¡MUEVELE!, ¡SIN MOVERLE!
Luis Miguel Urbiña Calvo
Hace unos días maestros de la facultad de medicina del posgrado de psicología clínica, legal y forense me comentaban del boom de palabras o frases conocidas en el español y, que ahora como moda se le ponen nombres en inglés en las redes sociales, en los medios de difusión o en las pláticas y charlas coloquiales como aquello de rommie y comentamos que forma parte de las transformaciones o variantes del cómo nos comunicamos.
Puede o no gustar a las generaciones de los años 1960, 1970 hasta la de 1990, pero así son nuestras realidades, realidades que muy probablemente provocan nuestra capacidad de adaptación al medio que, nos rodea, que si no nos enfrentamos a ella. Estamos en otro jugo o simplemente fuera de la cancha.
No somos de la era de los dispositivos electrónicos, menos de las redes sociales. Pero si de nuestras realidades que nos gritan que caminemos con ellas, que caminemos con el mundo, que caminemos con la sociedad, que caminemos con los medios de difusión, con la TV, un poco, con el Instagram otro poco, con el Facebook otro poco, con you tube otro poco.
Otro mucho, con canales de internet, porque estamos viviendo vertiginosamente, de golpe o sopetón, si queremos llamarlo abruptamente, con mucha y variada información. Tanto que hasta ahorita no se han podido regular las redes sociales y pensamos que sería un error regular redes sociales, porque nosotros, nuestra sociedad, debemos ser responsables.
Debemos de darnos el tiempo de usar, de aprender a usar, ¿en qué momento?, y ¿cómo usar redes sociales?, para no quejarnos, involucrarnos o vernos envueltos en polémicas, discusiones, fraudes, para no comprometernos ni comprometer a nuestra familia, conocidos, amigos, vecinos, jefes, etc.
Debemos de enseñar a nuestras hijas e hijos a cómo usar el internet y redes sociales para no enfrentarnos a sorpresas desagradables en la formación de su educación. Queramos o no queramos, tenemos que estar al tanto de lo bueno y lo no tan bueno de la información que obtienen, porque ellos no son responsables, sino nosotros. Estar al tanto, porque las redes vinieron para quedarse, para informarnos y comunicarnos, para difundir, pero sernos útiles, pero también ser prudentes…







