¡Duro, duro y a la cabeza…!
Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo
¿Qué creen…?, están ardiendo nuestros campos, nuestras selvas, nuestros bosques y, nosotros impávidos e, inermes, algunos siguen apáticos, indiferentes y, otros tantos ignorantes ante la gravedad del asunto. Sí, se quema Oaxaca, en el valle, pero también en otras regiones… qué pena de naturaleza que, es consumida por las llamas que, pena que se termine la vegetación. También se pierden vidas humanas…
¡Claro! Que nos tiene que preocupar, porque hay calores, temperaturas, pues, de gran intensidad, de elevada temperatura que, pueden tratar de sobrellevarse con líquidos tomados. Pero también necesitamos el oxígeno que proporcionan las plantas, los árboles, los arbustos, todo lo que, la diosa naturaleza, nos provee para vivir y sobrevivir, pero si lo desdeñamos… No habrá remedio para el ser humano.
Tampoco habría remedio para que los animales sobrevivan. Al ser humano le queda un cinco para las doce para tratar de empezar a aprender a cuidar nuestra naturaleza y, no solo, verla como estorbo o, negocio. Innumerables sociedades de ciudades cortan árboles en sus casas, porque no quieren recoger hojas o ramas secas, lo que definitivamente es un error provocado por ignorancia.
Sí, la ¡maldita ignorancia!, que provoca grandes problemas familiares, sociales y de Estado. Pero si tenemos remedio o, más bien la ignorancia que provoca cortar árboles, puede ser combatida por un caballero llamado “sentido común” al que podemos escuchar en voz baja diciendo que: “si no hay árboles, si no hay plantas, no tendremos oxígeno, alimentos, agua, frutos ni frutas para sobrevivir”.
En este espacio, nos resistimos a pensar que los seres humanos seamos tan envidiosos y egoístas que, ¿no pensamos en nuestras familias presentes-futuras qué?, no, nos debe valer ma&$#@ Que nuestros hijos o nietos tengan una vida más complicada debido a la falta de agua, a la falta de oxígeno, con ambientes atmosféricos letales para nuestra humanidad.
Debemos de ¡ya!, trabajar con los residuos sólidos urbanos, de ¡Ya!, con la extracción, filtración, conservación, debemos reciclar y tratar del agua, porque el tiempo es inexorable y la naturaleza nos reclama que la hemos maltratado, pero aunque la hemos ofendido al desperdiciarla y despreciarla, nos sigue dando oportunidades…
Ya no estamos para perder el tiempo pensando… en ¿qué vamos a hacer?, ya no es tiempo de dudas, de esperar ¿Qué?, porque el planeta nos reclama muy seriamente que, lo hemos perjudicado o lo que hemos dejado de hacer para mantenerlo, cuidarlos y proveerlo. Hemos abusado constantemente de él. Ahora tenemos que ver la forma de no seguirlo ofendiendo.
Sembremos árboles, sembremos plantas, no contaminemos con plásticos, con bolsas, con vasos, gomas de máscara, colillas de cigarros, botellas de refrescos, latas, etc. Cuidemos el agua. Evitemos la quema de pastos, campos de cultivo, terrenos baldíos, siembras, bosques, selvas, campos. No sigamos manoseando a la naturaleza ni al agua, no tenemos derecho de privar a nuestros semejantes descendientes y, no descendientes de una ¡vida saludable!







