El 16 de abril se festejó a nivel mundial el Día Internacional del Emprendedor, sin embargo, este
año en México se celebró en medio de una contingencia global, la cual esta provocando grandes estragos en el ecosistema emprendedor.
Esto es algo real ya que, hablando con varias amigas y amigos emprendedores, señalan con
preocupación que la situación actual no mejorará de manera rápida como lo esperaban, lo cual les
inquieta muchísimo ya que se ponen en riesgo sus proyectos y negocios que recién habían iniciado, aquellos que con gran esfuerzo apenas pudieron materializar.
Aunado a ello, refieren que ven de mala manera la decisión que tomo el Ejecutivo Federal, el cual
únicamente decidió destinar 450 mil créditos de las “Tandas del Bienestar”, adicionales a los 356
mil créditos que ya se habían otorgado a lo que va del año, programa que desafortunadamente
señalan, será accesible para aquellas personas que se encuentren dentro de la base de datos del
Censo del Bienestar, el cual de desconoce la forma en cómo se realizó.
Sin embargo, situaciones como la que estamos viviendo lograrán fortalecer al ecosistema
emprendedor, de eso no tengo duda, ya que por años han logrado sobrevivir a diversos tipos de
crisis, así como con el poco apoyo gubernamental que se ofrece, con lo cual ha ayudado hasta
cierto punto a que los emprendedores puedan adaptarse y empezar una y otra vez.
Tanto es así, que esta contingencia está obligando a los emprendedores a repensar sus negocios y
apostar en lo digital, es decir, en llevar su idea de negocio tradicional al comercio electrónico, ya
que a raíz del brote del coronavirus las compras en línea de productos o servicios han aumentado
considerablemente, de acuerdo con una investigación de El Universal.
Prueba de ellos son los negocios enfocados al giro gastronómico que, si bien en un inicio no se
encontraban en plataformas como Uber Eats, Rappi, Sin Delantal y demás plataformas de entrega a domicilio locales, hoy se han ido sumando a estas redes de apoyo que han permitido que sigan funcionando y prestando sus servicios ininterrumpidamente.
Algo impresionante que también ha logrado el COVID-19, es el alentar a que surjan
emprendimientos sociales, los cuales son impulsados por personas que aportan la mayor parte de su recurso humano y monetario para hacer frente a esta pandemia.
Tal es el caso de Jorge Martínez Gracida, un niño originario de Oaxaca de Juárez, Oaxaca, de tan
solo 12 años que decidió elaborar caretas para los médicos y trabajadores de la salud, todo esto a
partir de sus ahorros y su impresora 3D, el cual tras haber sido viralizado en las redes sociales,
empezó a recibir donaciones para continuar con su emprendimiento que tiene como objetivo el
que el personal de salud que atiende a pacientes positivos de COVID-19, no se contagie de esta
peligrosa enfermedad.
Efectivamente, la epidemia actual con la cual los emprendedores nos estamos enfrentando, nos
afectará en gran medida, ocasionando inevitablemente el cierre de cientos de pequeños negocios, de eso no hay duda.
Sin embargo, a partir de las lecciones que aprenderemos, nos reinventaremos y lograremos
grandes cosas a futuro. Es necesario que a partir de ahora los emprendedores apostemos a
desarrollar negocios pensados a afrontar adversidades como las de ahora, pero también,
diseñadas para apoyar a quienes más lo necesitan.
Debemos de ser positivos al pensar que la economía se recuperará, tal ves de manera pausada, pero llegará, de eso no hay duda. El fenómeno del COVID-19 hará aún más fuerte a nuestro país y a los emprendedores. Solo unidos lograremos afrontar esta adversidad.
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