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Laura Jayme BARRIENTOS*

Fotografías: Yadira Salas

XALAPA, VER.- La agrupación sinaloense llego para compartir en dos funciones los días 22 y 24 de mayo, la propuesta escénica que traspasa el flamenco, el boxeo y la danza contemporánea para contarnos una historia profunda sobre la reescritura de la vida.

Xalapa es ciudad capital de la cultura en el país, destino que las compañías y colectivos de danza fijan como objetivo en su camino al posicionamiento en el gremio artístico, debido a su importante consumo de contenidos escénicos y también la relevancia de sus festivales a nivel internacional. En el caso del Colectivo La Mochila, que llega desde Los Mochis, Sinaloa, demuestra que son una agrupación profesional, dedicada a la creación de experiencias escénicas con enfoque social y comunitario, cuya línea artística también destaca por el desarrollo de producciones dancisticas y teatrales profundamente vinculadas con el territorio, el contexto social y las problemáticas contemporáneas de las mujeres.

Fundado y dirigido por el coreógrafo sinaloense Dani Rodríguez, el colectivo ha construido una trayectoria que entrelaza danza contemporánea, poética del cuerpo y lenguajes populares, creando obras que abordan la memoria, la resiliencia y las realidades del norte del país desde una mirada crítica y sensible.

JAB: Flamenco y Box (o cómo aprender a tirar chingazos), es una propuesta dirigida por Dani Rodríguez e interpretada por la bailarina Ana Pruneda, con asistencia de dirección de Deneb Frey e iluminación de Arturo cruz. La obra plantea un cruce entre el flamenco y el boxeo como lenguajes de resistencia física y emocional, construyendo un solo escénico donde el cuerpo combate consigo mismo para sanar, resistir y permanecer.

En voz de Dani Rodríguez: “Esta pieza comenzó a construirse en 2022. En aquel momento inicié el proceso junto a la bailaora española Cristina Hall, casi como un laboratorio creativo. La pregunta era muy simple: ¿qué pasaría si dos disciplinas aparentemente distintas, como el flamenco y el boxeo, se cruzaran en un mismo cuerpo? A partir de ahí comenzó una exploración sobre la resistencia, la fuerza y la vulnerabilidad”.

La obra tuvo su gestación en 2022 y fue reestrenada en abril de 2025 dentro del Festival Internacional de Danza José Limón en Sinaloa. Durante esta primavera, JAB también se ha presentado en la Ciudad de México y ahora continúa su recorrido llegando a Xalapa, una ciudad reconocida por su intensa actividad cultural y por su estrecha relación con el flamenco, disciplina que ha encontrado en la capital veracruzana uno de los públicos y circuitos más activos del país para su desarrollo y difusión.

“Para mí, presentar esta pieza en Xalapa significa mucho. En 2013 tuve la oportunidad de participar como estudiante en el ENEDAC, un encuentro nacional de estudiantes de danza, donde además recibí un reconocimiento por una obra de mi autoría. Desde entonces entendí el gran linaje que existe en esta ciudad alrededor de la danza, y en especial del flamenco. Poder regresar ahora con una pieza que cruza los códigos limítrofes del flamenco con la danza contemporánea me genera mucha intriga y emoción”, comparte Dani Rodríguez.

JAB: Flamenco y Box (o cómo aprender a tirar chingazos) es un ritual escénico que parte de la memoria corporal y vivencias de su intérprete. A través del flamenco, el boxeo y la danza contemporánea, Dani Rodríguez construye una dramaturgia sobre la resistencia, la violencia aprendida y las formas en que el cuerpo intenta defenderse emocionalmente.

La pieza propone un cuerpo que pelea consigo mismo: para sanar, para no rendirse y para desmontar las armaduras que ha aprendido a cargar. En palabras de Michel Foucault, la obra busca acercarse a “el arte de no ser gobernado”, convirtiendo el movimiento en una forma de confrontar el miedo, la rigidez y las estructuras que atraviesan la experiencia humana.

“Creo que la obra es un ritual más que una historia lineal. Tiene mucho que ver con mi infancia entrenando box; me gustaba pelear, claro, siempre con guantes y referee. Vengo de Los Mochis, una ciudad marcada por el boxeo, de donde salieron campeones como el Travieso Arce y el Cochulito Montiel. Al mismo tiempo, soy muy fan del flamenco, y con el tiempo descubrí que ambas disciplinas comparten algo muy fuerte: resistencia, ritmo y la capacidad de seguir aun cuando el cuerpo está al límite”, comparte el coreógrafo.

Colectivo La Mochila ha presentado su trabajo en distintos encuentros y plataformas nacionales, incluyendo el Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga, además de haber sido beneficiario de estímulos como EFIARTES. Paralelamente, el colectivo desarrolla proyectos comunitarios y de prevención social en el norte de Sinaloa a través de La Mochila Danza Festival, iniciativa que acerca procesos artísticos contemporáneos a comunidades de difícil acceso.

La función  del sábado 23 de mayo fue cancelada debido a los estragos en la energía eléctrica a causa de las fuertes tormentas en la capital veracruzana, siendo el Teatro la Caja sede de la Compañía Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana, foro desde junio de 1979, bajo la administración de la Universidad Veracruzana no han podido dotarla de una planta eléctrica ni de una parrilla para el equipo lumínico, quedándose atrás en los procesos de atención profesional para las artes escénicas y dejando a los grupos y compañía con la responsabilidad de cancelar las presentaciones, absorbiendo los costos e inversiones, pensaríamos que al ser administrada por una de la compañías más longevas de nuestro país la sistematización de los servicios que presentan entre estos la convocatoria para hacer la programación en el Teatro La Caja ya habrían solucionado la precariedad de sus equipos técnicos, pero no, hoy la atención y los presupuestos están en el Teatro Estridentopolis de recién inauguración, donde pocos o casi ningún grupo o compañía autogestiva en la localidad ha logrado presentarse hasta el momento, ¿Estamos frente a otra brecha de oportunidades para mejorar nuestra atención a públicos y grupos escénicos profesionales? Veamos hasta donde la burocracia permite imaginar otros modelos de producción y atención.

Afortunadamente, el domingo 24 de mayo El Colectivo La Mochila cerró esta breve temporada con un aforo lleno y sintiendo el calor de las y los espectadores xalapeños que se distinguen a nivel nacional por su consumo en artes escénicas.

Sigan las redes sociales de EL Colectivo La Mochila que seguirá dando buenas noticias ya que su posicionamiento como profesionales del teatro y la danza ya es un hecho.

 

*Egresada de la Facultad de Teatro por la Universidad Veracruzana actualmente se desempeña como docente en el Colegio de Veracruz y en el Instituto de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Promotora de lectura de escritoras mexicanas y cuenta cuentos.

 

**Estudiante de fotografía en la Facultad de Artes Visuales de la Universidad Veracruzana

IG: addys_saher / kayros_photo

 

 

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