- Por Mtro. José María Villalobos Rodríguez .
Desde antes de la llegada de los españoles a lo que hoy conocemos como México ya la vida diaria se regía de manera autócrata, autoritaria y represiva. Sin la alianza con los muy resentidos y numerosos tlaxcaltecas Hernán Cortés no hubiera conquistado Tenochtitlán – el mayor ejemplo de una ciudad estado de mano dura con sus vecinos. El exceso de cobro de tributos y las frecuentes guerras floridas para fastidiar a pobladores circunvecinos a tal grado que, no dudaron en aliarse con los peninsulares para tomar venganza. En la Colonia los tlaxcaltecas recibieron trato VIP de parte de los conquistadores con lo cual mantuvieron un status de identidad y confianza en sí mismos que perdura al día de hoy. Para el norte de México los españoles acudieron a los misioneros franciscanos para ir serenando a las tribus nómadas con el buen ejemplo y el Evangelio. Las misiones por la costa del Pacífico explican cómo mediante la sabiduría de los religiosos se logró integrar a la cultura y valores de Occidente a los pobladores que estaban acostumbrados más a guerrear entre sí que a compartir el valor de lo que significa el bien común.
Los chichimecos, kikapus, yaquis, mayos, apaches, comanches que, entre otras etnias nativas poblaban el norte de México, fueron pacificados gradualmente.
Porfirio Díaz Mori, quien gobernó 30 años fue muy drástico con las sublevaciones de los yaquis en Sonora. Para flagelarlos los envió a Yucatán- donde no sobrevivieron al clima húmedo y caliente que caracteriza la península.
En los años de país independiente México ha sido gobernado más con mano dura que con la construcción de consensos. Cuando en el mundo globalizado se puso en boga implantar la democracia México llevaba 70 años bajo el mando PRIISTA.
Vargas Llosa nos bautizó como la DICTADURA PERFECTA. Los reformistas mexicanos De la Madrid y Salinas de Gortari si bien eran egresados de Harvard, pero no menos desconfiados de las reglas de una verdadera democracia. En sus tiempos las elecciones eran controladas desde la Secretaría de Gobernación que en la elección presidencial de 1988 llegó a su máxima expresión con aquello de “la caída del sistema”.
Con tantas generaciones habituadas al autoritarismo sexenal en México ha sido azaroso el camino de una supuesta democracia. Cuando Zedillo se hace a un lado del estilo priista con la sana distancia al PRI abre la puerta al triunfo de Acción Nacional y permite que, además, López Obrador compita y gane la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Para separar los procesos electorales y evitar las caídas del sistema se ciudadaniza al árbitro tanto a nivel federal como estatal – a un enorme costo de recursos. Surgen y desaparecen micro partidos precisamente porqué las frágiles reglas del juego permiten que teneruno partido se vuelva en México una auténtica mina de oro – bajo el disfraz de pluralidad en la oferta política.
Los presidentes de México siempre han tenido y tendrán la tentación de influir en que su sucesor les sea fiel hasta la ignominia. Desde que Echeverría se transformó de lacayo a verdugo de Díaz Ordaz se gestó un proceso de canibalismo o de que para salvar un sexenio había que echarle todas las culpas al anterior. Práctica hoy muy común en los gobiernos estatales o municipales.
Esto de culpar a los anteriores a nivel federal ha encontrado su cumbre con la actual administración federal. Ha tenido, además, la audacia de afirmar desde una inexistente sequía extrema en 2022 hasta que la corrupción y la inseguridad van a la baja por obra y gracias del Espíritu Santo. La razón por la que ahora el personal militar se volvió el mil usos de la gestión pública proviene de la enorme desconfianza que le inspira a López Obrador la iniciativa privada – en casi toda actividad legítima. En contraprestación jamás habían tenido los de verde olivo tantos negocios al alcance de su mano. López Obrador desconfía de las constructoras privadas, pero le tiene gran aprecio a las constructoras de Carlos Slim o a las muy cuestionadas INGENIEROS CIVILES ASOCIADOS o las de los herederos de Carlos Hank González.
Su régimen se ha dedicado a espantar a la inversión extranjera directa en energía y explotación de yacimientos en la minería, pero les tiene gran aprecio y deferencias a los banqueros de capital extranjero como BBVA, Santander o CitiBanamex, – quienes juntos conforman un cartel del crédito y ahorro tan rentable como abusivo de su clientela. Se declara protector del medio ambiente a la vez que facilita que se genere energía con combustóleo de la peor calidad que producen las refinerías de Petróleos Mexicanos. Compra una refinería de medio uso en Texas a la vez que emprende la construcción de una nueva en uno de los sitios más inadecuados para llevarla a cabo por el daño al medio ambiente.
Está documentada la improvisación con que se construye la red ferroviaria de la Ruta Maya y que los costos superan por mucho a los esperados. En la adversidad como en el derrumbe de la Línea 12 del Metro en Ciudad de México arropa con el manto protector de los legisladores morenos a su Directora – a quien no tocan ni con el pétalo de una rosa – o quienes adquirieron equipo con ruedas de acero hechas por CAF en España – notoriamente inadecuados por su peso. En el advenimiento de la pandemia COVID se equivoca de manera garrafal y busca justificar su error con echarle la culpa a quienes en el pasado eran responsables de la salud pública. Para pronosticar el futuro cercano al Instituto Nacional Electoral tenemos el antecedente de la manera en la que se destruyó el Seguro Popular -financiera para cubrir los costos de la atención a población que no contribuía con un aporte del costo de su atención o medicamentos.
Estoy seguro de que la intención verdadera hacia el INE no es la de mejorarlo, sino que en el fondo se trata de usar toda la maquinaria federal y de sus gobiernos estatales para que no quede piedra sobre piedra. El rencor que aún guarda por haber perdido la elección frente al panista Calderón sigue vivo y le obsesiona. Busca la venganza, jamás la transparencia.
Veremos si la sociedad reacciona o se queda adormilada y viendo su futbol tarde, mañana y noche. El costo de semejante indiferencia lo pagarían las siguientes generaciones y seguiremos bajo una DICTADURA BLANDA.







