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  • Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.

¡Caray!, ¡caray!, ¡caray!, flamante selección mexicana, ¿Será que algún día ganen un partido de fut-bol contra una selección de primer nivel sin dejarnos en ridículo?, ¿será que su flamantísimo director técnico entienda que no entiende? Porque, es obvio, que no tiene estrategias para enfrentar a los grandes de un mundial. Si, un mundial de fut-bol tan competitivo

Estamos a meses… Meses de un mundial globalizado, —ya no hay distancias—, y a esta hora su famoso “tata”, no sabe, ni conoce el fut-bol, ni al futbolista mexicano. Pero sigue probando jugadores como un goloso prueba un chocolate, con esa ansiedad y, desmesura sin cesar. ¿Qué a los directivos y, dueños del fut-bol en México no les duele perder su dinero?

¿No les duele hacer el ridículo en cada mundial?, ¿siempre serán nuestras selecciones las dueñas del ya mérito?, ¿seguiremos siendo la burla de sud América en cada partido?, ¿seguiremos esperando que nuestra selección sea otra ya?, ¿llegaremos al mundial con una selección sobrevalorada y, tan poco profesional?

¿Seguiremos con un director técnico al que solo le interesa cobrar su millonaria cantidad e, irse después del mundial riéndose de México?, ¿cuándo creceremos?, ¿por qué no hacemos del triunfo una costumbre? Si tanto querían extranjero… a la vista hay muchos y, mejores. Más comprometidos, con mayores estrategias, con mayores decisiones. Con él ¡chanfle! Estaríamos mejor… (Chespirito).

Incluso en México dirigiendo clubes mexicanos sin tanta fama, sin tanta publicidad, pero con resultados eficaces. Debemos entender que el deporte mexicano puede llegar en el fut-bol mucho más allá de la mediocridad. Recordemos que hay clubes de fut-bol como el Monterrey, como los Tigres, con pagos al gusto o, como América.

También universitarios como Pumas o, academia como Atlas de Guadalajara o, con fuerzas básicas o, academia como Pachuca, con suficiente calidad y, directores de fuerzas básicas y, técnicos en primera división, con el conocimiento, la experiencia, las técnicas y, roce internacional, con estrategias que han demostrado gran calidad y, constancia.

Sí, esa constancia que mucho le falta tanto a la selección mexicana como al “tata”, que hasta ahorita solo han decepcionado a la afición. Peor aún, a los migrantes en Estados Unidos de Norteamérica. Deberían privilegiar el deporte con la idea de “ganar, ganar”. No únicamente hacer negocio, porque solamente engañan a la “gallina de los huevos de oro”.

El aficionado es noble, soñador, se ilusiona, se crea esperanzas en sus ¡ídolos! Y, le pagan con derrotas, con mediocridad, con vergüenzas, ridículos y, cinismo. La afición debe ser más exigente y, recriminar al futbolista conformista, castigando malas actuaciones, reconociendo nada más a jugadores triunfadores o, competitivos.

¡En verdad!, queremos algún día llegar a festejar como nos cuenta LA COLUMNA DE HIERRO. Cicerón y el esplendor del imperio romano. Capítulo 7. (Taylor Caldwell- 2011): “…Alzó el cubilete de vino y brindó por su hijo con la más dulce de las sonrisas. El viento trajo un aroma a jazmín, apasionado y vehemente, y los árboles murmuraron agitados por la brisa nocturna. –Por ti, mi querido hijo- dijo Tulio–, por ti, en tu adolescencia, por tu virilidad y porque Dios te acompañe siempre.” 08-06-2022

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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