- Por Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.
¡Una poca de gracia y otra cosita…! ¡Para bailar la bamba se necesita una poca de gracia y otra cosita ay arriba, ay arriba! Ay arriba, ay arriba, arriba iré. Yo no soy marinero, yo no soy marinero por ti seré, por ti seré, por ti seré. Para subir al cielo, para subir al cielo se necesita una escalera grande, una escalera grande y otra chiquita ay arriba. Yo no soy marinero, por ti seré, por ti seré, por ti seré! … ¿Animados…?. Sí y, no. Porque si, porque los Jesuitas dieron la vida como los grandes héroes, hombres de ¡Dios!, que fueron.
Nuestros mártires Jesuitas, nuestros representantes de Jesús en la Tarahumara de nombres Javier Campos y Joaquín Mora, nos despabilarán, sí. ¿Por qué estamos tristes?, porque hemos perdido hasta ahora la batalla con la delincuencia. Pero sobre todo tendremos que decirles a la señora titular de la Secretaria de Seguridad Pública Federal y Protección Ciudadana y al señor Fiscal General de la República, que sus “abrazos, ya no alcanzan para cubrir los balazos”.
¿Qué esperan?, —Se les está haciendo tarde para irse de vacaciones definitivas a su casa, señores funcionarios federales—. Nuestros Jesuitas no necesitan una escalera larga y otra chiquita para subir al cielo. Ellos van para allá, seguramente sin ningún problema. Mientras tanto seguimos esperando resultados… Seguimos esperando que las asesoras y los asesores del “administrador de palacio nacional trabajen”.
Si, que “trabajen” en alguna estrategia ¡Urgente!, ¡Efectiva!, ¡funcional! Y, sobre todo, que eviten que las balas se sigan llevando vidas de la ciudadanía mexicana a descansar al campo santo, queremos salir de la macabra zona de desastre sangrienta en que estamos estacionados. Queremos que cuando menos la parte que le toca a esa función pública, la hagan bien. Mientras tanto, ciudadanía tendremos que apoyarnos y, cuidarnos. —No podemos seguir pensando… “Sálvese quien pueda”—. Seamos solidarios. Hasta de las tragedias y las salvajadas se aprende.
Regresemos, empecemos nuevamente a caminar y, a trabajar, a estudiar, repensemos y, replantemos nuestro camino, seamos solidarios como los Jesuitas, quienes trabajaban en nombre de la fe de Jesús, apoyando en la Tarahumara. Pero también estemos pendientes de las labores de las autoridades, como en este caso la Fiscalía General de la República, para que investigue en términos de lo dispuesto por al artículo 21 de la Carta Magna, que dé con los verdaderos responsables, sin falacias, sin distractores.
Nosotros tenemos que solidarizarnos, sin dejar que la injusticia, la impunidad, la ilegalidad y, la apatía avancen sin mayor problema. Si, señora justicia de la SSPYPC y señor justicia de la FGR, apliquen recordando la Introducción al estudio del Derecho (Eduardo García Maynez-1986): “4. CONCEPTO DEL DEBER.- Hemos definido los juicios normativos como reglas de conducta que imponen deberes o conceden derechos. Ahora bien: todo deber es deber de alguien O, expresado en otra forma: los impuestos por un imperativo son siempre deberes de un sujeto. Éste recibe el nombre de obligado. Obligado es, pues, la persona que debe realizar (u omitir) la conducta ordenada (o prohibida) por el precepto.” 29-06-2022







