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  • Heraclio Bonilla Gutiérrez

Las circunstancias que estamos viviendo en México y algunos países por la contingencia sanitaria originada por el covid 19, han puesto en claro muchas inequidades en las que no poníamos atención y pasaban frente a nosotros como “cosas comunes”.

Así, tenemos que los diputados y senadores, en su mayoría, son innecesarios, es decir, no sirven.

Están ahí porque fueron útiles a un sistema “democrático” corrupto; su número fue creciendo conforme los arreglos con la “oposición” fueron factor de equilibrio y estabilidad de gobernantes sin escrúpulos.

Hoy, con la llegada de AMLO al poder, los factores de equilibrio son otros, por lo mismo, es injustificable que MORENA, a más de año y medio, siga sin reformar la Constitución Federal y las leyes electorales para reducir drásticamente el número de legisladores federales y locales, a menos que estén pensando en sustituir a los corruptos de antes por ellos mismos.

Las recientes reformas electorales para posibilitar la reelección inmediata de diputados y senadores, muestran la realidad (triste por cierto) de los ambiciosos que integran la bancada de MORENA en la Cámara de Diputados; están más preocupados por su bienestar que por el del pueblo, pretenden satisfacer sus ambiciones, antes que cumplir con sus promesas de campaña; están mostrando muy poca diferencia entre ellos y los vencidos por AMLO en las urnas, pues deben reconocer que la mayoría, están ahí por el efecto AMLO y no por ellos mismos, así que deben pensar muy bien en las consecuencias de sus actos legislativos, porque cuando pretendan reelegirse, AMLO no estará en las boletas y seguramente ellos no tendrán cómo ganar su reelección; lo más probable es que no saben para quien están trabajando.

La forma en que triunfó AMLO significó una esperanza para el pueblo, pero todo indica que los políticos son la misma porquería sin importar el partido que los postule. Durante sus campañas, AMLO propuso la reducción del número de diputados y senadores; los actuales legisladores federales, tanto de MORENA como de los partidos morralla que se sumaron ventajosamente a la candidatura de Andrés Manuel, están haciendo como que la virgen les habla, muchos de ellos y aún muchos de MORENA, han traicionado los postulados de MORENA, como la periodista que cree que el partido que la postuló debe ceñirse a sus principios y no ella a los del partido.

No solo deben eliminarse los legisladores plurinominales, sino también los de primera minoría. Así, la Cámara de Diputados quedaría con 300 integrantes, lo que sigue siendo mucho, por lo que debe reducirse a 200, y nada de que no se puede, es tan sencillo reducirlos, como fue aumentarlos. La Cámara de Senadores quedaría con 64 integrantes, por lo que, en la operación simple de eliminar plurinominales y primera minoría, eliminaríamos 264 legisladores federales, es decir, 200 diputados y 64 senadores.

La reducción de estos 264 legisladores federales, sumada a la reducción de asesores y demás personal a su servicio, representaría un ahorro de muchos millones de pesos mensualmente, que hoy se gastan de manera inútil.

Otro aspecto del mismo tema son los salarios: absolutamente nada, justifica los salarios de nuestros legisladores, pues la mayoría de ellos carecen de preparación y aptitudes para desempeñar el cargo, pero no es todo, la mayoría de ellos, cobran por interpósita persona los salarios de sus asesores, aumentando desmedidamente sus ingresos, lo cual es del conocimiento de la instancia auditora de los recursos públicos.

En cambio, quienes debieran estar cobrando mejores salarios y viviendo mejores condiciones laborales, porque su trabajo sí es importante para la vida nacional, siguen en el olvido.

La actual crisis sanitaria ha colocado a cada uno en su lugar: ha evidenciado que para muy poco necesitamos a diputados y senadores, en cambio, nos urgen médicos, enfermeras, químicos, laboratoristas, instrumentistas, anestesiólogos, etcétera, en los servicios públicos de salud.

Hoy reconocemos a los buenos elementos de las fuerzas de seguridad del Estado, que exponiendo sus vidas están apoyando a los servicios de salud para contener los efectos nocivos de la pandemia, ellos (previa depuración) también deben percibir mejores salarios.

Nuestros maestros, en todos los niveles educativos, deben ser reconocidos y revalorados. Previo el acuerdo para que los que inicien la docencia, que incluya riguroso examen de admisión y con el requisito de ser egresados de Escuelas Normales para impartir clases en educación básica, así como la certificación en pedagogía en los demás niveles, deberán percibir mejores ingresos, que sean acordes con la función fundamental de educar para hacer una mejor Patria.

En fin, deben revisarse todos los ámbitos de la vida laboral del país, para ajustar los salarios y dar un nuevo rumbo a lo que los corruptos creyeron que era nuestro destino.

Chinuni (Pilón en Mixteco): Los legisladores de MORENA tienen la palabra: o son parte de la 4T, o son más de lo mismo.

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