- Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez
Actualmente vive el mundo cuatro eventos simultáneos que lo están estremeciendo: la epidemia COVID-19 con el daño a la economía global, la confrontación del Presidente Donald Trump con China (el gigante mundial de manufactura) y el asesinato de un ciudadano negro en Minneapolis, Minnesota, a manos de la policía. Este último hecho podría traer una derrota electoral en noviembre próximo al Partido Republicano y su candidato.
En democracias adolescentes como la de México se está presentando un retroceso en cuanto a las conductas de sus gobernantes. Son ahora improvisados, demasiado activistas, malos administradores y precipitados en actos ocurrentes que afectan la estabilidad social.
El siglo pasado los Gobernadores del viejo régimen presidencial priista tenían en la oficina del Secretario de Gobernación su principal centro de temor a cometer un error.
La mecánica era simple: se les llamaba a cuentas en Bucareli o simplemente por teléfono y salían a presentar su renuncia “por motivos de salud” y se acabó.
Si los asuntos eran de dinero, la todo terreno Hacienda recibía línea del mero mero para enfriar a los gobiernos desobedientes o a calentar las economías de los estados consentidos.
Así se explica que Chiapas haya sido sexenio tras sexenio muy favorecido, mientras que Oaxaca haya sido muy castigado. Un exabrupto grosero de un Gobernador o una mala relación en el día a día con el huésped de Los Pinos, su consorte o con alguno de su círculo más cercano marcaba el destino en su territorio de la inversión en infraestructura o programas asistenciales a cargo de la Federación. Como ejemplo: la carretera Barranca Larga Ventanilla ya va en su dieciséis aniversario de haber iniciado su construcción y es de esperarse llegue al vigésimo en el 2024.
La frecuencia de las giras del Señor Presidente y su pertinente comitiva a las entidades federativas ha sido indicador del grado de afecto discrecional que desde el Ejecutivo más alto de la Nación se lleva con cada Gobierno estatal.
Llegaban a notarse casos extremos de afecto hacia ciertas ciudades, por ejemplo Guadalajara tuvo una racha de Presidentes amigos y los efectos de tanto amor se notaban en sus amplias avenidas, excelentes carreteras hasta la costa jalisciense. Hubo Mandatarios que hasta vacacionaban en el Lago de Chapala cada vez que podían hacerlo.
En cambio, otras ciudades eran el Patito Feo sexenio tras sexenio: Chilpancingo, Pachuca, Tepic, Tlaxcala, sufrieron desaire tras desaire por el Presidente en turno.
Esa tendencia a la discriminación en el trato del Ejecutivo Federal a ciertas entidades federativas durante las fallidas presidencias panistas agudizó la brecha de desigualdad entre el Norte – Centro y el Sur de México. La región del Bajío fue muy favorecida con inversiones privadas y públicas que la consolidaron como exportadora, agroindustrial, educativa y de servicios públicos de calidad. El mejor ejemplo de este progreso dirigido lo podrán ver en la zona metropolitana de Querétaro, que en solo cinco años duplicó su tamaño y pese a la vecindad con Guanajuato, hoy día sigue gozando de paz y progreso- algo que incluso Brasil extraña.
La falsamente llamada “Federación” posee tal cantidad de armamento represivo que puede secar o humedecer las economías estatales con gran facilidad.
Recuerden cuando en tiempos de Luis Echeverría (hoy cercano al siglo de vida) el intento de rebelión fiscal del Gobernador Carlos Armando Briebich, de Sonora, fue fulminado con invasiones “espontáneas” de “campesinos” a tierras de cultivo de latifundistas conocidos.
Otro caso notorio fue la revancha de Carlos Salinas de Gortari contra el Gobernador de Sinaloa Antonio Toledo Corro –supuestamente porque se burlaba de su apariencia. A unos cuantos días de tomar posesión el joven Presidente vino la renuncia del virrey sinaloense.
Y le siguieron otros seis gobernadores más como Guillermo Cossíio Vidaurri de Jalisco que ante la explosión que cimbró la ciudad de Guadalajara renunció de inmediato.
Durante el sexenio de Fox se presentaron problemas sindicales agravados por gobiernos locales incompetentes o de plano desinteresados totalmente en ver por la buena marcha de su estado. Recuerden que la huelga prolongada en la cervecera de Tuxtepec, la cual el Gobernador en turno de Oaxaca le valió sombrilla. La empresa MODELO decidió llevarse casi la tercera parte de la capacidad instalada a su planta en Piedras Negras, Coahuila.
Y ni hablar de los gobiernos locales pazguatos ante la amenaza o efectos de los desastres naturales o los provocados por la acción u omisión del hombre. La lista es tan larga que la dejamos para un artículo completo.
El aspecto más absurdo que se vive en la relación Estados – Municipios – Federación está en el reparto de lo que la malora de la Federación capta, ya sean ingresos por multas, impuestos, aranceles. Se ignora que la demografía nacional es dinámica en el territorio: así el 75 % de los habitantes de Reynosa, Tamaulipas provinieron de Veracruz, mientras que Baja California, Iztapalapa, Ciudad Netzahualcóyotl son colonizaciones oaxaqueñas y Cancún se pobló con foráneos de todo el país al igual que Hermosillo, Monterrey, Aguascalientes, San Luis Potosí o Saltillo. Aunque con resistencias iniciales, los foráneos se convirtieron ya en locales en la segunda generación.
Esta realidad de movilidad demográfica aún no está prevista en el marco del reparto de la piñata federal: Orozco, el actual gobernador panista de Aguascalientes ya no quiere que en sus hospitales se atienda a pacientes que vienen de Zacatecas o San Luis.
En los campos de cultivo de Sinaloa, Sonora y Baja California los jornaleros sureños la pasan muy mal en el trato laboral y sanitario. No está definido con precisión si al ejercer gasto público contribuido por todo el país primero somos personas, luego mexicanos, después yucatecos o regiomontanos.
Si usted es nativo de Michoacán y lleva años viviendo en Monterrey, lo más probable es que en la Universidad Autónoma de Nuevo León le nieguen el derecho de inscripción a su hijo por no haber nacido en ese estado.
En su afán de trabajar en los Estados Unidos de Trump, la avalancha de centroamericanos, haitianos, brasileños, africanos que se nos vino encima no ha sido asunto financiero menor: ciudades como Tijuana, Juárez, Nuevo Laredo, no tienen con qué atender techo y alimento para tanta gente y por tan largos plazos.
No existe recurso fiscal para atender este tema con visión de futuro porque como Nación vivimos al día: no tenemos un impuesto, contribución o algo que explicite que esos fondos fiscales son para la atención humanitaria de inmigrantes que van de paso, pero permanecen en nuestro territorio en centros de detención mal equipados. Tampoco tenemos como país la humildad de declararnos incompetentes y solicitar ayuda financiera o humanitaria al Programa de Refugiados de Naciones Unidas.
Las organizaciones humanitarias religiosas -Caritas de la iglesia católica alemana, por ejemplo- no traían en el radar hace tres años esta problemática mexicana de migrantes en tránsito. Su interés se centraba en los flujos de migrantes como el que se da entre la costa norte de Africa y el sur de Europa donde se da a diario en embarcaciones que con gran peligro atraviesan el Mediterráneo.
Esta travesía es, además, un jugoso negocio para los traficantes de seres humanos.
Al final del día, le acabamos haciendo el trabajo sucio al gobierno de Estados Unidos en territorio nacional con 24 mil integrantes de la Guardia Nacional -pagados con los impuestos de todos los mexicanos – conteniendo a emigrantes de países remotos.
En el caso de Turquía, les da refugio a emigrantes que no pudieron entrar a naciones europeas ricas, pero cobra un monto en euros por cada uno que recibe y por cada día que les atiende.
En este mes de mayo surgen intentos de cambio de reglas del juego en el tema de educación privada por el Gobernador del Estado de Puebla y en el de energías limpias por la Presidencia de la República. ¿Había necesidad de hacerlo por decreto, por ocurrencia, sin estudiar los asuntos y sus consecuencias y sin la menor intervención de las partes afectadas?
Los partidos de fútbol poseen un reglamento que ejerce el árbitro como autoridad.
El autogol es una de las acciones más trágicas en la definición de un resultado.
La elección de MORENA que llevó a López Obrador a la Presidencia no fue un cheque en blanco de la sociedad. Fue más un voto de castigo (incluso de priistas) a los excesos ampliamente conocidos del peñismo y en especial a su burbuja del estado de México.
Para ejemplificar el “cambio” les recomiendo vean la película “BANANAS” de Woody Allen.
Cuando la guerrilla triunfa en un país centroamericano, el líder y nuevo Presidente de la República en su primer acto de gobierno decreta que de ahora en adelante “el idioma oficial será el sueco y todos los habitantes deberán de usar la ropa interior por afuera de los pantalones”.
¿Terminará la 4T como Woody Allen decretando obligaciones absurdas y desapareciendo derechos a los ciudadanos?
Reconocemos que los integrantes del gabinete federal son un conjunto heterogéneo e inconexo. Que la antigua Súper Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha sido reducida en poderío e influencia nacional y que, ahora, es sumisa ante el humor que tenga el Presidente.
La súbita desaparición de la ortodoxia hacendaria mexicana generó un vacío que aparentemente se disputan Gobernadores, Presidentes Municipales, Jueces o el Poder Judicial.
No es así. No nos engañemos. Ahora el ejercicio del presupuesto federal no está en una Comisión Gasto Financiamiento compuesta de “le creme de le creme del Gabinete”.
Está en las manos de un solo hombre capaz de decidir por sí solo, infalible, justo, certero, austero y honesto por definición propia. Con una simpe instrucción decide el destino de miles de millones de pesos de los contribuyentes de este país. Sin que importe el costo en empleos o calidad de vida que se origine de un error o una priorización equivocada. El Señor Presidente no se equivoca. Punto.
Tampoco el gasto federal se efectúa ya bajo estrictos indicadores de impacto o costo beneficio social. Fuera quedaron las ideas regionales o el método para ser competitivos ante la inversión extranjera que buscara el lugar óptimo para una nueva ensambladora de autos (¿recuerdan el escándalo de Kia en Nuevo León?) o para una nueva farmacéutica.
No existe ya la antigua obsesión de escalar a México como Nación con el mejor clima para hacer negocios en Latinoamérica. Al revés. Los emprendedores de hoy a los ojos del Número Uno son el mal, la tiniebla de la Tierra porque buscan el lucro, no el bien común.
Revivir las cancerígenas emisiones del carbón vuelto energía eléctrica vale la pena para que los productores de Coahuila ganen bien aunque sus días terminen prematuramente por enfermedades derivadas de su minería. Es el precio que hay que pagar.
Que obtener las pésimas gasolinas de Pemex signifique acortar la vida de los motores y generar más casos de cáncer en México no es relevante. Ahora, lo que importa es que PEMEX vuelva a ser la expresión de la mexicanidad de la autonomía energética de nuestra nación. Retomar el rumbo es la clave- contaminado el aire y matando mexicanos es el precio social que habremos que pagar.
Toda decisión de gasto público trae consigo costos, beneficios y plazos de maduración.
Ya no. Las nuevas mediciones de impacto las diseñan y ejercen desde el propio Ejecutivo Federal. Recortar o dejar de ejercer en salud pública puede ser dañino en otras latitudes, no en México. Gestionar el medio ambiente de manera peligrosa no es asunto de Estado en nuestro país. Que millones de familias sigan enfermando por carecer de saneamiento y agua potable en sus hogares es una herencia de los sexenios corruptos. Que 40% de las escuelas públicas carezcan de drenaje, es solo una estadística que el Covirus descubrió para vergüenza nuestra.
Toda Nación con un gobierno medianamente responsable y en armonía con sus ciudadanos busca una mejor calidad de vida para su gente. Estamos ante un reto definitorio para la 4T.
Si mete reversa a lo logrado en calidad de vida, habrá fracasado y en las próximas elecciones perderá la mayoría en la Cámara de Diputados y 15 gubernaturas en disputa.
Si aprovecha el Todopoderoso la inversión involuntaria que tuvo que hacer en salud pública, la puesta en marcha del nuevo tratado Canadá – Estados Unidos- México y una posible derrota de Donald Trump… los mexicanos recuperaremos el aliento y podremos ver en el horizonte cercano un mejor México para nuestros nietos……y quizá ellos verán para el 2030 que las autopistas Mitla – Tehuantepec y Barranca Larga – Ventanilla en Oaxaca estén terminadas y en operación.







