- Por Antonio Fourzan.
El Talento tiene múltiples formas de expresión y en este siglo XXI lo que sobran son canales y facilidades para manifestar de una forma útil, dicho talento; sobra decir, que el canal idóneo para ello es el Internet, a través de las redes sociales. Ejemplos de lo que afirmo sobran: hay jóvenes, e incluso niños, que son “influencers” con millones de seguidores porque han sabido dar cauce y conectar con un público, ese talento que tienen y para el cual no hay censura sobre el tema, así encontramos influencers sobre cómo vestir, cómo maquillarse, cómo cocinar, hay también los que dan noticias de una manera muy original, y otros, en temas más especializados, como por ejemplo, meditación, yoga, mercadotecnia digital, manejo de mega datos, etc. Hay posibilidades para cualquier tipo de contenido, el asunto está en entender el código del mundo digital y, hecho ésto, el único límite es tu imaginación.
Comento lo anterior, porque ahora se requieren otras habilidades para destacar en el mercado laboral, o más bien, para tener éxito económico; trataré de argumentar mi afirmación. En los tiempos en los que a mí me tocó estudiar y desarrollar mi vida profesional, era muy importante contar con un título académico y, si era de una universidad de prestigio, todavía mejor, el famoso dicho, que sin duda lo escuchamos infinidad de veces de nuestros padres y amigos: “papelito habla”, tenía plena vigencia, sin embargo, hoy no es así, si tú sabes hacer algo y con ello satisfaces una necesidad o resuelves un problema y vía internet conectas con ese público, ya la hiciste; mientras más grande sea ese público, más grande será tu éxito y no necesitas título alguno para avalar tu emprendimiento.
Con esta introducción, les comento que las habilidades que hoy se buscan en el mercado laboral y las que facilitan el éxito en la vida son las llamadas habilidades fundacionales: trabajar en equipo, la creatividad, el pensamiento crítico, resolver problemas y conocimiento y manejo de la tecnología. Estas se consideran habilidades especiales porque no pueden ser automatizadas, es decir, substituir la actividad humana por la de un robot.
Así que mis queridos lectores, hay que ponerse a chambear sobre este asunto. En mi caso, les confieso que tengo que actualizarme, porque pertenezco a la vieja guardia del “papelito habla”, tengo papelitos que me acreditan como licenciando en ciencias políticas, maestro en administración pública y doctorado en administración pública, por supuesto que sé trabajar en equipo, creo que tengo creatividad y, lo más importante, sé resolver problemas, a lo largo de mi carrera, me ha tocado resolver muchos, pero en el ámbito de mi desempeño como funcionario público, por ejemplo, me tocó contribuir a la solución del conflicto de 2006, desde la Secretaría General de Gobierno, como Secretario Técnico y después como Director de Desarrollo Institucional, pero en ese entonces, no se difundían en redes sociales las vivencias, así que prácticamente esta faceta de mi vida quedó en el anonimato, así que soy nuevo en el asunto de entrar al mundo digital y las redes sociales.
Regresando al tema del talento y la posibilidad de manifestarlo de manera útil para la sociedad, les comento que abril del año en curso, vi condiciones para crear una alianza de talentos disruptiva entre el arte y la ciencia, alianza disruptiva porque son disciplinas muy diferentes, los perfiles y el carácter de quienes se dedican a estos temas podrían incluso chocar, por ello, pensé que era necesario contar con un amalgama que podría ser la literatura y también porque era la única forma de que yo participara, jajaja, porque no soy artista, ni científico. El paso siguiente fue encontrar los perfiles de los integrantes que se sumaran al objetivo de contribuir al bienestar social y tuve la fortuna de encontrar a Manuel Molina y Yanet Bazan, por el lado del arte; por la ciencia, Julio Palau y, como escritores, estamos Samael Hernández y un servidor, todos aceptaron de buen agrado participar en este proyecto que tiene como título “ArteCienTaBien”, nombre que se forma con las disciplinas de la alianza: el arte, la ciencia y en vez de escritura le pusimos talento, todos colaborando en equipo para el bienestar social.
El sábado 12 de junio tuvimos nuestro estreno en el pueblo mágico de Teotitlán del Valle, con el apoyo de Yanet, ya que ella es una talentosa artesana de esta comunidad, la mayoría de las actividades se realizaron en el Centro Cultural, recinto con una belleza arquitectónica moderna, Iniciamos con la exposición “La luz es la sombra de Dios” con obra de Manuel Molina, seleccionada especialmente para este evento, también entrevistamos a las autoridades municipales y a los artesanos para promover internacionalmente la comunidad; donamos más de 200 libros a la biblioteca municipal, otras actividades importantes fueron un taller de amor a la lectura, dirigido a niños de la comunidad, impartido por Samael Hernández, posteriormente yo les leí un cuento que escribí hace tiempo para mis hijas, que se llama “Lulú la Célula”, a propósito de fortalecer al sistema inmunológico, comiendo bien y cerramos las actividades con un taller de pintura, en el que Manuel Molina les enseñó a los niños técnicas básicas para plasmar en un lienzo su creatividad. La memoria fotográfica del evento y la transmisión de las entrevistas, son tareas que le tocaron a Julio Palau como el especialista en tecnología.
Ahora tenemos otro proyecto en puerta y les voy a dar un adelanto, se llama “El Duelo”. En los meses de confinamiento de la pandemia, lamentablemente muchas familias perdieron a uno o más seres queridos, ya sea por el COVID o por otras causas, y no tuvieron oportunidad de velarlos, como es costumbre, entonces se quedaron con ese vacío de no poder desahogar su pena en compañía de familiares y amistades, ya que las condiciones sanitarias no lo permitieron, en resumen, no hicieron el “duelo” para sus muertos. Tenemos datos de que esta situación detonó una problemática emocional, cuyo daño no se ha dimensionado, por ejemplo, en el estado de Querétaro, que tiene una plataforma de apoyo psicológico, de mayo 2020 a mayo 2021 han solicitado apoyo 12 mil personas, por causa de una depresión profunda por la pérdida de un familiar. Estamos trabajando en la información sobre el caso en Oaxaca, pero lo que pretende “ArteCienTaBien” es dar oportunidad a la gente que perdió a un ser querido de hacer el duelo de una manera muy especial: los artistas van a orientar a los dolientes para que construyan una representación simbólica de su ser querido, los escritores vamos a dar un contexto de lo que ha sido la pandemia en México y en particular en Oaxaca y a escribir un pensamiento para recordar a nuestros difuntos y tendremos a un chamán, que realizará un ritual para encaminar a su “morada” y descansen en paz a nuestros muertos. Finalmente, el experto en tecnología, nos va a permitir a todos los participantes estar conectados en tiempo real para compartir juntos esta increíble experiencia. La fecha programada para este ritual es el 30 de octubre, estamos creando la página de Facebook de “ArteCientaBien” para que podamos interactuar con la gente interesada en participar.
Invitamos a los presidentes municipales a que nos ayuden a convocar a la gente que perdió a seres queridos, para que se reúnan en algún lugar emblemático del municipio y desde ah,í nos acompañen en la realización de este ritual, para despedir a sus muertos de acuerdo a nuestras tradiciones. Síganos en la dirección www.portral.com.mx/Artecientabien/ en la que podrán ver cómo surgió “ArteCienTaBIen”, la semblanza de los integrantes y las fotos y entrevistas del evento “Creando Bienestar para Teotitlán del Valle”, también tenemos un correo electrónico para cualquier comentario: artecientabien@gmail.com







