QUÉ ESPERAN LOS PUEBLOS INDÍGENAS DEL RECIÉN INTEGRADO CONSEJO NACIONAL INDÍGENA?
Pedro Martínez Lara.
(pmtzlara@hotmail.com)
En días anteriores las y los directivos del INPI, trasladaron a representantes de los 68 pueblos indígenas que existen en todas las regiones del país, seleccionando a personas mujeres y hombres de los distintos pueblos y comunidades originarias e incluso de las poblaciones denominadas Afro- mexicanas(aunque el CONAPO siempre las ha calificado como “Afrodescendientes”), que se encuentran asentadas sobre todo, en los estados del sur y sureste, así como del centro y occidente de la República mexicana, haciéndolos acudir al Palacio de las Bellas Artes para asistir a la ceremonia de toma de protesta del Consejo Indígena Nacional a la que también asistieron representantes de los pueblos étnicos que se localizan más dispersados en los estados del norte del país, muchos de ellos en territorios limítrofes con los Estados Unidos de Norteamérica.
Al decir de los titulares del INPI, las y los integrantes del citado Consejo Indígena Nacional, fueron seleccionados “democráticamente” mediante una serie de reuniones o foros comunitarios, subregionales, regionales y estatales a los que asistieron en calidad de delegados, para analizar a profundidad la actual situación de abandono y pobreza extrema en que se debaten amplios sectores de las poblaciones indígenas y Afro-mexicanas y en donde las y los participantes, volvieron a insistir en la añeja deuda aún pendiente, que la nación mexicana tiene con dichos pueblos, los que históricamente han otorgado un sinnúmero de aportaciones tanto en vidas humanas, como en territorios, recursos naturales, fuerza de trabajo y muchos esfuerzos más, para la construcción del actual progreso que beneficia a las y los integrantes de la llamada sociedad nacional pero que a ellos no ha alcanzado a llegar, por más que se hable de las numerosas derramas económicas que han sido canalizadas por los diversos programas institucionales federales; esos que han tenido un carácter paternalista, asistencialista y desarrollista, y que nunca han podido apoyar las verdaderas iniciativas productivas que por tantos años, han planteado estos pueblos. Además de mencionar que esos programas no toman en cuenta la auténtica organización tradicional que les ha caracterizado, pues solo se dedican a imponerles modelos o formas de organización que les han provocado serias divisiones internas en sus comunidades, además de insistir en incorporarlos a las relaciones de producción capitalistas con una lógica acumulativa, a la cual se opone la orientación comunalista y solidaria que les ha permitido sobrevivir a sus pueblos por tanto tiempo.
No es tan importante señalar aquí los nombres de quienes habrán de liderar dicho Consejo Indígena Nacional, de lo que si estamos seguros es que se trata de personas que han tenido relaciones con quienes representan actualmente a la burocracia que dirige los Centros Coordinadores de Pueblos Indígenas, que se ubican en casi todas las regiones interculturales y que a nivel nacional son más de ciento quince unidades, las cuales son dirigidas por numerosos amigos, familiares y aliados políticos del titular del INPI Adelfo Regino Montes, abogado Mixe, originario de Santa María Alotepec, Oax., donde a pesar de que les ha transferido importantes recursos para la construcción de obras de beneficio social, la gente del pueblo no lo quiere para nada y lo rechaza ampliamente, porque siempre se ha portado muy soberbio con sus paisanos y ha designado en los puestos administrativos de mayor importancia de esa institución, a sus compadres, a miembros de su familia, amigos y personas recomendadas que siempre han sido incondicionales de todos sus mandatos.
De que sirve que actualmente se haya entregado por parte del Presidente de la República, una importante iniciativa que contiene la tan ansiada Reforma de los derechos de estos pueblos para que ejerzan su autonomía, su libre determinación y sean sujetos de derecho público, si toda esa relevante legislación, en caso de que sea aprobada por el Congreso de la Unión, no podrá ser aplicada eficazmente por el actual equipo que dirige el INPI y está condenada a convertirse en letra muerta como ha sucedido con otros instrumentos jurídicos que han sido aprobados en favor de los pueblos indígenas del país. Porque son de sobra conocidos tanto el bajo nivel de conocimientos y la nula capacidad de operación que tienen las y los integrantes del equipo de trabajo que encabeza el Lic. Adelfo Regino Montes, quienes salvo honrosas excepciones, aparte de no estar en condiciones, por su incapacidad de aplicar las reformas propuestas por el Presidente de la República, habrán de continuar haciendo de las suyas con el magro presupuesto que se ha destinado a atender las necesidades de las comunidades indígenas y afro mexicanas, donde reina la corrupción y los desvíos presupuestales en los Centros Coordinadores que mal dirigen; haciendo ciertos negocios entre ellos y los miembros de la clase política que tiene el poder político en varias regiones indígenas?.
Sería pertinente que antes de que concluya el mandato constitucional del Presidente AMLO, se ordenara una evaluación a fondo del trabajo desarrollado por el INPI, en todas las zonas indígenas del país y que se ejecuten serias auditorias sobre el manejo que se han dado a los recursos presupuestales que iban dirigidos a superar los añejos rezagos sociales y económicos en que se debaten los pueblos y comunidades empobrecidas y marginadas, que siguen esperando que el Estado mexicano les cubra la inmensa deuda histórica que la nación tiene con ellos y con las poblaciones afro- mexicanas.
Ojalá y se realice esta urgente revisión evaluativa del INPI porque se corre el riesgo de que el actual equipo que lo dirige, vuelva a extenderse por otro sexenio más durante la administración de la Dra. Claudia Sheimbaum, lo cual sería totalmente desastroso para los pueblos indígenas y las comunidades Afro mexicanas de nuestro país .
(Continuará)







