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La adolescencia es una etapa en la cual el comportamiento sexual y reproductivo se ve influenciada por su entorno, existiendo varios desafíos por cumplir, dentro de estos está la práctica de su sexualidad y el riesgo que esto conlleva.

La sexualidad es un componente del desarrollo humano y parte esencial de la salud integral. Los aspectos individuales y sociales incluidos en el concepto de salud reproductiva repercuten en la adolescencia. El lugar que los adolescentes tienen asignado en la sociedad y la forma cómo son tratados es determinante para su salud reproductiva. El bienestar físico y psicosocial contribuye al desarrollo de conductas sexuales y reproductivas saludables.

Al ser sexualmente activos los adolescentes enfrentan riesgos para su salud por desconocer o tener conceptos equivocados acerca de la sexualidad y métodos anticonceptivos. Los métodos anticonceptivos son importantes, ya que ayudan a la prevención de un embarazo no deseado y a la prevención de enfermedades de transmisión sexual, que son frecuentes en los adolescentes.

Adolescencia, relaciones sexuales y embarazos.

La Organización Mundial de la Salud considera al embarazo adolescente como una gestación prematura que presentan las jóvenes que no han culminado su maduración tanto psicológica como biológica, acentuando así una condición de riesgo no solo por las posibles dificultades durante la gestación y el parto, sino porque ello también vulnera su posición en la sociedad.

De acuerdo con la ENADID 2014, en Oaxaca 26.1% de mujeres adolescentes del grupo de 15 a 19 años ya inició su vida sexual y 13.9% declararon ser sexualmente activas. Asimismo 60.5% declaró que ella o su pareja no utilizaron algún método anticonceptivo en su primera relación sexual.

En un estudio realizado por alumnos de tercer semestre de la universidad regional del sureste de la licenciatura en psicología en el estado de Oaxaca se concluyó que los adolescentes que utilizaron algún

método anticonceptivo en su primera relación sexual, se observa un alto porcentaje de conocimiento de algún método de control natal: 95% conoce funcionalmente alguno.

Entre los principales métodos conocidos por las adolescentes sobre su funcionamiento están: en primer lugar, el condón o preservativo masculino, 81.7% le sigue la píldora del día siguiente o anticoncepción de emergencia, 77.8% y en tercer lugar el DIU, dispositivo o aparato 71.2%.

En contraparte, aquellos métodos de los cuales tienen menor conocimiento sobre cómo funcionan están los óvulos, jaleas o espumas 28.9%, pastillas anticonceptivas 14.0% y el parche anticonceptivo 12.6%.

De las adolescentes que declararon ser sexualmente activas, poco más de la mitad 52.5%, indicó no utilizar algún método y el 45.8% si los utilizan. De estas últimas, 0 % usaron durante algún tiempo un método para evitar quedar embarazadas.

En Oaxaca, de acuerdo con resultados de la Encuesta Intercensal 2015, existen 1.5 millones de mujeres de 12 años y más de las cuales 70.1% ha tenido al menos un hijo nacido vivo. De acuerdo con la edad de la mujer, sobresale que 8.6% de las adolescentes de 12 a 19 años ya han procreado y este porcentaje aumenta naturalmente con la edad: 61.1% de las mujeres jóvenes de 20 a 29 años tiene al menos un hijo nacido vivo y 91.3% de las mujeres de 30 años y más ya han sido madres.

Anticoncepción y prevención de enfermedades de transmisión sexual.

Todo el proceso biológico que ocurre a partir de una relación sexual y culmina en la fecundación es inevitable. Esto es, desde el momento en el que los espermatozoides ingresen en el cuerpo de la mujer, irán indefectiblemente en busca de un óvulo para fecundar. Es el plan de la naturaleza para asegurarse la posibilidad de elegir y planificar en pareja el momento deseado para la búsqueda de un hijo.

Para eso existen una serie de métodos para el control de la natalidad llamados métodos anticonceptivos. Cada persona optará por el que más se adapte a sus convicciones morales, religiosas, a sus necesidades y su realidad particular.

Por otro lado, existe otro riesgo posible en el ejercicio de la sexualidad, que es el del contagio de enfermedades a través del contacto de genitales. La vía sexual es óptima para la transmisión de gérmenes causantes de las llamadas enfermedades de transmisión sexual o infecciones de transmisión sexual. La piel que recubre los órganos reproductores es sumamente sensible. Durante el acto sexual, y al ser sometidos a reforzamiento, estos epitelios pueden sufrir micro lesiones a través de las cuales se filtran fácilmente de los agentes causantes de enfermedades. Hoy, más que nunca con la presencia abrumadora del SIDA, es especialmente importante conocer el estado de salud de la persona con la que se desea compartir la intimidad sexual.

Función de los métodos anticonceptivos

Los métodos anticonceptivos tienen dos funciones primordiales: evitar el embarazo no deseado y evitar el contagio de infecciones de transmisión sexual, Los métodos anticonceptivos son objetos, sustancias, y procedimientos que se utilizan de manera voluntaria para regular la capacidad reproductiva de una persona o una pareja con el fin de evitar un embarazo no planeado. Se clasifican en dos grandes grupos: métodos temporales y definitivos. Los temporales son aquellos cuyo efecto dura el tiempo que se les emplea. Si la pareja desea tener más hijos, la mujer puede embarazarse al suspender su uso. Los definitivos evitan el embarazo de manera permanente y se recurre a ellos cuando la pareja tiene la paridad satisfecha que es el número de hijos que cada pareja decide tener.

Existen diferentes métodos anticonceptivos. Todos son eficaces cuando se usan de manera correcta, y prácticamente no causan ningún riesgo para la salud. Todas las personas tienen derecho a gozar de mayor nivel posible de salud física y mental, y también el derecho a prevenir las infecciones de transmisión sexual. Para ejercer estos derechos es necesario informarse adecuadamente.

Conocer acerca de los diferentes métodos anticonceptivos beneficia a todas las personas: a los adolescentes, que, en la actualidad, muchos de ellos tienen vida sexual activa y, como hemos mencionado, las relaciones sexuales no protegidas son causa de embarazos no deseados, abortos sin garantías de seguridad e infecciones de transmisión sexual.

Si bien no existe uno perfecto, el método anticonceptivo ideal debería ser: a) eficaz, debe promover una eficacia anticonceptiva del 100%; b) seguro: debería ocasionar la menor cantidad de complicaciones. c) reversible: debería promover anticoncepción solamente cuando se lo desee. d) fácil de usar y de comprender; e) accesible económicamente; g) aceptable: que sea aceptado por el usuario y su pareja de acuerdo con sus necesidades.

La información oportuna y adecuada sobre los métodos de protección sexual y su correcto uso forma parte de las necesidades que con urgencia deben ser cubiertas por las instituciones correspondientes, ya que con dicha carencia cubierta se contribuye a que los jóvenes tengan un pleno y satisfactorio disfrute de su vida sexual.

*Referencias

Casadiego, W. (2014, 26 junio). CONOCIMIENTO Y USO DE METODOS ANTICONCEPTIVOS EN UN GRUPO DE ADOLESCENTES. Recuperado de http://mriuc.bc.uc.edu.ve/bitstream/handle/123456789/549/wcasadiego.pdf?sequence=4

Alfaro, J. O. (2001, febrero). TESIS PARA OPTAR AL TÍTULO DE ESPECIALISTA EN GINECO-OBSTETRICIA. PLANIFICACIÓN FAMILIAR Y ALGUNAS PERSPECTIVAS DE EMBARAZO EN ADOLESCENTES. Recuperado de https://www.monografias.com/trabajos-pdf4/planificacion-familiar-adolescente/planificacion-familiar-adolescente.pdf

La salud sexual y reproductiva en la adolescencia: un derecho a conquistar. (2002). Recuperado de http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/documentos/DOCSAL7199.pdf

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