- Por Antonio Fourzan.
En las pasadas elecciones del 5 de junio del año en curso, Oaxaca confirmó que es territorio MORENA, su candidato, Salomón Jara, obtuvo una aplastante victoria sobre su más cercano competidor, Alejandro Avilés, alias el “Triple A”, candidato del PRI – PRD. Sin embargo, hay un dato que ensombrece dicho triunfo: el abstencionismo alcanzó una cifra inédita, 62%. Este hecho tiene una connotación política muy importante para el gobierno que encabezará el Ing. Salomón Jara, que tiene que ver con la legitimidad, pues del 100% del listado nominal, que de acuerdo con el IEEPCO, tiene un total de 2’583,280 electores, Salomón Jara llega al poder con el voto del 29%, en números absolutos esto se traduciría en que de 10 electores, sólo 3 votaron por Salomón.
Este hecho tiene varias lecturas y la más importante tiene que ver con la crisis de credibilidad que adolecen todos los partidos políticos, ya que la ciudadanía está cansada de ver, elección tras elección; gobierno tras gobierno, que están muy lejos de representar los intereses de la sociedad. Por esta y otras razones, que sería largo enumerar, el próximo gobernador tiene el enorme reto de convencer que efectivamente es la mejor opción para Oaxaca, que su proyecto de transformación si generará cambios para el bienestar de los oaxaqueños y para garantizar la vigencia del estado de derecho.
A efecto de lo anterior, el gobernador electo tiene en la mano dos cartas con las que se presentará y mandará un mensaje claro del rumbo que tomará su Administración: la primera es la designación de su gabinete legal y ampliado y la segunda, la arquitectura institucional que diseñe para operar su proyecto político de gobierno. Sobre la primera, durante su campaña adelantó que no va a reciclar funcionarios de administraciones anteriores como la de Murat, Gabino y Ulises, además que su gabinete será paritario. En cuanto a las segunda, también en la campaña circuló un folleto en el que se dio a conocer el “Programa para la Transformación de Oaxaca”, el cual consta de 5 ejes: 1) Gobierno honesto, cercano y transparente, en el que destaca la presencia en las comunidades y la rendición de cuentas; 2) Un estado de bienestar, en el que se garantizará medicamentos gratuitos para todas las comunidades y una política educativa de calidad en la que se integre la cultura indígena; 3) Seguridad y justicia, destaco la creación de un equipo especializado para atender problemas sociales, trabajando en la prevención de conflictos en todo el estado y la promoción de un cuerpo de policía estatal con el mayor nivel de profesionalización, capacitación permanente y recursos tecnológicos; 4) Infraestructura y servicios públicos, en este rubro se trabajará con el gobierno federal para impulsar el corredor interoceánico, promover el acceso y la conectividad a Internet en todas las regiones del estado y trabajar en el saneamiento y entubamiento de los ríos Salado y
Atoyac; 5) Crecimiento y desarrollo económico, en el que se potenciará a Oaxaca como un gran destino turístico internacional y se dará apoyo técnico profesional y especializado a las comunidades para el desarrollo de su producción agropecuaria.
En el camino hacia la Administración de Salomón Jara esta la transición con el gobierno saliente, para lo cual el gobernador electo dio muestra de su oficio político y ya pactó con Murat una transición oportuna, colaborativa y transparente. Esto, sumado a que los aspirantes a ocupar un cargo están llevando un curso de capacitación impartido por el Instituto de Capacitación Política de MORENA. Desconozco el programa y quienes lo están impartiendo, pero sin duda es una muy buena señal de que el próximo gobernador está cuidando todos los detalles para que las cosas vayan bien, lo cual incluye que el presupuesto del ejercicio 2023 se elabore de manera conjunta, porque el escenario económico que habrá de enfrentar no es favorable: tenemos la inflación más alta de los últimos 21 años, que la primera quincena del mes de junio llegó a 7.88%, con posibilidades de que la economía en su conjunto caiga en recesión por la caída de la inversión privada y pública.
Tomando en cuenta que del total de recursos que integra el presupuesto de Oaxaca, el 98% proviene de la federación y el 2% lo aporta el estado. Los apoyos de la federación no podrán ser tan generosos, a pesar de que tendrá una administración del mismo partido, ya que el presidente López Obrador también enfrentará un panorama económico adverso, con la caída del ingreso fiscal, la ausencia de bolas de ahorro que ayuden a financiar sus programas sociales y mega proyectos como son el Tren Maya, cuyo tramo 5 está detenido, por problemas ambientales; la Refinería de Dos Bocas, que, de acuerdo con analistas, costará más del doble de los 8 mil millones de dls programado y el tren suburbano para conectar el Aeropuerto Felipe Ángeles, que por cierto opera con elevadas pérdidas. Con todo lo anterior, seguramente el Presidente dará prioridad a sus proyectos, a los que hay que agregar los compromisos que ya tiene en el estado como es el corredor interoceánico y la terminación de la carretera a la costa, con lo que dejara en segundo término los apoyos a las nuevas administraciones en los 4 estados en donde MORENA ganó la gubernatura.
En consecuencia, conseguir recursos para grandes proyectos como la autopista Oaxaca – Tuxtepec o para concluir obras de infraestructura hospitalaria, que luego habría que equipar y dotar de personal estará complicado. Por otra parte, el margen de maniobra para generar ahorros de manera inmediata es muy reducido. En primera instancia hay dos alternativas: 1) reducir la administración pública estatal y 2) recortar los sueldos de la burocracia. En el primer caso, necesariamente habrá un cambio en el aparato administrativo, a fin de que el gobernador cuente con las instituciones idóneas para operar su proyecto político. En este proceso hay que conservar en mente que la prioridad es dotar al gobernador de una estructura pequeña, pero eficiente, es decir, con las capacidades funcionales, técnicas y presupuestales para cumplir con sus objetivos, no se trata de recortar por recortar.
Para completar el comentario sobre este tema voy a abordar una propuesta que me pareció muy interesante y que está considerada en el eje 3 de Seguridad y Justicia: la creación de un equipo especializado para atender problemas sociales, trabajando en la prevención y resolución de conflictos en todo el estado. Dejaré unas preguntas que me parece serán de utilidad. Dónde estará ubicada esta unidad especializada, por ejemplo: en la Secretaria de Seguridad Pública, o en la General de Gobierno, o dependerá directamente del gobernador; cuál será el perfil de los funcionarios que la integren; cómo van a obtener información estratégica para que efectivamente puedan prever conflictos y quién será el responsable de desactivar el conflicto, la dependencia competente o la propia unidad y, finalmente, con qué presupuesto van a contar, porque una unidad de esa naturaleza no puede trabajar bajo la filosofía de la “pobreza franciscana”. Con seguridad, quien esté trabajando en el tema ya tiene resueltas estas preguntas, pero a los estudiosos de la administración pública nos resultará muy interesante ver cómo queda.
En cuanto a la segunda opción, que es el recorte de sueldos, no voy a abundar porque es de sentido común, que no se puede abusar de esta alternativa, porque todos los bienes y servicios están subiendo de precio y por la inflación, para fin de año el aumento será mayor. Hay que considerar que el gobernador va a requerir el compromiso y el trabajo intenso de todos y cada uno de los servidores públicos, por lo que no sería recomendable reducirles su sueldo. Finalmente, para cerrar el tema de los ahorros inmediatos hay que decir que no vale la pena ahorrar centavos del presupuesto, para perder los pesos en deficiencias operativas.
Concluyo este artículo con una propuesta para que la próxima administración pueda allegarse de recursos frescos, con los que tal vez pueda contar para el próximo año, si se pone a trabajar en la elaboración de proyectos desde ahora, pero esta alternativa implica hacer cambios fuertes en el contenido del proyecto y en las prioridades. Tengo entendido que se organizaran foros de consulta, cuyo material servirá para elaborar y enriquecer el Plan de Desarrollo de la administración que encabezará Salomón Jara, por lo tanto, hay tiempo y me parece que también disposición y apertura para escuchar e incorporar nuevas propuestas, prueba de ello es que en el folleto que les comenté líneas arriba, en el eje 4 de Infraestructura y Servicios Públicos, venía la acción de entubar los ríos Salado y Atoyac y grupos de ambientalistas se acercaron al entonces candidato, para explicarle que el entubamiento no era conveniente y el hoy gobernador electo ya retiro esa decisión.
Con ánimo propositivo expongo brevemente la alternativa: hace unos días, CitiBanamex realizó un foro con el objetivo de hacer la presentación del Índice de Ciudades Sostenibles 2021, en dicho acto, dio a conocer la existencia de un fondo de un billón de dólares para invertir en soluciones ambientales y sociales, cuyo diseño e implementación esté en el marco de la Agenda 2030. Por qué señalo que habría que hacer cambios en el proyecto del gobernador electo para acceder a estos recursos, porque no hay, a la fecha, un eje que considere el cuidado del medio ambiente, en el que los temas del cambio climático, las energías limpias, evitar la contaminación, la cultura del cuidado del agua, el reciclaje de los
residuos sólidos urbanos, etc, tengan un nivel de prioridad. Tampoco hay en su discurso, referencias a los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable contenidos en la Agenda 2030.
Además, este tema debiera tener una presencia transversal en cada uno de los 5 ejes, hasta hora considerados en el programa propuesto por el gobernador electo, para la “transformación de Oaxaca”, su consideración es muy importante en todo el territorio estatal, cada vez más erosionado, en el que el agua cada vez es más escasa. Las obras del corredor interoceánico, deben tener un enfoque sustentable y no solo las obras del corredor, sino todo el desarrollo urbano a construirse en la región del istmo, porque de lo contrario, generará un grave deterioro del medio ambiente y será un caldo de cultivo para los conflictos sociales y ambientales.
Me parece que este fondo de CitiBanamex es una gran ventana de oportunidad para nuestro estado y para la administración que encabezará el Ing. Salomón Jara de efectivamente transformar Oaxaca con proyectos sustentables, que tendrán grandes beneficios para los oaxaqueños. Estaremos pendientes para participar en los foros de consulta para poder aportar más sobre el tema.
Antonio.faz2018@gmail.com








