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ELECCIONES 2024
Heraclio Bonilla Gutiérrez

Estamos viviendo un proceso electoral adelantado con la complacencia del árbitro, que omite cumplir su función no obstante que nos cuesta mucho dinero. ¿será que les mostraron a los señores consejeros algunos datos de su deshonestidad? Tenemos derecho a pensar mal de ellos, sobre todo, después del gran revuelo, por cierto olvidado, que levantó la lucha por la defensa de su autonomía y permanencia.

Decía la sabiduría priísta: si nada como pato, camina como pato, grazna como pato: es pato. Así con los actos de evidente campaña que tirios y troyanos, ante los que dijeron que gracias a ellos, amlo es presidente, poniendo en evidencia que saben poco de elecciones, pues quien colocó en la silla al presidente, fue el voto de cada mexicano que decidió votar por él y no por quien solamente organiza el proceso electoral.

En la euforia que sobrevino a esta campaña adelantada, hemos sido testigos de incontables equivocaciones de uno y otro bando. Del lado guinda, la equivocación más evidente, por su tamaño, es la necedad de Ricardo Monreal de aparecer en la lista de corcholatas, como cariñosamente los bautizó el presidente, a pesar de que sabe que nunca, bajo ninguna circunstancia, amlo lo dejaría ser el candidato de su partido.

Por más que Monreal niegue que en el dos mil dieciocho apoyó a la oposición por un berrinche no atendido, después de saber que no sería candidato a jefe de gobierno de la Ciudad de México, y que la realidad lo exhibió más allá de lo electoral, pues llegamos a enterarnos que la panista, alcaldesa de Cuauhtémoc, no solo contó con el apoyo de Monreal, sino que además cuenta con un lugar importante en sus sentimientos.

Al final del camino que representa haber corrido el riesgo de aparecer, en contra de la voluntad del presidente, como pre candidato presidencial, que es lo que son en la realidad, Ricardo Monreal hará el último berrinche de este sexenio, cuando vea en la lista de preferencias que muestren las encuestadoras, que aún Fernández Noroña, que prácticamente va sin partido, pues el PT es un satélite que vive de respiración artificial, quedará varios puntos por encima de él.

Para la mala fortuna de Monreal, las circunstancias de 1998, son muy distintas a las de hoy; en aquella ocasión, también gracias a amlo, el PRD tenía una fuerza competitiva, gustoso le abrió los brazos para ganarle un Estado al PRI, pero hoy, ni toda la oposición junta es competitiva, así que no hay a dónde ir a deslumbrar con su sello de traidor; por supuesto que se quedará en MORENA, pues ningún partido o alianza, tienen algo con qué satisfacer su vanidad.

Del lado de los aliancistas, también hemos presenciado equivocaciones que darán de qué hablar por mucho tiempo. La primera, corrió a cargo de la conversa María Lilly del Carmen Téllez García, quien de ser lectora de noticias pasó a ser Senadora de la República, gracias al fenómeno amlo, pues de otra manera, no gana una alcaldía en la Ciudad de México, y la prueba vendrá el próximo año, en caso de que decida hacer el segundo ridículo.

Creyó que el hecho de que el PAN la usara como ariete, lo que es normal en los conversos, pues están en la necesidad de demostrar su lealtad, le alcanzaba para que la postularan como su candidata a la presidencia. No senadora, no, la política tiene otros mecanismos y usted no los conoce, por más noticias políticas que haya leído.

Se dejó llevar por la inercia de la lucha interna de la alianza. Habla bien; está en el lugar en donde se tratan los temas álgidos de la política nacional; tiene relación directa con los medios de comunicación; le gusta el protagonismo; todo eso junto, era el mejor caldo de cultivo de una imagen artificiosa, que favoreciera al partido que la utilizó, pero nada más. El PAN tiene una deuda muy grande con Santiago Creel, a quien le arrebató la candidatura presidencial Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa, mejor conocido como Fecal; en esa disputa por la candidatura, ella es la de menor talla, tanto, que tampoco será candidata a jefa de gobierno de la capital, aunque se lo hayan prometido.

El siguiente episodio de equivocaciones, está corriendo a cargo de la también senadora Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz, que sin dejar de reconocer que es mejor candidata que Santiago Creel, no está en condiciones de ganarle la postulación. Es inteligente, preparada, exitosa como empresaria, simpática, etcétera, pero eso tampoco alcanza, sobre todo, porque al carecer de posibilidades de ganar la elección presidencial la alianza opositora, querrán pagarle la deuda a Santiago Creel y construirse un futuro más promisorio con rostros nuevos.

Se ha dejado engañar, seducida por el canto de las sirenas; son muchas voces las que la han hecho creer que ella es capaz de ganar la elección presidencial, sin embargo, es preciso recordar que las elecciones se ganan con votos y que todos los partidos aliados juntos, carecen de votos para dar una batalla que parezca digna; ni uno solo de esos partidos, ni todos juntos, tiene afiliados y estructura territorial que les permitan parecer competitivos.

El orden en que se están desahogando las etapas para seleccionar a su candidato, estuvo muy bien pensado por los dirigentes de los partidos que integran el Frente Amplio por México, así, dejan correr a sus precandidatos, luego, los van atorando en las subsecuentes etapas, y ahí es precisamente, donde Xóchitl, la lépera pero simpática empresaria, quedará atorada al resultar incapaz de adelantar a Santiago Creel en temas de políticas públicas, política internacional, gobierno de coalición, etcétera. Xóchitl se convertirá muy pronto, en un recuerdo esperanzador.
Chinuni (Pilón en Mixteco): De los demás contendientes, mejor ni hablamos, van de relleno, son más fatuos que las corcholatas.