Historia, Ciencia y Tecnología al Día ¿Eres marginado?

julio.palau.ranz@gmail.com
Estimados lectores, está semana que pasó nos enteramos de varios atentados y secuestros, tres de ellos nos impactaron. El primero el del presidente municipal de Chilpancingo que fue decapitado, mostrando el poder que tiene el crimen organizado en el país; el segundo, el atentado contra el presidente municipal electo de la ciudad de Oaxaca que, por fortuna, escapó de una intento de asalto en la supercarretera a Puebla, que reporta múltiples asaltos a plena luz del día.
Y el tercero, fue la desaparición de la abogada y activista Sandra Domínguez que había denunciado al coordinador de los Delegados de Paz del gobierno estatal de operar un chat social con mujeres mixes desnudas.
El viernes fui invitado a dar una conferencia informal en un local que se inauguraba en la ciudad y en una amena plática previa, comentaban algunos de los asistentes cómo habían sido sus años de secundaria y preparatoria en los rumbos de Xoxo, cómo había una fuerte rivalidad con las bandas vecinas de San Martín, Esquipulas, Libertad y el propio Xoxo.
La mayoría de ellos vivían en Xoxo y estudiaban en la Prepa 1 de la UABJO, cómo se organizaban sus fiestas y cómo eran los personajes malandros de esa época; cómo secuestraban camiones o se convertían en porros de la UABJO con el simple pago de unos pomos y unos porros de hierba.
Historias que son contadas y causan gracia en el momento actual, donde escuchamos cosas sorprendentes, muertes violentas que vivieron y que con el tiempo superaron; hoy dueños de empresas y, por supuesto, aliados del movimiento de la 4T.
Desde su perspectiva y su entorno de vida en su momento, por supuesto, que entienden el proceso de transformación de la 4T; en esos momentos por ser jóvenes, con ganas de diversión y alcohol, en un entorno muy difícil, con padres que luchaban por sobrevivir, otros en la cárcel y desde allí tenían su imperio intocable; vivieron una lucha moral y ética cuestionable.
Ver morir compañeros en las luchas de bandas, experiencias difíciles de sobreponer y con un deseo de romperle su madre a alguien que manejaba un BMW en la calle, por el simple hecho de que no era marginal como ellos, esa marginación que no entiende que atrás pudo haber sido esfuerzo y trabajo o robo político, el deseo es el mismo sin importar razonamientos.
Eso sucede en todo el país, no hemos podido como sociedad abatir esa marginación, que todos tengan las mismas oportunidades de crecimiento y desarrollo.
Visitando Texas hace un año, conocí de cerca a una familia mexicana que por cuestión del destino se fueron a trabajar a Austin, una de las ciudades más caras de los Estados Unidos; me tocó ver como en los puentes, los indocumentados ocuparon los puentes como vivienda y los esfuerzo que hacían las autoridades para integrarlos a la sociedad.
Me llamo la atención que crearon lugares especiales con casa y, sobre todo, con educación, a los padres les pusieron clases donde les enseñaban inglés y ante todo las leyes y reglamentos con el que tendrían que vivir en ese nuevo país; pero a sus hijos los inscribieron en escuelas públicas.
La manera de aceptarlos en la escuela era por una escala de puntos, si eras marginal y no hablabas inglés, tenían preferencia sobre los propios residentes, además en la escuela recibían la comida sin costo y los padres tenían que participar en un montón de actividades sociales, como ir un día a hacer la comida, lavar los trastes, contarles un cuento, organizar el tráfico para la entrada y salida de los niños.
Tenían clases de inglés, español y mandarín, muchas actividades de convivencia y un plan de estudios extendido, para igualar esa marginación y que en un lapso de unos años, esos niños se conviertan en ciudadanos no marginales.
Qué diferencia con México, acá ninguna autoridad del partido que sea, del color que les guste, desde azules, rojos, verdes o guindas, no tienen esa visión de disminuir la marginación que nos lastima y que implica que debemos seguir siendo marginales para que solo los que ocupen el poder vivan bien, no queremos hacer una vida más justa y con mejores oportunidades para todos.
El que llega al poder lo que quiera es decirle a todo el mundo: “Ahora mando yo y como fui marginado, ahora voy a ser YO el que manda y tengo todos los privilegios, pero los marginados van a seguir siendo los marginados, porque así me conviene”.
Difícil panorama y, por desgracia, no solo es de México, vemos a nivel mundial cómo suceden eventos similares cada día en las noticias que son reflejo de la falta de líderes que realmente tengan una visión integral para hacer un planeta más justo y más igual; con educación y servicios de salud de calidad, vivienda digna, trabajo y alimentación, respeto al medio ambiente y autoridades competentes, que realmente ayuden a sus ciudadanos y los lleven al éxito.
Como siempre a la orden, cualquier comentario que gusten hacerme, leo críticas o felicitaciones, mi correo es julio.palau.ranz@gmail.com








