vivimos no logra aún apagar el fuego de los mensajes del titular del Ejecutivo. Es más ahora tenemos una avalancha de juicios de valor y tópicos que abruman al más pintado tanto por su agresividad como por su variedad. En Aguascalientes hubo un padre de origen chileno allá en 1960´s muy parecido. En el templo de San Antonio ponía barridos y trapeados a los asistentes. Bien fuera por la pobreza o por la riqueza, por el vestir que por el calzar, por la flojera de muchos y la abundancia de pocos. Para todos tenía metralla hasta que acabó expulsado de México porque jamás fue propositivo -todo era para el malo en nuestro país.

Si volteamos a ver la tónica prevaleciente en el mundo azotado por COVID, guerras y desastres naturales es muy explicable que hasta en el Reino Unido haya llegado un Primer Ministro frívolo e ignorante que ante todo era un NEGACIONISTA de los problemas que aquejaban a los ingleses. Empujó el BREXTIT, sostuvo que el COVID no era amenaza sanitaria y derrochó capital político en frivolidades propias de HOLLYWOOD.

Un líder negacionista en Latinoamérica es mucho más dañino porque nuestra de democracia carece de contrapesos efectivos y la población promedia apenas la primaria. Es este pueblo sabio un firme creyente en fortalezas nacionales como las TELENOVELAS o como la del peso mexicano o las victorias del CANELO ALVAREZ.

El NEGACIONISTA triunfa en las urnas porqué ofrece soluciones a muy corto plazo a problemas que tienen siglos existiendo. Se cree poseedor siempre de la verdad absoluta. Un ejemplo sería el del MACHISMO. Si ustedes revisan cómo se comportan ahora los VIKINGOS suecos o NORUEGOS con sus mujeres y cómo se comportaban hace 200 años verán la diferencia que se logró con siglos de educación e inversión en capital humano.

Prometer no empobrece, es el dar lo que aniquila – y de esta diferencia se constituye la oferta que al electorado hacen los NEGACIONISTAS.

No tenemos un problema con la gestión de los recursos naturales sino que lo que sucede es que OTROS IMPERIOS nos han ido bloqueando nuestra muy merecida grandeza. Nuestros pobladores prehispánicos eran todo sabiduría y humanismo -hasta que llegaron los depredadores que les despojaron de todo – a cambio de nada. Los gobernantes que preceden a un NEGACIONISTA siempre tendrán la culpa de todos los males del país. Por culpa de ellos hay delincuencia, pobreza, mujeres maltratadas, despojos en juzgados, sequías y escasez de alimentos, vicios y viciosos, alza de precios, carreteras en mal estado…

El NEGACIONISTA se siente perfecto. Jamás se equivoca ni requiere escuchar a nadie. Es la sabiduría que en el Antiguo Testamento se le achacaba a SALOMON.

Otra virtud del NEGACIONSITA es que cree tener dotes de profeta, así si suben los precios del petróleo y gas por culpa de la guerra Ucrania – Rusia nos explica que el tuvo el tino de verlo venir y se felicita de haber expandido ese barril sin fondo llamado PETROLEOS MEXICANOS- la empresa petrolera peor administrada en el mundo. Cuando suceden linchamientos entre los súbditos de este personaje nos impone que no hay de porqué preocuparnos porque estos eventos son USOS Y COSTUMBRES – donde la mejor política pública es NO HACER NADA.

Los dos obstáculos que enfrenta en su desenfrenada carrera el líder NEGACIONSITA son la aparición de la verdad y la crudeza de las finanzas públicas. Así como no hay borrachera sin cruda, no hay administración NEGACIONSITA que acabe pagando lo que hizo mal. Y hacia eso vamos en México.

 

 

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