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Migración, asunto de seguridad nacional

Texto: Joel F. Gálvez Vivar/Francisco López Martínez

Fotos: Karol Joseph Gálvez López

HUAJUAPAN DE LEÓN, OAXACA.- La problemática migratoria que padece nuestra Patria es y debe ser asunto de Seguridad Nacional, ello tiene que estar en la agenda cotidiana del gobierno mexicano, dado que representa alto peligro para la integridad física y patrimonial de los aquí nacidos; ello no preocupa en lo mínimo a los encargados de la instituciones.

El territorio nacional invadido desde años por migrantes no solo centroamericanos, sino hasta europeos; entre los cuales vienen de todos los sectores buenos y malos, más malos que buenos, por eso Estados Unidos de Norteamérica no les abre la frontera con facilidad como lo hace México, y no solo eso, sino que los migrantes golpean y se burlan de las fuerzas del orden ante la complacencia del gobierno mexicano.

Sin embargo, a los mexicanos les asiste el humanismo hospitalario, regalan comida, bebida, ropa, medicamentos, hasta toallas femeninas a las mujeres, quienes mayormente los tiran, algunos hasta lo pisotean, como burla al sacrificio y sentido humano de los naturales. Desde ahí se mira la actitud y beligerancia de los migrantes, el alto grado de peligrosidad que representan y que las autoridades mexicanas deben tomar con responsabilidad en cuenta, pero el alto mando es valemadrista, no le importa lo que le pasa a las fuerzas policiacas como a los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM).

Menos a las ‘corcholatas’, como el carnal Marcelo Ebrard, que como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores debe observar los lineamiento legales y humanísticos del sector migrante, puesto que los mexicanos de las fronteras Norte y Sur, ya no soportan tanta inseguridad palpable generada por los migrantes.

A Marcelo le vale lo de Seguridad Nacional porque él cuenta con guardaespaldas, cuando López Obrador se jacta de no tener guardaespaldas, Marcelo sí, entonces, justo es que se ponga a trabajar Marcelo por la seguridad, generando un clima de civilidad y compromiso concienzudo de combatir el alto índice de inseguridad que se registra aquí en la mixteca, al igual que a nivel nacional, y puede ser producto migrante, pudiese ser que la delincuencia organizada internacional esté operando, no solo con malhechores locales.

Marcelo Ebrard en lugar de firmar el libro de visitantes distinguidos debe firma acta compromiso de trabajar con la autoridad municipal de Huajuapan para combatir la delincuencia organizada que aquí opera, que salga a la calle a defender a México con todo y su guardaespalda, como lo hicieron los héroes mixtecos. Está el ejemplo del general Antonio de León, coronel Valerio Trujano, el Indio de Nuyoo, de ahí muchos valientes anónimos, quien con machetes, de huaraches y calzones, dieron muestra cuando hay voluntad política de defender el suelo patrio, consistente en la integridad física y patrimonial de los mexicanos.

Que Marcelo y los responsables de seguridad pública municipal firmen acta compromiso de dar la cara no tanto la vida, en combate a la inseguridad que ha hecho mella en la sociedad huajuapense; el general Morelos, Trujano, los Galeana y los Bravo, se alimentaban de lo que encontraban en campo de combate, tal vez ‘chito’, pero nunca se sentaron a disfrutar el mole de caderas, como fuese invitado Marcelo a comer mole de caderas.

Los pueblos de la mixteca que recorremos demandan combate frontal a quienes vienen sembrando muerte y terror en el ámbito del municipio huajuapense, es hora de dar la cara, y no echarse la ‘bolita’ de la competencia de uno y de otro, mientras que la inseguridad va en aumento, la patria está en alto riesgo, es tiempo de poner orden a riesgo de la vida, no solo de las fuerzas del orden sino que más de los funcionarios federal, estatal y municipal.