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*Isidoro Yescas

Una encuesta ( vía medios electrónicos) levantada entre el 17 y 19 de enero por Mendoza Blanco y Asociados para medir la percepción que tienen los ciudadanos mexicanos sobre los partidos y la situación político-electoral del país revela que el 55 por ciento no está de acuerdo con el registro de nuevos partidos políticos porque “ya hay muchos, siempre roban y malgastan el dinero”.

El dato resulta de gran interés a la luz del probable registro de nuevos partidos nacionales como México Libre, Fuerza Social, Redes Sociales Progresistas, entre otros, que pasarían a integrar y , en su caso, recomponer de nueva cuenta el sistema de partidos políticos en México.

Como ya se sabe con la emergencia de Morena como primera fuerza político-electoral el viejo tripartidismo compuesto por el PRI-PAN-PRD sufrió un duro revés toda vez que el tsunami lopezobradorista del 2018 permitió a Morena no solamente desplazar al PRI como primera fuerza electoral sino sacarlo de Palacio Nacional, ser mayoría en el Congreso federal, ganar gubernaturas en poder del PRI y PAN y afianzarse como fracción mayoritaria en un buen número de congresos locales, entre éstos Oaxaca.

Hoy, con Morena como partido gobernante ,pero al mismo tiempo enfrentando serios problemas de gobernabilidad interna que eventualmente podría irse resolviendo con el reconocimiento de Alfonso Ramírez Cuéllar como presidente interino, se perfilan dos escenarios con la emergencia de nuevos partidos y el reciclamiento de otros como el PES y PANAL: un mayor debilitamiento de las candidaturas independientes, por un lado, y el realineamiento de la mayoría de los nuevos partidos con el proyecto de la 4t . Sin la posibilidad legal de aliarse con Morena para las elecciones del 2021 , Fuerza Social y Redes Sociales Progresistas, por ejemplo, arroparían candidaturas impulsadas desde la misma presidencia de la república si llegado el caso Morena no logra superar sus conflictos internos antes de

septiembre de este año, cuando se inicie el proceso electoral 2020-2021 , clave por los puestos de elección popular que estarán en juego ( 15 gubernaturas, para empezar) .

Es cierto que, como revela la encuesta de Mendoza Blanco y Asociados, el número de partidos políticos es alto al igual que el monto de financiamiento que se destina a los mismos.

Por ejemplo, para este año 2020 a los nuevos partidos políticos nacionales el INE les asignaría cerca de 42 millones de pesos a cada uno. Y para el siguiente, cuando arranque propiamente el año electoral, el monto se incrementará a 130 millones.

Cuando la población encuestada justifica su oposición al registro de nuevos partidos y coloca como argumentos que “siempre roban y malgastan el dinero”, se explica porque pese a que los mecanismos de fiscalización han mejorado notablemente persiste en todos los partidos políticos la opacidad y una baja calidad en sus procesos de rendición de cuentas.

Otro serio problema es que los recursos públicos que reciben y administran sus dirigencias suelen desviarse para fines distintos a los establecidos en sus Estatutos y en la propia normatividad electoral. Es el caso, por ejemplo, de la profusa campaña publicitaria que lleva a cabo por prensa, radio y televisión el dirigente del PT en Oaxaca y aspirante a la gubernatura, Benjamín Robles Montoya.

Reducirle sus prerrogativas como proponen legisladores de Morena, es una vía para evitar tanto despilfarro; sin embargo , frente a la resistencia que tal iniciativa enfrenta por parte del resto de los partidos políticos lo que estaría procediendo es mejorar los mecanismos de fiscalización que ya existen y revisar la legislación en la materia para, entre otras cosas, acotar el despilfarro y su uso para fines de promoción personal de los dirigentes partidistas.

*Sociólogo y analista político. Premio Estatal de Periodismo ( 1996).Investigador jubilado del IISUABJO.

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