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¡Duro, duro y a la cabeza…!

Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo

Empezaron los destapes…, los apuntados…, los que quieren seguir comiendo con “manteca”…, los que quieren regresar a probar las mieles del poder…, los que sienten que pueden convencer a grupos de intereses o políticos para ser proyectados como candidatos a algún puesto político…, los hay quienes tienen esperanzas y, quienes no las tienen ni con la máscara del santo.
Sí, la máscara del santo “el enmascarado de plata”. Pero de verdad que alguno sabrá, entenderá, comprenderá o se imaginará… ¿En qué consiste la democracia?, o si entiende alguno, ¿En qué consiste la sinceridad o la honestidad para con los ciudadanos?, o de verdad la política no se lleva con la sociedad, ¿Qué dilema no?
¿De verdad ese romanticismo nunca se conocerá en México?, preferimos pensar que… Si hay quienes han hecho política durante muchos años y la seguirán haciendo por el bien de México, por el bien social, por el bien Municipal, por el bien estatal, sabemos que siguen existiendo los Muñoz Ledo, los Vasconcelos, los Woldenberg y otros varios que han hecho grande a México.
Políticos que, han subsistido que, han validado, construido y formado las Instituciones de nuestro país que, a pesar de mandatarios perversos en sus respectivas épocas; esos políticos han permanecido, complementado y, sobrevivido a los caprichos destructivos del abuso del poder. Pues, ese tipo de políticos hacen muy bien a nuestro país. Políticos, estudiosos, dedicados, comprometidos, críticos y propositivos.
—Conste que pensamos que… la política no es la enemiga de este espacio, al contrario, sabemos que la política puede y debe resolver problemas, proyectando un país de primer nivel—pensamos que… La política es una ciencia, un arte, estrategia, tácticas, técnicas, que, incluso, hay personas no agraciadas para la política, pero que, pueden poseer simpatía, pero no saben, entienden ni son políticos.
Por otra parte, también pensamos que, México, puede y debe experimentar reformas políticas electorales, políticas sociales, incluso políticas funcionales y políticas estructurales que, sirvan a la sociedad, que, sirvan para la conducción del país, que contribuyan a la administración del país, que atiendan los fines que en común tenga México.
Pues, ese tipo de políticas y, quienes hacen política para el bien de nuestro pueblo, los hay, creemos que… No es imposible que, no es vergonzoso y menos “loco” creer que haya políticos que quieran hacer bien a la sociedad. Que su objetivo sea servir y, no, servirse. Y, políticos así deben continuar por dos o tres periodos, políticos, funcionales y eficaces; por ello, nuestros respetados y admiración para ellos.
Y, aunque el grueso de la población opina que: la “política es sucia”, la “política es cochina”; en la teoría y en la práctica la política no lo son, sino algunos operadores políticos que, utilizan prácticas desaseadas, perversas o mal intencionadas que turban el funcionamiento de la propia política institucional y la administración pública que, no es lo mismo.
Empero, el ciudadano, es decir, la sociedad en general, puede y tiene en sus manos elegir con su voto a los políticos que han de ocupar un cargo popular. Por lo tanto, en nuestras manos, en nuestro pensamiento, ideas, razonamiento y decisión, está quien deba ocupar un cargo de elección popular. Los responsables somos todos, quien vota y hasta el que no vota, así que asumamos nuestra responsabilidad de ir a las urnas y hagámoslo bien.

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