Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR
- Hoy por hoy los universitarios oaxaqueños tienen la oportunidad histórica de iniciar una nueva etapa de fortalecimiento y consolidación del crecimiento de la universidad pública.
- La mayor obligación de los integrantes de la comunidad universitaria es honrar la autonomía evitando la división y enfrentamiento provocada por la mezquina polarización.
Al margen de la danza de las cifras de los resultados finales que favorecen a Farid Acevedo es de resaltar que la misión de la Máxima Casa de Estudios está más allá de estos hechos.

Hoy por hoy los universitarios oaxaqueños tienen la oportunidad histórica de iniciar una nueva etapa de fortalecimiento y consolidación del crecimiento de la universidad pública.
Al ser educadora del pueblo hoy, más que nunca, la historia de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca requiere de la visión y hambre de eternidad de todos sus hijos.
La mayor obligación de los integrantes de la comunidad universitaria es honrar la autonomía evitando la división y enfrentamiento provocada por la mezquina polarización.

Ello requiere de manera categórica, anteponer los intereses personales, grupales y facciosos al interés general de los fines sustantivos de la UABJO y de su comunidad.
No faltó razón al rector electo Farid Acevedo López al hacer un vehemente llamado a la comunidad universitaria a la unidad y a la transparencia para fortalecer la autonomía.
En un ejercicio democrático altamente positivo caracterizado por el clima de paz y tranquilidad, ganó la democracia en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
Después de diez años sin elecciones abiertas, con el candidato triunfador Farid Acevedo López, ganó el voto universal, directo y secreto en la elección de rector de la UABJO. Sin lugar a dudas el análisis y contraste de las propuestas de los candidatos fortalece la democracia deliberativa y con ello la autonomía de la Alma Mater de los oaxaqueños.








