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  • Mtro. José María Villalobos Rodríguez.

La historia reciente de México de la relación entre el poder político y económico con los medios de comunicación es muy ilustrativa de cómo se ha evolucionado en nuestra muy infante democracia.
Antes de la irrupción de las tecnologías de la información y durante el reinado del PRI era muy común que las oficinas de comunicación social o la temida Secretaría de Gobernación “administraran” con palo y zanahoria tanto a los dueños de medios como a quienes en ellos escribían o describían las noticias.
En eventos catastróficos (sismos de 1985, explosión de San Juanico, explosiones en Guadalajara, etcétera) desde el poder primaba la idea de minimizar las pérdidas – bien sea humanas o materiales.
Buscar un chivo expiatorio de muy bajo rango y obtener la unanimidad en medios que ese funcionario menor o un simple albañil que puso dos pernos en lugar de seis eran los culpables.
En la prensa escrita era sustancial para sus finanzas el pago de inserciones de publicidad gubernamental y existía PIPSA (monopolio estatal de venta del papel periódico), para beneficio y control de los dueños de los periódicos.
Los políticos buscaban siempre tener seguras las ocho columnas.
Esto último para su promoción personal que les permitía escalar gradualmente desde una regiduría hasta la Presidencia municipal de la capital de su estado, de ahí a una diputación local o federal, luego irse al Senado para desde el Distrito Federal irse promoviendo para la Gubernatura del estado y de ahí a poder llegar a alguna Secretaría federal para poder llegar a ser uno de los posibles candidatos a ser candidato a la Presidencia de la República (algo así como el premio mayor de la Lotería Política Nacional).
Toda esa escalera de cargos de elección “popular” o impopular requería de inversión en lo que ahora se llama “IMAGEN”. Para ello, se iba pagando a medios escritos o electrónicos para ir posicionando a una promesa de la política nacional para lo cual se publicaban entrevistas a modo, reportajes sobre su vocación social, su compromiso con “LOS QUE MENOS TIENEN”, su amor a la Patria, su intachable conducta personal, lo hermoso de su familia y hasta lo fiel que le era su perro.
Una de las creaciones más exitosas fue la del PROFESOR HANK. Personaje de la política mexiquense, quien no tenía empacho en afirmar que “un político pobre… era un pobre político”.
Los medios tenían una suculenta fuente de ingresos en la clase política.
Pero cuando las finanzas públicas se desplomaron – quizá tras los sismos de 1985- estos fondos menguaron. Ningún medio se salvó de esa sequía. La crisis del gobierno federal entre 1982 y 1988 incentivó a México a tener una ruta hacia la democracia.
Personajes como Manuel Clouthier se incorporaron a la lucha por el respeto al voto – algo inexistente ante la falta de competencia real entre el llamado PARTIDAZO y el resto de “partidos”.
La controvertida elección presidencial de 1988 puso contra la pared a el Secretario de Gobernación y fue preparando el terreno para que el árbitro de las elecciones no fuese ya el propio gobierno en turno y que se creara un organismo constitucional autónomo y ciudadano.
Ante esa lenta evolución los medios de comunicación fueron cautelosos, ya que el mandamás del país entre 1988 y 1994 era un economista de la UNAM que no le temblaba la mano para hacer a un lado a enemigo alguno.
Los medios electrónicos exageraron sobre la santidad del santo varón con raíces en Agualeguas -sitio famoso en Nuevo León por la facilidad con que se ejerce la noble profesión del sicariato.
Las televisoras colocaban a México en los cuernos de la luna, mientras que los excesos y las mentiras como los TESOBONOS aunados al magno evento de Lomas Taurinas cimbraban la credibilidad del propio presidente y su burbuja más cercana.
El sucesor egresado de Yale y cuyo padre putativo fue un distinguido economista que llegaría casi a cien años de edad rompió con quien ayunó en los cerros de Monterrey y tuvo con los medios una relación más ríspida que amistosa.
Los dos presidentes panistas buscaron en los medios electrónicos en calorcito que necesitaban ante las fallas y frivolidades de sus administraciones. Una de sus carencias mediáticas más notables fue el aferrarse a sus dogmas personales y echar por la borda políticas tan fundamentales como la planificación familiar con la consecuencia terrible de ya superar los 120 millones de habitantes en 2010.
La llegada a la presidencia nuevamente de un candidato tricolor constituyó un gran chasco del cual todavía no nos reponemos. Gobernar desde la presidencia sólo para beneficio de unos cuantos erizó al electorado que emitió el mayor voto de castigo del que se tenga memoria.
Tras casi 20 años de buscar tener el máximo PODER y ya con el dominio del INTERNET sobre la prensa escrita se esperaba una revancha contra los viejos medios de comunicación de los tiempos idos del dominio blanquiazul – tricolor.
Aparentemente la revancha se desbordó y convirtió en batalla campal diaria.
En 30 años se amplió el poder de la ECONOMIA PARALELA que desde Mérida hasta Tijuana hoy día ha sentado sus reales ante una tenue defensa del Estado ante la seguridad de sus ciudadanos- imposibilitados por Ley a armarse y defenderse.
Esperar que esos agentes de la ECONOMIA PARALELA depusieran sus métodos de extorsión, sus ejércitos clandestinos, sus tráficos de migrantes, sus jugosos fentanilos ha sido un grave error que le ha costado a este país no sólo miles de muertes violentas, sino la zozobra de ciudades exitosas y en el medio rural que están en total indefensión.
En Colombia cuando la ECONOMIA PARALELA enfurecía iba tras la vida de JUECES Y POLITICOS. Eran capaces de poner poderosos explosivos en los autos de quienes les incomodaban. Inexplicable por qué en México no golpean igual a JUECES Y POLITICOS.
Los propietarios y periodistas de medios mexicanos ya empiezan a oler el azufre de los agentes de la ECONOMIA PARALELA que amenaza abiertamente y con nombre y apellido a quienes les incomoda el uso de la prensa o el internet por reporteros.
Tenemos en puerta una fiera batalla pese al llamado presidencial a los de la ECONOMIA PARALELA de deponer las armas y dedicarse a obras pías.
El desenlace es de pronóstico reservado. Es de SALVESE QUIEN PUEDA.

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