- Por Antonio Fourzan.
Los escenarios para la llegada de MORENA al poder en Oaxaca son adversos en rubros que son fundamentales para la estabilidad política y social. Empezaré por hacer una revisión del tema económico. La inflación en el mes de junio rebasó el 8, la más alta que ha tenido el país en 21 años. Para Oaxaca, esta cifra es todavía mayor, de acuerdo con el reporte económico reciente del INEGI, la entidad ronda en una tasa de más del 10%, lo cual quiere decir que en el estado la vida se encarece a mayor velocidad que a nivel nacional.
Los aumentos en productos básicos como huevo, leche, pollo, tortillas y aceite entre los que son de primera necesidad, los alejan de la dieta de las familias de clase media baja, al menos, reduciendo la frecuencia de consumo durante el mes; para estratos más bajos se han vuelto inaccesibles.
La escasez de fuentes de trabajo bien remuneradas disparó el empleo informal, lo cual no ayuda mucho a la economía familiar, debido a que hay poca demanda por la reducción del poder adquisitivo. La tasa de interés en el mes de junio tuvo un incremento sin precedente de 75 puntos base, acción desesperada para contener la inflación, que encareció el valor del dinero para los créditos. La economía nacional sólo creció en el primer trimestre del año en curso 1%, el PIB fue impulsado por el sector servicios (comercio y transporte principalmente). Por otra parte, sobre la economía de EU se cierne la sombra del estancamiento, situación que, de llegar a suceder, muy probablemente nos arrastraría a una crisis económica muy seria, ya que el 80% de nuestra balanza comercial es con nuestro vecino del norte. Esta posibilidad no es remota, ya que en el reporte económico del INEGI, dado a conocer el 25 de julio, se muestra una contracción de la economía nacional del 0.2% en el mes de mayo y los pronósticos negativos se mantienen para todo el año 2023, incluso se considera un aumento de la inflación, que superará el 10%. Se vislumbra una probable recuperación hasta el primer trimestre del 2024.
Esta situación, obviamente, tendría repercusiones en el presupuesto que la federación aporta a la entidad, lo cual sería desastroso, porque aproximadamente el 90% de los recursos que se mueven en el estado provienen de la federación.
Otro tema del escenario adverso es el incremento del crimen organizado. Oaxaca aún no está en el “top ten” de los estados más violentos del país, sin embargo, es innegable que el crimen organizado está expandiendo su influencia en territorio y en actividades como el cobro de derecho de piso, acción que prácticamente exprime a comercios, empresas y hasta
profesionales independientes. El istmo y la Cuenca del Papaloapan son las zonas más violentas del estado. Adicionalmente, los asaltos en la vía pública y el transporte son cada vez más frecuentes, principalmente en la ciudad capital.
El tercer sector que forma parte del escenario adverso es el ambiental. En pleno arranque de las festividades de la Guelaguetza, las calles del municipio de Oaxaca de Juárez y su zona conurbada se encontraban con montones de bolsas de basura apiladas en las esquinas, dando una pésima imagen a los visitantes y generando malos olores y la proliferación de fauna nociva. Afortunadamente, se logró un acuerdo temporal para que 5 municipios pudieran seguir llevando sus desechos al tiradero de Zaachila, sin embargo, sólo es una tregua que termina en el mes de octubre, en consecuencia, para esa fecha se tiene que construir una alternativa de solución para el problema de la basura y dos meses no parecen suficientes para lograrlo. Además, está el tema del agua, que cada vez es más difícil conseguirla y llevarla hasta las casas de los habitantes de las zonas urbanas. A lo anterior hay que sumar los embates del cambio climático, que unas veces se presentan como sequía e incendios forestales, otras como inundaciones y fríos extremos, etc.
Estos tres grandes rubros: la inflación y la amenaza del estancamiento económico, la inseguridad y la violencia y el cambio climático son los principales temas que complican el escenario para el inicio de la próxima administración, que encabezará el hoy gobernador electo, Salomón Jara, pero, lamentablemente, no son los únicos. Nuestro estado tiene una conformación geopolítica que de manera estructural hace muy complejo su gobierno, es el estado con el mayor número de municipios, 570 y por si esto no fuera suficiente, de ellos, 418 se gobiernan por el sistema de usos y costumbres situación que, entre otras vicisitudes, provoca que unos municipios cambien autoridades municipales en un año y otros en dos; luego están los 152, que se gobiernan por el sistema de partidos políticos, que cambian cada tres años. En este universo hay que agregar que existen más de 13 mil localidades, de las cuales, el 73% tiene 500 habitantes o menos y sólo el 1.2% tiene 2,500 habitantes o más. Finalmente, el 62% de la población vive en situación de pobreza.
Lo anterior funciona como un caldo de cultivo para la proliferación de líderes sociales fraudulentos, que se aprovechan de las necesidades y la ignorancia de la gente para utilizarla en su beneficio personal y aplicar la socorrida práctica del chantaje político. Así tenemos más de 400 dizque organizaciones sociales, en las que la gran mayoría sólo es un membrete que se activa en determinadas fechas, como la celebración de la Guelaguetza, en las que la presión social es más redituable.
A esta situación hay que agregar a los poderes fácticos, estos sí, con grandes recursos para movilizar vehículos y gente, incluso manejan grupos de choque bien armados. En este nivel están los sindicatos de transportistas “14 de Junio”, Libertad, CROC y CATEM. En este nivel se cuentan organizaciones como el FPR, el CODEDI, Sol Rojo, MULT, Antorcha Campesina, entre otras. Estas organizaciones cada año reclaman cuantiosos recursos para atender la
demanda social de las comunidades más alejadas, el caso es que las comunidades siguen igual y los recursos “quién sabe a dónde van a parar”.
Al hablar de chantaje político tenemos que mencionar a los maestros de esta práctica, la Sección 22 del magisterio, que con sus más de 70 mil agremiados en todo el estado, es el poder fáctico con mayor influencia. En la presente administración bajaron de intensidad sus movilizaciones (quien sabe cuánto nos habrá costado), sin duda, ya velan armas para dar la bienvenida al próximo gobierno.
Otro tema muy complejo lo constituyen los conflictos agrarios, existen aproximadamente más de 350 conflictos, de los cuales por lo menos 60 están activos, esto quiere decir que pueden detonar en un enfrentamiento armado en cualquier momento. La institución encargada de atender esta problemática es la “Junta de Conciliación Agraria”, órgano que esta sectorizado con la Secretaría General de Gobierno, sin embargo, no cuenta con los recursos técnicos y materiales que se requieren para atender una problemática tan compleja y con un potencial de violencia tremendo; por ejemplo, no tienen GPS para ubicar los “puntos trinos” de las colindancias, tampoco tienen vehículos suficientes y en buen estado para trasladarse a las localidades en conflicto con urgencia y menos tienen suficientes viáticos para gastos y gasolina.
Los asuntos religiosos también representan un problema cotidiano, debido a la proliferación de las sectas religiosas en las comunidades, que provoca una confrontación entre las creencias que ellos promueven y las costumbres de la comunidad. Por ejemplo, es frecuente lidiar con la expulsión de una o varias familias porque, debido a sus “nuevas” creencias religiosas, los niños en la escuela se niegan a saludar a la bandera durante las ceremonias cívicas.
Otro foco constante de tensión es la UABJO, en su seno coexsiten 5 sindicatos, en el colmo del sindicalismo, hay un sindicato de empleados de confianza. Estos gremios tienen prácticamente secuestrada a la institución, le exprimen recursos y dejan muy poco para el tema académico. Adicionalmente, la lucha política en su interior entraña un riesgo permanente de violencia, ya que los grupos en pugna tienen porros armados, que entran en acción cuando hay que presionar.
Hablando de lucha política hay que considerar a los partidos políticos con sus negociaciones y movimientos en el Congreso local. Cada diputado representa un grupo de interés y obviamente, trabajan permanentemente por ver sus intereses favorecidos en lo económico, en lo político y en lo social. Así las cosas, continuamente generan efervescencia política en las comunidades de su influencia para posicionarse políticamente.
La instancia encargada de lidiar con todo este abanico de actores y problemas es la Secretaría General de Gobierno. De acuerdo a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del Estado, es el área responsable de conducir la política interna, en otras palabras de mantener la gobernabilidad. Sin embargo, la historia demuestra que, a pesar de tener una amplia
estructura, se ve rebasada por la cantidad y complejidad de los problemas. Por ejemplo, el tema magisterial le compete al IEEPO, pero como la movilización de la Sección 22 incide en otros ámbitos, además del educativo, tiene que entrar la SEGEGO, lo mismo en el caso del Sindicato de Salud, con la Sección 35, que no la mencioné en el recuento.
Como en todo cambio de administración, habrá ajustes a la arquitectura institucional de la administración pública estatal, no sabemos si se va a reducir la estructura de la SEGEGO, si se va a conservar a las delegaciones regionales de gobierno, pero lo que sí sabemos es que el gobernador va a necesitar a verdaderos magos, al menos en las siguientes áreas: la Secretaría General de Gobierno, la Coordinación de Delegaciones, COPLADE, Seguridad Pública, Finanzas, Medio Ambiente y la Coordinación de Giras. Por qué señalo prioritariamente estas áreas, pues por todo lo que ya he señalado, pero también, porque el gobernador electo se metió en una “camisa de once varas” con su compromiso de estar un día de la semana en la capital del estado y el resto en las regiones.
Como lo dejé entrever con la breve revisión de los actores y la problemática de la entidad, los actores se van a mover para que el gobernador vaya primero a su región y van a tratar de mantenerlo ahí hasta que atienda los asuntos de su interés. No sé si el gobernador está pensando llevar a parte de su gabinete a las giras por las regiones, pero de cualquier manera, necesitará a un gran operador en la capital, porque es la sede del poder político, así que aquí se seguirán concentrando las acciones de presión de grupos, organizaciones y comunidades demandando solución. El gobernador y los funcionarios que lo acompañen, perderán muchas horas de trabajo de gobierno en los traslados, por eso es indispensable que alguien aquí tenga los controles.
La Coordinación de Delegaciones será fundamental para proporcionar al gobernador información de primera mano y para tener relación directa con los actores en el interior del estado, así como para recibirlo en sus visitas. En la Coordinación de Giras debe poner a un funcionario metódico, previsor y con gran capacidad de coordinación y organización, de lo contrario, la constante movilidad del gobernador y los imprevistos acabarán por tronarlo. Por cierto, también se van a requerir de excelentes choferes, que manejen muy bien y que conozcan perfectamente carreteras y caminos (que no beban en los eventos, ja, ja, ja).
No voy a abundar en la explicación del porqué de las otras áreas que señalé, ya que, de alguna manera, expliqué los rubros de atención prioritaria al inicio de esta colaboración, que por cierto, ya se alargó bastante.
- Antonio.faz2018@gmail.com








