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Periodismo Trascendente
Raymundo Ibáñez del Castillo

periodismotrascendente 2025@gmail.com

Invasión migratoria

El flujo migratorio de por lo menos 159,210 personas de manera legal, como lo reconoce al Instituto Nacional de Migración (I.N.M) y más de 997 personas de procedencia extranjera con estancia temporal, 456 residentes permanentes y 4,873 migrantes, no documentados, que han sido canalizados a diferentes dependencias y de los que solamente 31 han sido regresados a su país de origen por deportación, más 48 personas migrantes de 0 a 17 años y 168 mayores de este rango de edad, que han tenido un retorno asistido, constituye, aceptémoslo o no, una invasión de migrantes a la ciudad de Oaxaca, a la entidad oaxaqueña y a México entero.
Los miles y miles de migrantes que hay a lo largo y ancho de la entidad oaxaqueña y del pais, convertido en paso obligado de inmigrantes de nacionalidades diferentes, no solamente de Centro y Sudamérica, sino de países de otros continentes, que han invadido materialmente el país, porque ” alguien”, “quién sabe quién”, abrió las puertas de par en par en la frontera sur de México en los límites de Chiapas y Guatemala. No hay otra explicación más que la de generar el caos y la anarquía, con la presencia de miles de migrantes, la mayoría de ellos indocumentados, que huyen de sus países de la miseria, de la violencia, la inseguridad y falta de empleo y vienen a México, donde si no vivimos en peores condiciones que ellos, sí nos acercamos vertiginosamente a esas o peores condiciones todavía, con el establecimiento de una dictadura comunista, como la que pretende imponer el dictadorcillo de Palacio Nacional. Cómo es posible, nos preguntamos los mexicanos, que los gobiernos federal, estatal y municipal, pero sobre todo, el INM, hayan permitido la entrada y el paso, de miles y miles de migrantes, que desafortunadamente, constituyen un serio problema, no solamente para las autoridades respectivas, que se muestran impotentes para satisfacer las más elementales necesidades de esas avalanchas humanas, entre los que hay mujeres, hombres y hasta menores de edad, entre niñas y niños, que arrastrados por el horror y el terror que viven en sus naciones de origen, prefieren huir y sufrir las peores condiciones infrahumanas?
Y si las autoridades de los tres órdenes de gobierno, no tienen la capacidad de proporcionar a los mexicanos, los servicios más elementales en sus respectivas ciudades de residencia, como son agua, ni siquiera entubada y menos óptima para el consumo humano, menos alimentación, servicios sanitarios, empleo, seguridad, entre otros, mucho menos se los pueden ofrecer a los migrantes de paso, que se establecen durante días, semanas y hasta meses, convirtiendo las zonas de concentración en cinturones de miseria deshumanizados.
Aparte de satisfacer sus necesidades de agua para tomar, alimentos suficientes y trato digno que ni siquiera los oaxaqueños y los mexicanos en general tenemos, más incapaces todavía de proporcionar servicios tan elementales como son sanitarios e instalaciones adecuadas para su aseo personal, con los que ni siquiera contamos los habitantes de esta ciudad de Oaxaca y de otras más del país, así como el turismo nacional e internacional que nos visita, y que obliga a los migrantes que materialmente nos han invadido a convertir las calles, atrios, parques y todos los espacios abiertos, en lugares para sus necesidades fisiológicas, con los consecuentes pestilentes olores y aspectos denigrantes en los que han convertido el Centro Histórico, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

periodismotrascendente 2025@gmail.co

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