Perú es actualmente el país con mayor producción de grana cochinilla fina, además de venderla como materia prima, se procesan sus derivados químicos como el ácido carmínico en diferentes formas.
Muestras del ADN mitocondrial de la grana cochinilla de Oaxaca y de Perú fueron analizadas por un estudio científico que de acuerdo a un artículo publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los resultados mostraron que la variedad genética procedente de Oaxaca es más antigua y diversa.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que la producción de grana cochinilla pertenece a la producción pecuaria en el subgrupo: Cría de otras especies con fines productivos, esto incluye la cría y explotación de gusano de seda, cochinilla o grana, chapulín, insectos, reptiles y alacranes.
Teñir con grana cochinilla productos textiles no es una tarea fácil, es necesario que la tela tenga cierto porcentaje de fibra natural como algodón, lino o seda; las telas con cierto contenido artificial o composiciones derivadas del plástico como poliéster no permiten que el colorante tenga una correcta fijación, declaró Alicia Pineda Arzola, ingeniera en diseño textil y moda.
Estos datos fueron obtenidos a través del proyecto Ruta Carmín, gestionado por la agencia de comunicación Convexo.







