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Se puso bueno el proceso

José Antonio Hernández Fraguas

Ahora sí se puso bueno e interesante el proceso electoral, y eso que todavía no empieza formalmente. Esta semana pasada fue muy importante para la toma de decisiones en los distintos frentes que participarán en la más grande y trascendente de las elecciones en nuestro país, destacadamente por tres hechos que marcan una nueva ruta:

1.– El lunes pasado, Alito, el presidente del PRI, sorprendió con el anuncio de que el partido iba a anunciar una decisión tomando en cuenta que los resultados de los sondeos no le favorecían a Beatriz Paredes, lo que pareció un agravio para una militante muy distinguida, con una gran experiencia y preparación, una priista presentable y competitiva y, sobre todo, sin acusaciones de corrupción en su larga carrera política. Ese anuncio generó un gran revuelo entre el priismo, pues se consideró ofensivo para quien estaba participando con una gran dignidad en el proceso interno del Frente Amplio por México, y empezaron las especulaciones: que si Alito favorecía con eso al oficialismo o que si se rompería con la alianza; que si se estaba atropellando a Beatriz, o que si ya todo estaba pactado, etc.

Pero, ¿qué hubiera pasado si se llevara a cabo la elección del domingo tres de septiembre?, primero, que si ganaba Beatriz, se acusaría al partido de abusar con sus estructuras en ese proceso, y si perdía, sería una nueva derrota en la época de Alito, además, ante la filtración de la intención de grupos organizados de MORENA para violentar esa elección o para impedir que se realizara, parece que fue una decisión bien pensada.

Así, el miércoles, el PRI anunció su apoyo total a Xóchitl Gálvez, y con eso, quedaba definido el resultado de ese proceso inédito con una sola candidata para coordinar los trabajos del Frente. Al final, después de un proceso complicado y tortuoso, hubo un buen resultado y no se rompió la unidad ni se complicó la elección, lo que hubiera sido muy apetitoso para el oficialismo. Ayer domingo, en una gran concentración de personas en el Ángel de la Independencia y en todas las ciudades de la República, se entregó la constancia como coordinadora del Frente Amplio por México a Xóchitl Gálvez.

2.– El viernes primero de septiembre, se presentó, en Campeche, el discurso del presidente con motivo de su quinto informe de gobierno. Acompañado de sus seguidores, el presidente se llevó varios aplausos, aunque no hubo gran diferencia entre ese discurso y lo que se dice en una mañanera, pero fue un acto en donde se defendieron los datos que tiene el gobierno como resultado de su gestión. Después, el presidente y sus invitados, sin medios de comunicación, fueron a “probar” un tramo del tren Maya, por lo que parecía que sería un gran día para la figura presidencial.

Pero en la tarde, en la sesión de instalación del Congreso, nadie esperaba que Xóchitl fijara la posición de su bancada en la tribuna y, con un discurso duro, crítico, pero muy bien estructurado, sacó de balance a morenistas y aliados, que, en un error de Kínder, abandonaron la sesión, para después regresar al recinto legislativo y propiciar que se hiciera la primera gran manifestación de apoyo unánime de los frentistas, coreando: ¡Presidenta!, ¡Presidenta!, lo que hizo lucir más a una mujer ya empoderada, y también que finalmente, fuera la nota más importante en lo que siempre se había considerado “el día del presidente”.

Para colmo, lo que realmente fue una inauguración de una primera parte de una de las obras insignia del sexenio, deslució por fallas en el tren y por los retrasos en el tiempo del trayecto, desatando en las redes sociales una confrontación entre quienes defienden esa obra y quienes la descalifican. El informe pasó a segundo lugar.

3.-En esa misma sesión del Congreso de la Unión, del viernes, correspondió al diputado Máynez, coordinador del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, fijar su posición respecto al informe del presidente, y durante su discurso, dio la impresión que estaba reconociendo los logros de la cuarta transformación, lo que le mereció el coro de ¡esquirol!, ¡esquirol!, pues parecía dibujar hacia donde estará decidido el apoyo de ese movimiento en el proceso del próximo año.

Por otro lado, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, se declaró ya en “campaña de sondeo” para buscar la candidatura presidencial. Lo que parece que no está tomando en cuenta Samuel, es que tiene difícil que le sea aceptada su licencia en el congreso local y, por tanto, dejar a quien se encargue del gobierno mientras él ande en campaña, y también, que la ruptura con el gobernador de Jalisco, cambia radicalmente la presencia de ese partido en la escena nacional.

Mientras, Dante Delgado, firme en su postura de ir solos, aunque eso pueda poner en riesgo hasta el registro de lo que ha sido un movimiento con el que simpatiza una parte de la ciudadanía, pero que ahora podría perder ese respaldo.

Se puso bueno e interesante ya el proceso, pues. Habrá que esperar a pasado mañana, miércoles, para confirmar lo que ya todo mundo considera un hecho, que la encuesta del oficialismo la gane Claudia Sheinbaum. ¿Será? Al tiempo.