- Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.
Ni de Tin marín, ni de do pingué, ni de Cúcara mácara, títere fue… ni por turnos, ni a la rayuela, ni al burro empachado, ni al con quian, ni al dominó, ni al retachito, menos al ajedrez, porque dicen los que saben que es un juego en el que se intelige, atinan la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, o la Fiscalía General de la República, o en el extremo de los casos, quien le corresponda para proteger al periodismo, a los reporteros, a las reporteras, a quien divulga o difunde información que compromete, reporta y hasta “lata da” a quien comete conductas presuntamente delictivas al “amparo” o no del poder, o ¡capaz y ya lo han hecho…! Pero no entendemos los mortales, porque no tenemos esa gran capacidad intelectual de entender y conocer, o conocer y entender las múltiples investigaciones, indagaciones, prestidigitaciones, prevenciones, contenciones que han emprendido las instituciones de investigación y seguridad en beneficio de la sociedad; fortaleciendo así, la famosísima libertad de expresión que como dice nuestro inquilino nacional, “con todo respeto, pero no coincide porque tiene otros datos”, lo que repiquetea pobremente “su campana” todos los días en la CDMX, sin cambiar puntos y comas. Sin embargo, les representa fruslería el artículo 6º. De la Carta Magna, que dice: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa,
sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será garantizado por el Estado. Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión. El Estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet. Para tales efectos, el Estado establecerá condiciones de competencia efectiva en la prestación de dichos servicios.” Porque el periodismo nacional se encuentra lastimado, agraviado, pues, y como dice el gran campeón mexicano de boxeo Julio César Chávez: ya se les calentó la “Quijada” –conste que el respeto a la ley, a la unión y a la manifestación de ideas pacífica, así como el acuerdo de voluntades, siempre será la prioridad en un contrato social. Por ello, cuidemos el lenguaje –porque el lenguaje no sólo comunica, sino también nos da oportunidades de desarrollo, de ampliar el pensamiento, el conocimiento y tener alternativas. Logra la unión de las personas, incluso de las disidencias. Entonces recordemos del lenguaje: Las Cosas del decir. Manual de análisis del discurso. Capítulo 2. El Discurso Oral (Calsamiglia y Tusón-2001) “Ese complejo sistema de comunicación y de representación del mundo que es el lenguaje humano se materializa a través de dos medios—el medio oral y el medio escrito –que dan lugar a dos modalidades de realización: la oralidad y la escritura” “…–la
lengua—se utiliza en muchos idiomas, como el español, para denominar la materialización de ese instrumento de representación del mundo y de comunicación que es el lenguaje humano.”







