- Mtro. José María Villalobos Rodríguez
Cuando se transita por las carreteras que comunican las ciudades o pueblos en buena parte del territorio nacional vemos con naturalidad pilas de basura – que la naturaleza no colocó ahí. Es muy notorio en las regiones oaxaqueñas que ante los imponentes paisajes se encuentre siempre el tiradero de basura. Algunos son tan grandes que atraen buitres u otra fauna que encuentra un festín en estos tiraderos.
En las ciudades o zonas metropolitanas la problemática sobre qué hacer con toneladas de basura cobra notoriedad y como en la situación actual de Oaxaca de Juárez se vuelve un problema social, sanitario, financiero, ecológico, sinfín.
El tiradero de Zaachila está construido sobre un terreno propiedad del municipio de Oaxaca de Juárez. Afirmar que su vida útil ya ha terminado es discutible. En la gestión de Manuel de Esesarte y en pleno conflicto magisterial se pudo realizar el saneamiento de dicho tiradero con el apoyo invaluable de la experiencia de Banobras.
Como todo en la vida un basurero requiere de mantenimiento para operar correctamente y en el de Zaachila todo parece indicar que se le fue dejando caer bajo una serie de promesas o proyectos alternativos.
Varios gobiernos estatales han prometido invertir en una planta procesadora de basura de alcance metropolitano. Al inicio de cada gobierno se montaban vistosas maquetas y se explicaba la ciencia que se iba a aplicar en tales plantas. A medida que avanzaba el sexenio se iba echando al olvido el tema y mucho más en el fatídico sexto año, en el cual toda promesa no cumplida es tabú.
En los cálculos técnicos se utiliza una medida estándar sobre el volumen de basura que cada habitante de un pueblo o ciudad genera a diario. Este valor es de 250 gramos/habitante. Para una ciudad de 500 mil habitantes significa 125 millones de toneladas diarias de basura.
Ahora bien para que se tenga un sitio adecuado para recibir este volumen anual- con separación de material reciclable, con maquinaria que lo compacte y con personal que sepa operarlo se requiere de fondos suficientes para que cumpla sus fines.
Naciones ultra pobres en Asia están dispuestas a comprarle basura a las ciudades prósperas de las grandes potencias. Barcos gigantescos trasladan miles de toneladas de basura proveniente de ciudades californianas hasta puertos asiáticos.
De la basura se extrae gas metano que se transforma en electricidad para el alumbrado público – como se hace en Aguascalientes. En Tuxtla Gutierrez el servicio de recolección, confinación y proceso de basura lleva 15 años concesionado a una empresa privada.
Los mega yacimientos de basura que genera el Valle de México han resultado en el enriquecimiento explicable de las familias de los líderes de la Unión de Pepenadores.
El negocio de reciclar vidrio, aluminio, papel, metales, es de gran rentabilidad, pero en nuestros usos y costumbres es más una prerrogativa al sindicato que una posible fuente de ingresos para el erario municipal. Así como se vivió la crisis del agua en la zona metropolitana de Monterrey en la cual se buscaba más sacar raja política que una solución sensata estamos, ahora, viviendo en Oaxaca una situación de conflicto con el vecino estado de Puebla, entre los gobiernos de usos y costumbres de municipios conurbados y el de la capital del estado y el de los comercios y familias afectadas.
Después de dos años de vacas muy flacas para el turismo hacia Oaxaca y ante la proximidad de Navidad y Año Nuevo el actual problema de la basura no tendrá visos de solución, mientras no se aborde de manera técnico económico y no de desgaste político.
Pretender que la arrendadora de camiones recolectores rebaje sus precios a la mitad ha sido una quimera. Esos camiones se irán a otro municipio donde no les quieran castigar su rentabilidad.
Si se quiere intentar reabrir Zaachila habrá que invertir recursos crediticios o fiscales que aporten todos los municipios que llevan ahí sus residuos.
Si las autoridades del municipio de Zaachila no abren el diálogo para una solución en la cual se beneficie su gente y los usuarios del tiradero todos seguirán perdiendo.
Si se ha gastado el municipio más de un millón de pesos trasladando basura desde Oaxaca de Juárez hasta la recicladora ubicada en Cholula, Puebla se está demostrando cuan costoso resulta administrar sin la debida planeación.
A diferencia de lo sucedido con la pandemia de la COVID el manejo correcto de la basura tiene una metodología ya muy probada. Para tener éxito ante este problema se requiere ciencia y paciencia. Las soluciones alocadas no van a traer nada bueno para nadie.
Las autoridades deben de dejarse de ocurrencias y percepciones. Volver a la práctica de recurrir a la banca de desarrollo – como se hizo en Oaxaca en el pasado reciente.
Conciliar con el municipio de Zaachila compete más al gobierno estatal entrante. Sentar a la mesa de negociación a los comerciantes, hoteleros, transportistas, jefes de manzana toca a los municipios y sindicatos.
Utilizar la participación ciudadana es indispensable.
De nada sirve ser Ciudad Patrimonio de la Humanidad si no se resuelve entre todos el problema de la recolección, confinamiento y proceso de la basura que ya es metropolitano.
No se puede postergar más el negociar y conciliar con el nuevo gobierno estatal, los ciudadanos, las autoridades municipales con el apoyo de la banca de desarrollo federal y de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Territorial (SEDATU).






