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RIESGOS Y VENTAJAS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Mtro. José María Villalobos Rodríguez

La pandemia COVID tuvo como consecuencia una mayor penetración del uso de plataformas que evitaron el desplazamiento de millones de personas del hogar a su sitio de trabajo o estudio. El uso de la IA por los gobiernos creció exponencialmente porque la gestión de permisos de construcción, uso de suelo, cobranza de impuestos o derechos se tuvo que automatizar haciendo a un lado la discrecionalidad de la burocracia.
Los avances sobre inteligencia artificial (IA), si bien aportan usos muy útiles también son proclives a tocar extremos éticos. Italia acaba de prohibir las aplicaciones que ponen en peligro la privacidad de las personas y los gigantes tecnológicos como Microsoft o las comercializadoras via internet como Amazon han manifestado su preocupación por ellas.
Una aplicación malsana de estos avances se ha dado en el uso de las redes sociales en procesos electorales donde usuarios ficticios de cuentas de internet (“bots”) saturan las redes de información falsa o sesgada con el objeto de fastidiar al adversario. La cadena Fox News acaba de ser multada con US$ 750 millones de dólares por difundir falsedades que favorecían al Partido Republicano. El hackeo (intromisión ilegal) hecho a gobiernos de todo el mundo por Guacamaya o Wikileaks ha puesto en discusión hasta donde debe de ser o no pública la información “sensible” de los gobiernos. En el caso de los llamados PANAMA PAPERS se conoció en detalle que una gran cantidad de personas o empresas que tomaban ventaja en paraísos fiscales – bien sea para pagar menos impuestos o para ocultar fondos ilícitos. Las criptomonedas son otro caso de avance en IA que pone en jaque a los bancos centrales y la prevención de lavado de dinero. Los medios impresos están despareciendo en aras de los digitales, que son mucho más amigables ante los bosques. Los gobiernos pueden aumentar su captación de ingresos vía informática.
Las universidades canadienses en Toronto o Montreal destacan como las más pródigas generadoras de nuevas aplicaciones de IA. Desde ahí obtienen herramientas para telecomunicaciones, medicina, meteorología, manejo de archivos, econometría, videojuegos, entretenimiento, diseño digital, etc. Se ha creado también una posible amenaza a la veracidad de un escrito o, incluso, se puede copiar la voz humana. Existen paquetes informáticos que desplazan con su capacidad a los autores de escritos, pintores, arquitectos, diseñadores gráficos o hasta terapeutas. La telemedicina ha revolucionado la atención a los pacientes y en las cirugías se han ido imponiendo los equipos computarizados. Los teléfonos inteligentes usan en sus funciones avances que ha provisto la IA, tales como la traducción simultánea e instantánea de textos, la geo ubicación permanente, el manejo de grandes bases de datos para encontrar correlación entre variables explicativas de la demanda de un bien o servicio. En cuanto a mercadotecnia nuestros hábitos de consumo son sistemáticamente analizados gracias al código de barras, las tarjetas de débito o crédito con las cuales dejamos huella a diario de gustos y preferencias. Los equipos que utilizan estos nuevos desarrollos una vez alimentados de información pueden llegar a escribir textos sobre derecho, negocios, políticas públicas con toda la estructura metodológica de un autor humano con lo cual se cae en un predicamento: ¿cuáles son sus límites y quién debe fijarlos?. En muchas tareas se ha caído ya en la maña de utilizar “copy paste”, esto es copiar y pegar trozos de un texto ajeno para generar un supuesto “escrito original”. En México quizá el caso más sonado ha sido el de una Ministra de la Suprema Corte, quien adelantándose años a la inteligencia artificial copió y pegó sus tesis de licenciatura y doctorado en Derecho- con la esperanza de que jamás sería cachada en la movida. Queda la duda si será el único caso. La tentación es enorme ahora que se tiene tan a la mano gran cantidad de textos o información. Imaginemos, ahora, cómo estas aplicaciones pueden ocultar las verdaderas intenciones de un candidato a la Presidencia de la República u otro cargo de elección popular o las guerras de descrédito entre compañías que ofrezcan bienes o servicios en el mercado. Igual se pueden crear “empresas fantasmas” que teniendo solo 40 empleados obtengan contratos por miles de millones de pesos, mediante asignación directa que conlleve una cobertura nacional de alta responsabilidad al ser el operador de un servicio humanitario, como sucedió con el Instituto Nacional de Migración.
Uno de los riesgos más serios contra las empresas es el hackeo (robo cibernético) de su información que sirve para extorsionar al propietario. Estos intrusos se pueden apoderar de procesos y patentes, cartera de clientes, proveedores, nómina, sus comprobantes fiscales, sus inventarios, sus rutas de logística. PEMEX, SEDENA, CFE entre otras instituciones han sido atacados por personas que diseñan llaves de entrada a los bancos de datos que generan las aplicaciones informáticas.
El uso del expediente clínico digitalizado no ha sido bien recibido por ciertos líderes sindicales porqué serviría para detectar el “robo hormiga” de medicamentos de médicos o enfermeras. La identificación por el iris del ojo humano que en China es cotidiano aún no es aceptado por las leyes de países subdesarrollados.
Una mafia rumana aplicó por años el hackeo a cajeros automáticos y mediante el robo hormiga juntoó sus millones de dólares en unos cuantos años hasta que por algún pitazo los descubrieron en Cancún y la Riviera Maya. México destaca por ser muy vulnerable a los robos de bases de datos. El padrón electoral del Instituto Nacional Electoral ha sido capturado y ofrecido en venta en Texas. El hackeo Guacamaya puso en jaque la gestión militar – en donde no se ha querido invertir en los llamados corta fuegos. Cadenas de supermercados tradicionales que en productos de consumo frecuente tienen bajísimos márgenes de ganancia hoy enfrentan la competencia feroz de las que venden en línea y entregan a domicilio. Estas aplican inteligencia artificial que fortalece su logística y competitividad, incluso, en la compra de abarrotes. Si observan en detalle en ninguna de las tiendas de la cadena OXXO se venden los mismos artículos. Se está monitoreando las preferencias del consumidor en cada una de las tiendas mediante el análisis de metadatos. Los pronósticos de cambios en el clima hacen, ahora, posible con siete días de anticipación saber de una gran anomalía atmosférica que afectará el tráfico en las ciudades o la factibilidad agrícola. La hidroponia o los autos de la Fórmula 1 dan resultados sorprendentes, gracias a las aplicaciones de IA que cruzan información en nano segundos mediante sensores y microcomputadoras. Los vehículos que se manejan solo representan un riesgo para el empleo de los humanos que hoy día los conducen. Detectar en dónde está la falla en un vehículo se hace ahora mediante computadoras u sensores, monitorear la oferta de la televisión de paga o el internet se hace con estos desarrollos que vienen a facilitarle la vida al usuario. Los marcapasos para tener un ritmo cardíaco adecuado, los robots que ensamblan autos, los tomógrafos que se utilizan en exámenes médicos y las nano cámaras. Quienes de jóvenes tuvimos la oportunidad de ver a Raquel Welch realizar un VIAJE FANTASTICO al interior del cuerpo humano no imaginamos que para el fin del siglo XX los pacientes pudieran ingerir una cámara del tamaño menor que una aspirina que mostrara en directo el estado real de nuestra fisiología.
Robots cirujanos, detectores de carga, teléfonos inteligentes, diseñadores gráficos, generadores de ubicación geo referenciada, drones equipados para un mejor diseño urbano, desarrollos útiles para localización subterránea de minerales si bien han venido a sustituir a miles de personas están abriendo nuevas especialidades en las ramas de ciencias y humanidades. Como bien decía un amigo argentino: “En México empiezan los Estados Unidos”… estamos muy ligados en tecnologías de la información a lo que nuestro vecino al norte desarrolle para uso masivo. Pese a eso en espionaje telefónico el equipo PEGASUS desarrollado por Israel tiene en la SEDENA a su mayor cliente en el mundo. Los avances de China con HUAWEI en 5G han llegado a Latinoamérica antes que los de los europeos o americanos. Y eso cala al vecino, pues no está muy hecho a competir en fair play. El cambio tecnológico que aportan los nuevos desarrollos requiere de urgentes modificaciones al marco legal en los que México apenas da los primeros pasos. Existe una brecha amplia de conocimiento entre los legisladores, los reguladores que nacieron en la década de 1950´s y las necesidades que genera un México digitalizado.
El temor a lo desconocido siempre es una barrera educativa que puede obstaculizar nuestra competitividad. No se trata solo de llevar internet hasta las comunidades más remotas, sino de que a cerca de 50 millones de mexicanos les faltó educación sobre informática – sus usos y sus peligros. Los fraudes en compras o créditos sin condiciones son cometidos con mayor frecuencia teniendo como víctimas a ADULTOS MAYORES. La mercadotecnia tradicional está siendo revolucionada con aplicaciones de IA que segmentan en segundos audiencias de medios. El cine que hoy se hace en Hollywood se hace bajo los gustos asiáticos, debido al aumento de millones de clientes potenciales. El monitoreo de la seguridad en China incluye un banco de datos de la identificación del iris de cada persona. Los hackers más competentes son reclutados como programadores por las desarrolladoras de sistemas o productos informáticos. No existen fronteras geopolíticas en el desarrollo y aplicación de tecnología de la información. Nada será tan observado como la invasión a la privacidad o a la autoría del ser humano, pero todo será inútil ante la avalancha de desarrollos que superan los frágiles diques normativos. México pese a ser la economía mundial número 15 – es de los pocos países que aún no firma el Acuerdo de Protección de Derechos de Autor en materia informática. Seguimos siendo UNA NACION DE SOLIDOS PIRATAS INFORMATICOS bajo la protección de un vacío legal federal. Como en tantas cosas: somos gigante económico con pies de barro.

 

 

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