- Por José Antonio Hernández Fraguas.
Con gran intensidad en la vida pública y en la política del país, se vivió la semana pasada. Muchas noticias en muy poco tiempo, que son importantes, pues, definen el rumbo electoral del oficialismo y también desnudan actitudes oportunistas, de sumisión, de entrega incondicional, de control y de mando único, de golpeteo y de decisiones esperadas y algunas sorpresivas, entre otras cosas:
La renuncia vergonzante a la Suprema Corte de Justicia del ministro Arturo Zaldívar para integrarse al equipo de Claudia Sheinbaum, rebeló la sumisión que, en los últimos cinco años, este ministro mostró al titular del poder ejecutivo. Zaldívar, un extraordinario abogado, egresado y profesor de la Escuela Libre de Derecho, con maestría y doctorado en la especialidad constitucional, catedrático en otras universidades y autor de una gran cantidad de publicaciones con un impecable contenido jurídico, tiró su gran trayectoria por una inexplicable decisión de adelantar un año su retiro del más alto honor para un jurista, que es ser ministro y haber sido presidente de la Corte y del Consejo de la Judicatura.
Con su renuncia, Zaldívar sabe perfectamente que viola la Constitución, pues no define la causa grave que es requisito indispensable para separarse del cargo y, confiado en que su dimisión sería aceptada de inmediato por el presidente de la República, y posteriormente por el senado, antes de dar a conocer su renuncia, aparece en una foto con la virtual candidata Claudia Sheinbaum para anunciar que se integrará a su equipo, con lo que además, también viola la normatividad electoral, pues siendo ministro todavía, no puede intervenir en cuestiones electorales. Pero todo eso le valió y de inmediato, en una entrevista pública en Telefórmula con Ciro Gómez Leyva, se desvivió en halagos para la aspirante presidencial y confesó su preferencia política, lo que, obviamente, no tiene permitido mientras siga siendo ministro. Y además le hace un gran favor al presidente López Obrador, pues ahora él podrá proponer a alguien que le sea incondicional, como él mismo lo dijo, por los próximos quince años, con lo que se le niega ese derecho a quien lo sustituya, ya sea Sheinbaum o Xóchitl Gálvez. De pena, pues, la actuación de quien tira por la borda un gran prestigio y trayectoria jurídica.
Por otro lado, en esta misma semana, se aprobó el presupuesto de egresos de la federación, con el voto de la mayoría oficialista y prácticamente sin cambiarle una coma a la propuesta presidencial. Presupuesto que no designó un solo peso para apoyar al estado de Guerrero, después de la devastación provocada por el huracán Orís, y que redujo considerablemente los recursos al poder judicial y a otros órganos autónomos, para asignar mucho más dinero a los programas y obras prioritarias para el presidente, en año electoral. La actuación de las diputadas y los diputados de MORENA y aliados fue de entrega incondicional y, dejando de lado la dignidad del poder legislativo, terminaron festejando con porras y con las mañanitas al presidente, para darle un buen regalo por su cumpleaños. No se escuchó a la oposición ni a algunos legisladores del propio MORENA que plantearon reservas para modificar la asignación de recursos y eso trajo algunos rompimientos internos.
Y también, en otro tipo de decisiones, el TEPJF confirmó el acuerdo del INE para que en la definición de las candidaturas en nueve entidades que elegirán gobernador o gobernadora y jefe o jefa de gobierno en CDMX, sean cinco mujeres quienes encabecen las propuestas de los partidos y cuatro hombres para asegurar la paridad de género. Esa resolución movió algunas decisiones, especialmente en MORENA, que el fin de semana dio a conocer los resultados de sus encuestas y definió a quienes serán sus candidatas y candidatos en esos estados y en la capital de la República. Algunas sorpresas destacan en lo que resolvió ese partido, por ejemplo, en la Ciudad de México, en donde se consideraba como un hecho que el candidato fuera Omar García Harfuch, pues su cercanía con Claudia Sheinbaum – que hoy tiene un bastón de mando que parece que no manda mucho – lo hacían seguro ganador, y aunque estuvo arriba en las encuestas por dos dígitos, se decidió hacer caso a la militancia y, por paridad, será Clara Brugada quien encabece esa candidatura; o en Puebla, donde Ignacio Mier daba por hecho que su entrega legislativa con el presupuesto, con la desaparición de los fideicomisos del poder judicial y otras decisiones para satisfacer el gusto presidencial, serían suficientes para ser él el abanderado, y la decisión recayó en su primo, el senador Armenta, quien defenderá esa candidatura en el estado. En fin, a ver cómo les va.
Y la oposición, especialmente el Frente Amplio por México, esperando para ver quienes resultaron favorecidos en el proceso oficialista, para tomar sus decisiones de quienes enfrentarán a esas candidatas y candidatos en esos estados, lo que pudiera parecer una ventaja para tomar las decisiones adecuadas. Y Movimiento Ciudadano, con un Samuel García, que todo parece indicar que está decidido a jugar el papel de esquirol en el proceso, y que seguramente será el abanderado de ese partido. Mientras, Marcelo Ebrard dijo que hasta hoy dará a conocer su postura para saber si sigue dentro de MORENA o no. Se va a poner bueno. Al tiempo.







