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  • POR MARIUMA MUNIRA VADILLO BRAVO

Hace unas semanas compartí con ustedes por este medio un tema por demás importante para la vida democrática del país, hablaba sobre el Plan para Prevenir la Violencia Política en Elecciones; hoy en esta entrega me veo obligada a retomar el tema por la noticia tan triste, el asesinato de la precandidata a la presidencia municipal de Ocotlán de Morelos (municipio de los Valles Centrales de Oaxaca), Ivonne Gallegos Carreño, paisana, amiga, pero sobre todo, una mujer oaxaqueña más víctima de la violencia.

Ni la muerte de Ivonne, ni la de ninguna mujer debe pasar desapercibida ni quedar impune, menos si fue (como se advierte) dentro de un contexto de violencia política o de género; lo que acabó con una aspiración tan legítima como es el representar a una comunidad.

En la antesala de arrancar las campañas electorales, con nuevas reglas, donde los partidos políticos deberán registrar por lo menos el 50% de candidatas mujeres, el reto del Instituto Nacional Electoral, los institutos locales electores, los partidos políticos, candidatos, candidatas, las ciudadanas y los ciudadanos, es garantizar y pugnar por elecciones libres de violencia.

Debemos juntas y juntos, lo mencionaba en la entrega pasada, garantizar que el proceso electoral se dé en absoluta libertad y sin ningún asomo de presiones por parte de los grupos delincuenciales, debemos detener toda señal de confronta, detener todo aquello que pueda escalar y convertirse en conflicto, en violencia política, hacer un pacto entre todas y todos los actores políticos e instituciones para garantizar una elección pacífica y civilizada.

De acuerdo con el Indicador de Violencia Política en México (IVP) de Etellekt Consultores, desde el pasado mes de septiembre de 2020, en que inicio el proceso electoral, y a la fecha del 20 de marzo de 2021, durante estos seis meses y medio que va del proceso, se han registrado un total de 238 agresiones contra actores políticos, con un saldo de 218 víctimas de diversos delitos contra precandidatos, candidatos, exalcaldes, regidores, funcionarios partidistas o de gobierno, de las cuales 166 han sido cometidos en contra de hombres y 52 contra mujeres. De este total, 61 políticas y políticos han sido asesinados en seis meses, lo que representa dos en promedio por cada una de las 28 semanas de este proceso electoral.

Igual indiqué que las mujeres no estuvimos exentas de esta violencia política durante el proceso electoral 2017-2018, y hacía mención que del 8 de septiembre de 2017 al 2 de junio de 2018, de las 93 agresiones registradas en contra de políticas y candidatas, 79 fueron agresiones directas con un saldo de 15 políticas asesinadas. De las cuales 4 eran candidatas con registro y dos más precandidatas.

Sabemos que nuestro estado, Oaxaca; está incluido como una de las siete entidades consideradas como focos rojos en el actual proceso electoral por la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del gobierno federal, por lo que las autoridades de los tres órdenes de gobierno, deberían de reforzar y poner atención ante este problema en el Estado.

Asimismo en Oaxaca entre 2020 y lo que va de 2021 la Defensoría Especializada en Equidad de Género y Atención a Mujeres Víctimas de Violencia ha iniciado 101 expedientes por violencia política de género, informado por el titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) Bernardo Rodríguez Alamilla, quien enfatizó que “la violencia política contra las mujeres es mucho más que un problema criminal, puesto que pone retos muy grandes a la democracia, los derechos humanos y la igualdad de género”. Y por ello debe ser atendido desde una visión integral que “garantice una vida libre de violencia a las mujeres en todos los ámbitos de su vida, tanto en lo público como en lo privado”.

Pugnamos al igual que lo hizo nuestro gobernador, el Maestro Alejandro Murat Hinojosa, para que el crimen sea investigado por la Fiscalía General de Oaxaca (FGEO) y que este lamentable hecho no quede impune, que se garanticen y se generen acciones para proteger de manera integral a las mujeres candidatas que decidan participar en el proceso electoral, y que sean sancionados todos aquellos actos y conductas que, de manera ilegal, pongan en riesgo su integridad y participación.

Nuestras autoridades deben garantizar un clima de seguridad a todas aquellas mujeres que competirán por un espacio público, a todas las mujeres que sin miedo han decidido participar políticamente, se deben sumar esfuerzos, acciones y protocolos interinstitucionales para garantizar la vida, los derechos humanos y derechos políticos de las mujeres. A la familia de Ivonne Gallegos Carreño, en especial a su niño, reciban mis sentidas condolencias.

  • La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira