- Heraclio Bonilla Gutiérrez
La pandemia por el Covid-19, retrasó mucho los asuntos judiciales en proceso y las acciones que debieron ejercerse, sin embargo, estamos viendo cómo la adversidad puede tornarse en ventaja, porque la urgencia de reactivar esta área laboral, se ha traducido en avance tecnológico para evitar los contagios o al menos, disminuirlos.
En varios Estados del país, ya se iniciaron actividades vía electrónica tanto en Fiscalías como en Tribunales locales, en otros, se están implementando los programas y sistemas que permitan la reactivación paulatina y progresiva de las actividades jurisdiccionales.
El poder Judicial de la Federación, este lunes tres de agosto, también dio inicio a sus actividades con sendas modificaciones a la normalidad anterior; resultó muy oportuna la distribución que hicieron de instructivos escritos sobre la nueva normalidad, pues muchos litigantes, no tuvieron oportunidad de enterarse a través de los comunicados que publicaron en su página oficial.
La atención directa es posible solo previa cita, misma que se tramita de manera electrónica; ésta es una novedad en la forma de tramitar los asuntos; la recepción de documentos se hará en oficialías de partes comunes, no ante el órgano que tramita el asunto; así muchas otras modificaciones.
La forma de protegerse de los contagios también es una novedad; se exige y se obliga al visitante a usar cubre bocas, a respetar las indicaciones del personal designado para guiar a los visitantes, a permitir que se tome la temperatura, a usar gel antibacterial, etcétera.
Los gobiernos locales tendrán que modernizarse y seguir de cerca los cambios implementados por el Poder Judicial de la Federación; en Oaxaca, hace años que nos vienen engañando con la modernización del Tribunal Superior de Justicia, sin duda han justificado el gasto de sus mentiras, pero la realidad es que vivimos un atraso vergonzante.
A finales de la década de los ochenta del siglo pasado, el Estado de Hidalgo construyó su ciudad judicial, desde entonces, ya no era necesario entrar a los Juzgados para checar un expediente, habían computadoras en los pasillos y bastaba ingresar los datos de identificación del expediente para que aparecieran en pantalla los acuerdos.
En la siguiente década, el Estado de México instaló un sistema que permitía a los juzgadores, en determinados asuntos, dictar sentencia el mismo día de la última audiencia si ésta se celebraba antes del medio día.
En ciudades donde el número de asuntos que conoce cada juzgado es muy elevado, el rezago es bajo, esto se debe, principalmente, a que los gobiernos invierten en capacitación profesional para todos los integrantes de los juzgados, de hecho, desde su selección, ya se tiene la certeza que desempeñarán su función con eficacia, lo que se traduce en beneficios para la sociedad que al recibir justicia, aun cuando resultan perdidosos, si no quedan conformes, al menos no acusan al gobierno de corrupto.
También invierten en tecnología, pues al dotar a los servidores públicos de las herramientas tecnológicas modernas, aunadas a la capacitación para su uso, se logran grandes resultados; eso ocurre en Estados con gobernadores sensibles y con verdadera vocación de servicio. Ignoro si entre políticos hay gente honrada, pero puedo asegurar que sí existen políticos sensibles a los reclamos de la sociedad y con un mínimo de pudor que los impulsa a dejar algunas huellas favorables que refieran rasgos de inteligencia de su autor.
Otro aspecto son los salarios; queremos jueces de primera con salarios de cuarta. El Poder Judicial de la Federación es un ejemplo que con buenos salarios se abate en forma significativa la corrupción. Es difícil que quien obtiene un buen salario, se corrompa como ocurre con quienes están mal pagados, ya que a éstos, no les importa perder su empleo si a cambio van a recibir una buena cantidad.
Son muchos los factores que determinan la corrupción, sin embargo, estoy seguro que la situación que estamos viviendo, obligará a los gobiernos a implementar sistemas que disminuyan sus niveles; el hecho de reducir el contacto personal entre litigantes y servidores públicos, así como el registro sistematizado de las actuaciones y el trámite de citas, evitará que se mantengan los actuales niveles de corrupción.
La necesidad nos obliga a todos, pues ni ciudadanos ni servidores públicos, nos sentimos a gusto con algunas medidas obligatorias, sin embargo, las aceptamos y las cumplimos porque sabemos que son en nuestro beneficio. Nadie quiere llevar el virus a su casa, así que no sólo estamos dispuestos a cumplir, sino a exigir que los demás cumplan.
CHINUNI (Pilón en Mixteco): Dicen que Carlos Salinas siente que le pisan los talones, en mi opinión, si un ex presidente va a la cárcel este año, sería fecal. Como es costumbre, apuesto tres tlayudas con tasajo al primero que acepte.







