Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR
- La manipulación de las bases magisteriales fincada en el terror de la obligada participación en la lucha ha traído consigo la imposición de la estrategia, presión-negociación-presión, interminables.
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La ignorancia y miseria es el mayor caldo de cultivo para que miles se refugien en la economía informal o se vean obligados a refugiarse en la delincuencia común, organizada o el narcotráfico.
Al rendir hoy homenaje a los trabajadores de la educación en general y de manera especial a los auténticos Maestros y a mis Maestros, permítasenos compartir con ustedes algunas reflexiones.
A lo largo de la historia los Maestros han sido hacedores del presente y del futuro. Alejandro Magno lo sintetizó al reconocer que debía más a su Maestro Aristóteles que a su padre Filipo.

Como parte de la creciente descomposición social, ética, moral y legal, cada día es más difícil encontrar a verdaderos apóstoles de la educación integral, con principios y valores universales.
Claro y concreto ejemplo de ello es la vida y obra espiritual de Jesús y educativamente lo representa en México el oaxaqueño José Vasconcelos, el Maestro de la juventud de América.

Ahí está, a pesar de los intentos por dinamitarla la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la gloriosa Alma Mater de los mexicanos, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Son invaluables las enseñanzas con el ejemplo más que con las palabras que educan en el amor y respeto a Dios, a la vida, a la libertad, a la dignidad, a la democracia y al Estado de derecho.
Como consecuencia lógica y natural la sociedad mayoritariamente, pero de manera particular madres y padres de familia, han perdido el respeto por los profesores y profesoras de sus hijos.
Salvo su mejor opinión querido lector, uno de los principales factores que detonan la falta de Maestros forjadores de personas de bien es la politización y la ideologización del magisterio.
La manipulación de las bases magisteriales fincada en el terror de la obligada participación en la lucha ha traído consigo la imposición de la estrategia, presión-negociación-presión, interminables.
Desde hace medio siglo ni el pueblo ni el gobierno de México ni de Oaxaca, entre otros estados, han logrado romper este círculo vicioso y perverso, hundiendo a niños y jóvenes en la ignorancia.
Activistas y milicianos de izquierda que manipulan al magisterio se convierten incongruentemente en títeres del imperialismo capitalista al hundir a los hijos del pueblo en la ignorancia y miseria.
De manera más que mezquina, estúpidamente perversa hipotecan el futuro de las nuevas generaciones de mexicanos y oaxaqueños, al condenarlos a convertirse en mano de obra barata.
La ignorancia y miseria es el mayor caldo de cultivo para que miles se refugien en la economía informal o se vean obligados a refugiarse en la delincuencia común, organizada o el narcotráfico.
Con fe, optimismo y decisión, gracias a Dios todos los problemas tienen solución en este mundo incluyendo la muerte. En materia de educación jamás olvidemos que esta se mama en el hogar.
Lo ideal es que la formación de niñas y niños se den en el seno de familias debidamente integradas por mamá y papá que se aman y respetan y, por tanto, lo hacen con sus hijas e hijos.
Sin embargo, seamos realistas, hoy por hoy, cada día hay más parejas y familias disfuncionales, a pesar de lo cual, mamá o papá por sí solo, sin el otro, puede educar integralmente a hijas e hijos.
alfredo_daguilar@hotmail.com director@revista-mujeres.com @efektoaguila








