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  • Heraclio Bonilla Gutiérrez

Andrés Manuel López Obrador lleva un año y ocho meses como Presidente de la República, sin embargo, ha sido criticado como si hubiese terminado su mandato de seis años. Recuerdo la célebre frase inventada por los priístas para encubrir los millonarios desvíos de recursos en los primeros años de gobierno, lo mismo de presidentes de la república que de gobernadores, “démosle el beneficio de la duda”, y ese beneficio se extendía por seis años.
AMLO entregará durante su administración, muchas obras de gran envergadura: En Oaxaca, las carreteras al Istmo de Tehuantepec y a la Costa; la rehabilitación del ferrocarril de Tehuantepec; la modernización de la Refinería Antonio Dovalí Jaime; la ampliación de la carretera de Tehuantepec a Acayucan; el Corredor Interoceánico; a nivel nacional, la Refinería Dos Bocas; el Tren Maya; el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles; la terminación del tren interurbano México-Toluca; la construcción del tren rápido México-Querétaro-León, Guanajuato, entre muchas obras más.
Desde luego, existen muchos mexicanos mal intencionados, que quisieran que la pandemia le impidiera cumplir el compromiso de entregar todas sus obras, pero el amigo imaginario de esos mal intencionados, no anda cumpliendo caprichos.
Hemos visto trabajar a una institución nueva y a otra heredada, que en su tiempo sirvió para encubrir delincuentes oficiales: el Instituto Para Devolver al Pueblo lo Robado y la Dirección de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Ambas tienen una importancia sin precedentes; a los oaxaqueños en especial, nos ha beneficiado porque la nueva institución, ha destinado importantes recursos para la construcción de carreteras a las cabeceras municipales, que han puesto en vergüenza a la onerosa dependencia local de siglas CAO; por su parte, la institución heredada, por fortuna tomó un rumbo distinto del que traía, ahora sirve para detectar a servidores públicos corruptos a partir de los expedientes que ellos mismos dejaron de sus fechorías, armarles expedientes y denunciarlos ante la Fiscalía General de la República.
No quisiéramos que las cárceles se llenen de políticos, pero parece que ellos sí lo desean, porque aún viendo lo que les está ocurriendo a los del pasado, muchos del presente siguen con las mismas prácticas de corrupción e impunidad.
Debe quedar muy claro que nadie está por encima de la ley y menos si llegó a su actual cargo con las siglas de MORENA, el buen juez por su casa empieza, reza el refrán, por lo mismo, todos, sin importar el partido político al pertenezcan, deben saber que si delinquen y los descubren, pagarán conforme lo disponga la ley para cada caso.
No más impunidad; no más encubrimientos. Quienes luchamos por un cambio en el ejercicio de la política y la administración pública, estaremos pendientes de que se cumpla el compromiso de los lopezobradoristas: No mentir, no robar y no traicionar; si alguno de los servidores públicos emanados de MORENA, llegase a faltar a ese compromiso, que aquel que tenga pruebas las aporte para que sea castigado; pueden estar seguros, que no actuaremos como lo hicieron muchos de los que hoy señalan a AMLO, que callaron ante el saqueo del tesoro nacional y la venta disfrazada de concesión a las compañías mineras, del territorio nacional.
El cambio de rumbo en el gobierno federal, ya es una respuesta clara y contundente a favor del pueblo, de todos depende que ese cambio se arraigue, que permee en toda la sociedad y que aquellos que vieron la política y la administración pública como la vía rápida para enriquecerse ilícitamente, piensen más de una vez si desean ir a la cárcel.
Los oaxaqueños ya tenemos la experiencia de lo que ocurre si descuidamos a quien promete un cambio y lo llevamos al poder: Gallino ofreció durante su campaña a gobernador y en su toma de protesta: castigo a los saqueadores, cero impunidad, no más abusos desde el poder, y un largo etcétera de palabrería sin sustento ideológico ni compromiso de gobierno, finalmente, resultó igual que Fox, un mentiroso y bandido sin límites que hasta hoy goza de la protección de lo que queda del pri y de la 4T. Los priístas que sucedieron en el gobierno a Gallino, hicieron todo cuanto estuvo en sus manos para callar los señalamientos en contra de Gallino en los medios de comunicación locales y nacionales, nos engañaron con el encarcelamiento de unos chivos expiatorios que luego se vieron favorecidos judicialmente a excepción del Doctor Germán Tenorio, preso “por encargo de Gallino” según se oía en su oportunidad en los comederos políticos.
Del Juicio político contra Gallino en tiempos del pri, solo se supo que lo iniciaron los diputados de la LXIII legislatura a iniciativa de su ex amigo Benjamín Robles Montoya, pero después, el silencio cómplice lo ha mantenido a buen resguardo.
CHINUNI (Pilón en Mixteco): los diputados morenos de la LXIV legislatura, son más conocidos por su habilidad para el cobro por evento que por su trabajo legislativo y así, no se puede.

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