Historia, Ciencia y Tecnología al Día
¿Eres Güerito?
julio.palau.ranz@gmail.com
Estimados lectores, en la semana vivimos el día de muertos en Oaxaca, se vivió desde dos perspectivas; la del ciudadano de Oaxaca, que quiere retomar sus costumbres del respeto hacia los difuntos en su familia y la del turismo; también con dos vertientes.
Por un lado los comercios que buscan vender disfraces, la invasión de calabazas en centros comerciales, antros con fiestas de disfraces simulando el Halloween para ciudadanos locales y por el otro los que ponen sus fachadas con adornos representativos del día de muertos de color amarilla y rojo y sus altares.
Por un lado la visita a los panteones, el altar para los familiares y por otro las muerteadas o las comparsas, una calenda de Guelaguetza pero disfrazados de catrines y catrinas; los mercados y las calles donde hay cualquier vendedores de flor de cempasúchil, hasta el mezcal ahora es sabor a flor de cempasúchil.
Algo que me llamó la atención, es la típica frase de “Pásele güerito”, usado indistintamente si eres de piel blanca, morena o amarilla; así que me puede a investigar y resulta que en el fondo hay un gran problema.
En un momento del tiempo, los habitantes originales de Oaxaca usaban el TRUEQUE como en todo el mundo, pero a diferencia de todo el mundo que era por peso (de allí se derivó el peso como moneda, ya que equivalía a un peso para no usar balanzas), en Oaxaca se usa el valor.
¿Cómo se podía usar el valor para intercambiar algo?, ¿Quién definía qué era más valioso entre dos productos que se iban a intercambiar?
Pues los mismos interesados, para ponerse de acuerdo en el valor de uno y otro producto, se usaban el diálogo y hasta el día de hoy lo seguimos usando, aunque de manera errónea, se llama REGATEO.
De esta manera en el regateo, se definía el valor con un diálogo, donde se explicaba el trabajo y lo difícil que podía ser obtener ese producto y por otro lado su contraparte hacía lo mismo.
Esto daba pauta a tener una relación social muy interesante, porque se conocían entre los productores consumidores, sabían sus vidas y sus personajes, incluso podría usarse como Guelaguetza, donde ya sea para mal (una mala cosecha, un huracán) o para bien (una boda) se solicitaba una ayuda en el intercambio, recibir más por el mismo intercambio y se anotaba esa ayuda para pagarla en un futuro, como una especie de crédito.
Esas relaciones dieron como consecuencia algo muy interesante, LA COMUNALIDAD, eso significa que toda la comunidad funcionaba y se ayudaban mutuamente; hasta que llegaron los europeos y nos trajeron la moneda.
Al llegar la moneda, alguien solicitó un crédito y con recursos compró toda la cosecha (Coyote) de tal forma que se acabaron los trueques, se acabaron los productores consumidores y ahora hay productores por un lado y consumidores por otro.
Eso no lo visualizaron los habitantes originales y cambiaron los nombres, el que compraba y vendía, puso el nombre al producto adicionado de CRIOLLO; en realidad un criollo era un europeo nacido en América.
Tenemos pollo criollo, tomate criollo, huevo criollo, verduras criollas, aguacate criollo, limón criollo y todo lo que podían comprar y cambio la venta por el nombre de criollo y su significado es un producto original pero comprado y vendido por un criollo.
Tuve la oportunidad de ir a una población donde hacen mezcal, en esta comunidad pasaron de ser campesinos productores de magueyes a ser productores de mezcal, con un palenque comunitario, donde todos se apoyaban cuando alguien estaba produciendo la espirituosa bebida; ya sea ayudar a seleccionar las mejores semillas, a quitar los hijos, a sembrar los magueyes, a recoger la leña para el cocido, a transportar las piñas, en la preparación del fuego, en el molido o en la destilada.
Sin embargo ahora que volví a ir, 20 años después, al llegar a comprar mezcal para estas fechas de muertos, me dijeron, “Pásele Güerito”.
Por supuesto que tenía un amigo en esa población y me dirigí a él y le pregunté que qué chistoso que usaran la palabra para todo el mundo y me dijo:
“No para todo el mundo, en realidad es un código interno entre la comunidad, hoy se perdió la comunalidad a cambio del dinero, ya no te ayudan y ya no se comparten los frutos, ahora cada quien vela por sus propios intereses, y para que los demás sepan que es tu cliente y que no deben de piratearlo, le dicen güerito.”
Así que ya sabe, estimado lector, cuando vaya al mercado y le digan esa frase, no es más que una etiqueta de CLIENTE.
Por otro lado vemos que es una lástima perder las tradiciones ancestrales del día de muertos, los turistas que vienen a conocer esas tradiciones tan propias de los oaxaqueños y de la mayoría de los mexicanos y los propios locales tratando de copiar las tradiciones de Halloween; será que da para todos o a poco iremos perdiendo nuestras costumbres y tradiciones.
Como siempre a la orden, cualquier comentario que gusten hacerme, leo críticas o felicitaciones, mi correo es julio.palau.ranz@gmail.com








