- Por: Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez
Una de las regiones del mundo más afectada en su economía por el COVID 19 lo es la zona turística del Mar Caribe donde millones de personas obtienen su sustento del turismo de playa y de las actividades alrededor de el. Algunos países están integrados a la llamada “Ruta Maya” que anualmente recibía a millones de visitantes europeos que tenían recorridos ricos en experiencias arqueológicas ligadas a las huellas del pueblo Maya. Belice, México, Guatemala, Honduras, El Salvador eran receptores permanentes de una de los recorridos de turismo cultural más prestigiados del mundo.
Concebido como un desarrollo turístico integral, financiado por la banca internacional de desarrollo Cancún – el mayor generador de divisas y empleo formal proveniente del turismo, vive hoy día horas muy tristes con una ocupación inferior al 30% y una afectación a toda la cadena de proveedores.
Desde los guías para excursiones, las grandes cadenas hoteleras, los proveedores que desde Florida y Texas en Estados Unidos llevan a Cancún toneladas de lácteos, cárnicos, huevo, fruta y helados procesados están ante una seria caída de demanda la cual no se le ve fin.
Los expertos en salud coinciden que no habrá una vacuna disponible y ya aplicada por lo menos hasta dentro de un año y medio. Esto sería hasta febrero o marzo del 2023. Históricamente el desarrollo turístico del Caribe mexicano atrajo empleo calificado y contribuyó a que cientos de familias salieran de la pobreza.
Junto con Angel mi hermano conocí Cancún en diciembre de 1978.
El aeropuerto era una simple palapa de las que se veían en las historietas de Chanoc y Tsebuk. Eran pocos los vuelos y solo tenía un Camino Real como insignia de las grandes cadenas. Llegamos a un hotel modesto cerca del mar cuya primera sorpresa fue que la profundidad de la alberca nos llegaba a la cintura y que tenía limitados servicios. Era un lugar aburrido con precios altos y en cuyas playas llegaban vendedores de artesanías simples. Alcanzamos a escuchar a una familia canadiense quejarse de que porque en unas playas tan hermosas tenía que haber mexicanos vendiendo fruta. Ya desde entonces pintaba que Cancún no iba a ser para los mexicanos pues los precios eran muy altos que porque todo se traía por avión.
Sin más pena que gloria abandonamos el naciente Cancún en un DC 9 de Aeroméxico rumbo a Monterrey con le desventaja de ir en los asientos de atrás con el ronroneo de sus viejos motores.
Pese a los vaivenes sexenales Cancún y la Península de Yucatán siguieron una ruta de crecimiento sostenido que no la tuvo la industria mexicana hasta que se diera con Carlos Salinas de Gortari el Tratado de Libre Comercio. El florecimiento de Campeche con el petróleo de el mega yacimiento de Cantarell vino a cerrar un circulo virtuoso para la península yucateca . La descentralización de Pemex hacia Tabasco aportó más empleos bien pagados y contribuyó al encarecimiento de casi todo en Villahermosa.
Todo parecía ir viento en popa de Villahermosa a Chetumal hasta que se vinieron eventos adversos: Cantarell se agotó, los precios del petróleo se desplomaron, un par de huracanes golpeó fuertemente las costas de Quintana Roo, la alta delincuencia golpeó la zona hotelera de Cancún, apareció el sargazo proveniente de las costas de Brasil y finalmente el COVID 19.
La caída de los empleos petroleros (unos de los mejor pagados de México) en Tabasco y Chetumal fue brutal para la economía local. La cancelación de proyectos adicionales para gas y petróleo por las malas finanzas de PEMEX hizo de una región próspera una región paria en pocos años. Lugares como Las Vegas o Cancún – preferidas por el turismo de petroleros resintieron el efecto de caída de demanda.
Hace cuatro años que apareció el problema de la llegada del sargazo a las costas de la región del mar Caribe. La aparición de huracanes de mayor calado originados en el cambio climático fue especialmente dañino para todos los destinos de playa de la región. Puerto Rico -altamente dependiente del turismo quedó y sigue devastado por uno de ellos sin que el Presidente Trump le preocupe gran cosa invertir en su reconstrucción lo que se está gastando en el muro con México.
Para ejemplificar el éxito que trajo para Quintana Roo la inversión hecha en turismo hacemos la comparación en la evolución de la población y su productividad en donde si se dio un desarrollo integral en playa muy exitoso (Cancún, Isla Mujeres, Rivera Maya) y en Oaxaca donde no se consolidó Huatulco:
EVOLUCION DE LA POBLACIÓN TOTAL( MILES DE HABITANTES)
1960, 1980, 2000, 2010, 2015
1960 1980 1990 2000 2010 2015
QUINTANA ROO 50 226 493 875 1,325 1,502
OAXACA 1,727 2,369 3,020 3,439 3,801 3,967
Fuente: INEGI.
El motor del crecimiento poblacional de Quintana Roo había sido el éxito de la actividad turística que atrajo gente de otras regiones de México. Quintana Roo pasó de tener 226 mil habitantes en 1980 a 1 millón 502 mil , esto es un incremento de 1 millón 379 mil 382 personas.
Esto es seis veces más población entre 1980 y 2015.
Al comparar la productividad por habitante INEGI divide en Producto Interno real de las entidades federativas por su correspondiente población.
Medido en pesos constantes del 2008, el Producto Interno Bruto per capita de Quintana Roo pasó de 122, 618 en el año 2003 a 140,390 pesos en 2007 ocupando el sexto lugar nacional . Creció 17 mil 772 pesos del 2008 per capita.
En el estado de Oaxaca pasó de 45 mil 175 pesos a 48 mil 159 pesos constantes de 2008 y ocupando el lugar 31 entre los 32 estados del país. Aumentó 2 mil 984 pesos reales del 2008.
Esto significó que comparado en términos reales, entre 2003 y 2007 el producto interno por habitante en Quintana Roo creció en 14 mil 788 más que en el estado de Oaxaca. Esto es casi cinco veces más y solo viviendo del turismo.
Para el año que estamos viviendo los daños de la pandemia por el temor de los visitantes y la prohibición del gobierno federal a asistir a lugares concurridos las zonas turísticas de México cunde el desasosiego entre las personas que invirtieron en esta actividad durante décadas.
No es cierto que la afectación sea menor. Todo pequeño proveedor de transporte, alimento, hospedaje, lavanderías, peluquerías, bares, antros y museos está siendo severamente afectado al no tener ingresos por el impedimento legal que conlleva la orden federal.
Si estos miles de emprendedores en el Caribe mexicano o en las zonas arqueológicas del sureste no tienen ingresos no pueden pagarle a sus proveedores entre los que se cuentan bancos, cajas de ahorro y aseguradoras, escuelas , servicios de salud y no se atisba solución al menos hasta 2022 : ¿ de que van a vivir?.
Veremos a corto plazo la desaparición de una cadena de valor que va a costar años recuperar a los niveles que se tuvieron en el pasado reciente.
El prestigio de la Ruta Maya, los recorridos por manglares y zonas arqueológicas, el turismo de sol y playa sufrirán un gran cambio.
Se va a pasar de turismo masivo a turismo selectivo y de mucha menor escala.
Las aerolíneas hoy en estado agónico tardaran al menos cinco años a volver a tener la frecuencia de vuelos que tuvieron al sur y caribe mexicano.
Las grandes cadenas hoteleras enfrentaran la urgencia de reorientar sus promociones y reducir los costos operativos de sus mega hoteles.
La hotelería local administrada por familias que son a la vez propietarios y empleados van a tener que constreñir al mínimo su personal y sus compras en todo el Caribe y zona de la ruta maya.
Salir de un hoyo de este tamaño no será nada fácil y ya vimos que del actual gobierno federal solo podemos esperar intensas campañas de video escándalos.
Con la polarización y la maldiciencia ninguna nación resuelve a favor de la calidad de vida de sus habitantes.
Ojalá el círculo más cercano de nuestros gobernantes recuerde que en las guerras de lodo, no hay ganadores . Ni siquiera el pueblo sabio.







