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DE MUJER A MUJER Parte 2
Mariuma Munira VADILLO BRAVO

“Cuando todo el mundo está en silencio, incluso una sola voz se vuelve poderosa”. Malala Yousafzai.

En la lucha por la dignidad de la mujer en el Istmo, debemos enfocar la mirada global para entender el tamaño de adversario con el que lidiamos, tenemos que sumar esfuerzo, talento visión, amor, corazón y acción, para rescatar lo que en derecho nos corresponde a las mujeres; un trato equitativo, que favorezca nuestro sano crecimiento y el sano desarrollo de nuestra familia.

Las mujeres del Istmo, no podemos, bajo ninguna circunstancia, continuar siendo cómplices de lo que sucede, tenemos que levantar la voz, tenemos que levantar nuestras conciencias, nuestros ánimos y nuestras fuerzas para que, de una vez por todas, la sociedad en su conjunto, rescate de lo más profundo de nuestra colectividad, el verdadero amor por la mujer; nuestro amor y respeto propio, como un pilar para la familia, para la sociedad, para el desarrollo y crecimiento de nuestra comunidad.

Las cosas como son: México tiene la peor brecha salarial de género de Latinoamérica. El salario promedio para las mujeres trabajadoras, con jornada completa, es de 5,029 pesos y un hombre recibe 5,825 pesos, detalló la organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza en 2019.

Guatemala, Honduras o El Salvador, no tienen la peor brecha de diferencia salarial entre hombres y mujeres en la región, sino la presenta México, aseguró Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

Para las mujeres, sobre todo aquellas menores a 30 años, las condiciones laborales son adversas porque sufren de mayor desempleo, diferencia en salario y mayor carga en labores de cuidado y domésticas, advirtió María Ayala, encargada del área de Investigación y Datos de la organización.

En México, las mujeres perciben ingresos menores y durante el año deben trabajar hasta 35 días más para igualar el salario de un hombre.

Esta diferencia salarial viola la norma de “a trabajo igual salario igual”, del derecho al trabajo digno y es una de las principales formas de discriminación contra las mujeres que se producen en el mundo laboral.

La diferencia salarial de 797 pesos entre ambos sexos, planteada por Frente a la Pobreza, no es más que el reflejo de la “exclusión y discriminación” que vivimos las trabajadoras en nuestro país por el simple hecho de ser mujeres.

Por si la diferencia de salarios no fuera suficiente, a comparación de los hombres, las mujeres con una jornada laboral de 20 horas o más a la semana invierten el doble de tiempo en labores de cuidado y domésticas.

Según el informe de Frente a la Pobreza, mientras las mujeres con este horario laboral trabajan alrededor de 42.8 horas a la semana en labores domésticas, los hombres solo lo hacen alrededor de 16.8 horas.

En otras palabras, las mujeres empleadas, dedican una jornada completa adicional a labores de cuidado y domésticas.

El panorama es el mismo en el índice de desempleo. En México hay 25.5 millones de mujeres en edad productiva, de éstas 4.6 millones (18%) están desempleadas, mientras que de los 36.2 millones de hombres que hay, únicamente 2.9 millones (8%) no consiguen empleo.

La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira

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