- Por Mtro. José María Villalobos Rodríguez.
En la Provincia de Quebec a 200 kilómetros de Montreal opera una fábrica de papel de alta calidad bajo las normas ambientales canadienses. Bajo la amenaza de sanciones millonarias efectivas, sus aguas servidas son tratadas con tal cuidado que pueden ser reutilizadas sin presentar contaminación por los blanqueadores que utilizan los procesos de la factoría. No corta un solo árbol de Canadá. Importa por barco la pulpa de papel proveniente de la Amazonia de Brasil o de los bosques de Tailandia. Sus obreros e ingenieros utilizan correctamente equipo de protección en instalaciones que no se detienen por días de fiesta civil o religiosa. Aquello está sanitizado completamente y en las oficinas se cuenta con la mejor tecnología de información.
Los procesos de fabricación están certificados en calidad y los inventarios son cuidadosamente embarcados a los clientes en cinco continentes por vía terrestre, marítimo o área.
Uno de los productos estrella de esta fábrica es el llamado papel seguridad que es imprescindible en billetes de banco, documentos confidenciales. En Canadá se ha desarrollado incluso un papel especial que no es fotocopiable y la industria es líder en desarrollo e investigación.
En la provincia de Ontario se encuentra la ciudad industrial y de servicios de Toronto a orillas del Lago Erie que comparte con Estados Unidos. Ford Motor Company fabrica en Ontario (no ensambla) todos los MUSTANGS que se venden en el mundo.
Ante la amenaza de separación de Quebec en los 70 varias firmas canadienses se mudaron a Ontario por así convenir a sus intereses. Una de ellas fue BOMBARDIER, creadora del SNOWMOBILE y una de las grandes hojalateras de sistemas de transporte colectivo urbano. Su ventaja es el ser flexible con el uso de tecnologías de sistemas y motores eléctricos asiáticos o europeos. También posee PULLMAN con factorías de carros ferroviarios de pasajeros de alta gama
en la Unión Europea y Norte América. En los sistemas interurbanos de Chicago o Nueva York es frecuente ver sus carros de doble piso unir a los habitantes de sus suburbios con sus centros de oficinas.
BOMBARDIER adquirió en 1991 la planta que fue de Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril en Ciudad Sahagún, Hidalgo. La renovó totalmente y en 2021 la vendió a GEC Alstom – empresa francesa de reconocido liderazgo en sistemas de transporte colectivo urbano. Actualmente se fabrican en sus instalaciones los carros que usará el TREN MAYA .
Las empresas europeas o norteamericanas fabricantes de sistemas urbanos de transporte tienen ahora en China un formidable competidor. En la Ciudad de México los trolebuses eléctricos que dominan el panorama provienen de China y la actual renovación de la primera línea del METRO más la renovación de sus trenes está siendo realizada por empresas chinas – ya no francesas como fue originalmente.
El crecimiento acelerado de la urbanización en el mundo está demandando cada vez más y mejores sistemas colectivos de gran calidad y que sean lo menos contaminante posible.
Las áreas metropolitanas de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara ya cuentan con sistemas de transporte colectivo, pero es indudable que ciudades como Tijuana, León, Aguascalientes o Ciudad Juárez ya están maduras como mercado para ellos y se debe frenar el crecimiento del uso individual de automóviles.
El METRO de la Ciudad de México fue financiado, construido y equipado por empresas y tecnología francesa y es hoy uno de los que mueve más pasajeros/día en el mundo.
Es ya momento de dejar de promover el uso de automóviles y el consumo de gasolinas contaminantes en las ciudades mexicanas que ya rebasen el millón de habitantes.
La banca privada o de desarrollo no puede seguir cruzada de brazos ante la situación caótica de saturación de autos y camiones urbanos, peseras o demás que están destruyendo la calidad de vida en nuestras ciudades.
Financiar más autos para uso de las familias es ya una aberración ambiental y financiera pues se olvida de la calidad del aire, ventaja de un sistema colectivo de calidad. La pérdida de horas en avenidas o autopista saturadas es dañina para la salud física y mental de los conductores.
Es urgente voltear a ver experiencias exitosas en transporte, el correcto tratamiento de emisiones de fluidos industriales como los de Canadá.
Es mucho más trascendente que perder el tiempo día con día en luchas mediáticas electorales o en presente y futuro del futbol mexicano.
¿Dónde perdieron la brújula nuestros ingenieros, financieros, jueces, legisladores, ecologistas y expertos en desarrollo urbano y ordenamiento del territorio?. No es posible seguir con esa inercia, con ese estado de pasmo colectivo sin pagar por ello el precio en nuestra salud mental y física.
Los recientes hallazgos demográficos arrojan una pérdida de esperanza de vida entre 4 y 5 años para los mexicanos. No solo fue el COVID. Se han multiplicado fallecimientos prematuros a causa del stress urbano, la vida sedentaria, ondas de calor, obesidad, malos hábitos alimenticios y de movilidad.
Hasta para ir a la tienda de la esquina se piensa en ir en coche.
Lo que se provoca a la larga es un viaje prematuro al camposanto en una carroza funeraria que enfrentará el caos del tráfico al llevarnos a nuestro bien ganado destino final.






