- Por: Mtro. José María Villalobos Rodríguez.
Woody Allen en su año de mayor creatividad realizó una película en blanco y negro con el título de “Zelig” – nombre propio del personaje principal de la trama de un migrante que vive los años del crecimiento del fascismo en Italia y del nazismo en Alemania. Son años en que la raza aria se promovía como “la mejor del mundo”. Zelig (Woody Allen) tenía la habilidad de mimetizarse al instante. Era algo innato, no aprendido. Le daba además una capacidad de ir de un país a otro, de una cultura conservadora a una liberal, de hacerse pasar igual por un científico que por un jerarca católico junto al mismo Papa Pío XII en el balcón de la Basílica del Vaticano. Errando por países lograba aparecer en el centro de la atención mundial. Mia Farrow en el papel de la científica encargada de descifrar estas frecuentes metamorfosis del migrante Zelig.
La reflexión viene al caso por el auge migratorio de haitianos, centroamericanos, venezolanos, brasileños, africanos que llevan meses atravesando miles de kilómetros para ubicarse al lado de las fronteras norte y sur de México. ¿Porqué emigran?.
Las leyendas de caballería en los reinos de Castilla forjaban la conveniencia de llegar y poblar el territorio de Calafia -donde según sus promotores había oro y plata casi a flor de tierra. El secuestro y venta de millones de nativos africanos que fueron en los siglos XVI – XVII por traficantes portugueses o holandeses para ser vendidos como esclavos en América contaban con la aceptación de las leyes de las naciones y las autoridades religiosas de esos tiempos. Ni siquiera eran catalogados como “humanos”. Las mujeres no tuvieron reconocimiento como seres con alma por la Iglesia Católica hasta el Concilio de Trento en el Siglo XVI. En el matrimonio “bendecido” por la Iglesia y las leyes de muchos países las féminas eran propiedad del marido. En las culturas de la India (nación pluricultural con 1 mil 200 millones de habitantes) a la vez que las vacas son sagradas las mujeres que enviudan hoy en día son discriminadas y hechas a un lado por sus comunidades que las consideran ya de nulo poco valor social. En los usos y costumbres de pueblos originarios de Oaxaca existen pueblos en los cuales las mujeres deben de pedir permiso a su marido para poder coser prendas y venderlas. En muchas asambleas de las comunidades las mujeres tienen prohibido participar y deben de guardarse en su casa mientras se efectúan. Son excluidas sistemáticamente de las decisiones. Cuando las mujeres llegan a la edad de merecer y no logran tener la atención de un varón y rebasan los 20 años son hechas menos pero ya pueden ser comerciantes independientes. El cuidado de ancianos por las mujeres no es voluntario, sino obligatorio. Una mujer por más talentosa que sea jamás será valorada a los ojos de su padre como lo es el hijo varón mayor de una familia. Este fue el caso de la chiapaneca Rosario Castellanos.
En las decisiones que tienen que ver con la movilidad de un lugar árido en el campo a buscar oportunidades de educación y empleo tiene mucho que ver la apariencia. Si los haitianos fuesen blancos, de ojo claro y gran estatura, digamos como la de los suecos o noruegos les puedo asegurar que batallarían menos. En pleno siglo XXI en la República de Chile (16 millones de habitantes, católicos- apostólicos y romanos) no toleraron que los 180 mil haitianos que llevaban años viviendo ahí se quedaran como residentes permanentes, pues consideraron que les estaban robando los empleos. Hoy en día de los 5 millones 700 mil venezolanos que por razones económicas salieron de su país 457 mil viven en Chile. En Colombia no quieren hoy más venezolanos. Alegan que un millón 700 mil que ya residen ahí les están quitando fondos públicos y empleos. No importa que por cuatro décadas miles de colombianos emigraron a educarse y trabajar en las ciudades y universidades principales de Venezuela.
La comunidad japonesa en Brasil tiene más de cien años de establecida. Cuando por una crisis económica se regresaron a Japón en busca de oportunidades de calidad de vida que ya no era fácil obtener en Brasil – se enfrentaron a un rechazo férreo de los nativos del Sol Naciente y obtuvieron sólo empleos de poco salario y mucha fuerza física.
En el Reino Unido dijeron estar hartos de inmigrantes asiáticos o africanos y desde hace un año les cerraron la entrada. Hoy atraviesan un desabasto fenomenal porque ya no tienen choferes de camiones de carga, alijadores, lavaplatos o almacenistas. Se están viendo forzados a invitar a trabajadores migrantes a tomar empleos.
Cuando los guatemaltecos se van a trabajar al extranjero no tienen planes de migrar definitivamente. Van a ahorrar sus excedentes en su país, mejoran su vivienda con sus remesas y con facilidad van y vienen. Se ayudan unos a otros mucho más que los mexicanos. En cambio los migrantes de El Salvador (nación asediada por la pandilla de los Mara Salvatrucha) sí esperan radicar, definitivamente, en Estados Unidos.
La diáspora de mexicanos se ha dado por siglos. Mejores salarios, eventos catastróficos como plagas, inundaciones, sismos, devaluaciones les han obligado a emigrar y ya no regresar. México con 28 mil 300 solicitudes de asilo en 2016 para ir a Canadá o a Estados Unidos ocupa el lugar 20º a nivel mundial.
En ciudades como Chicago o Los Angeles el territorio está dividido por habitantes que provinieron de Polonia, México, Ucrania, Centroamérica, Sud Corea, Italia, España o Rusia, entre otros. Cada barrio es diferente y están juntos, pero no revueltos. En la Ciudad de los Vientos la Cámara Mexicana de Hombres de Negocios es muy exitosa, mientras que en Houston existen barrios bajo el férreo control de pandillas de inmigrantes mexicanos en donde la policía no se atreve a entrar.
Los estudios territoriales de la Organización de Naciones para el Desarrollo (OCDE) mostraba que somos un país extenso con pocos lunares de prosperidad, con amplias regiones despobladas y sin presencia institucional alguna. La vecindad con los Estados Unidos, la poca vigilancia de costas y tierra firme nos hace una nación muy tentadora para tráficos desde la frontera Sur hasta la del Norte usando una gran variedad de rutas.
Otra causa relevante de migraciones cuantiosas son las que provoca el cambio climático expresado en eventos como sequías prolongadas, poderosos huracanes, elevación del nivel del mar por el deshielo en ambos polos. Las ciudades costeras peligran en los cinco continentes y los eventos hídricos extremos son más frecuentes y destructivos. Los incendios forestales en Australia, California, Grecia, España, México son más devastadores y se tarda años recuperar lo que arde en un día. El deshielo en ambos polos o la desaparición del permafrost en Siberia expresan el daño a la estabilidad climática que afecta a la humanidad entera. El uso de combustibles fósiles provoca emisiones dañinas a la salud humana. No sería sorpresa si en la cumbre climática en Glasgow, Escocia, se acuerden sanciones en comercio para los países que como México emitan en exceso gases invernadero. Banco Mundial pronostica que por razones climáticas para 2050 habrá 216 millones de migrantes; 86 millones saldrán de Africa Subsahariana, 49 millones de Asia Oriental y el Pacífico, 40 millones de Asia Meridional, 19 millones de África del norte, 17 millones de Latinoamérica y 5 millones de Europa Oriental.
Conforme a sus pronósticos si la humanidad logra reducir la emisión de gases invernadero de manera sustantiva y sostenida para 2050 el número de emigrantes climáticos podría reducirse a 44 millones de personas.
Y solo será como migrantes como Zelig estarán a salvo.







