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¡Duro, duro y a la cabeza…!

Luis Miguel Urbiña Calvo

¡Válgame la cosa!, pobre gente que cree… sí, pobre gente que sigue creyendo… si hablamos de su selección mexicana. Desde hace varios años dejamos de ver y seguir por cualquier medio de difusión, el futbol que, por cierto, solo da enojos para quienes lo siguen… Equipos de fut-bol como América, los pumas, los tigres, las chivas, o el equipo que sea.

Ya no nos preocupamos por saber del fut-bol, menos de su selección mexicana. Pero nos enteramos de que el fin de semana pasado ocurrió un fraude más para la afición, para la fanaticada y sobre todo para la niñez que, si cree que esos deportistas son sus ídolos o sus héroes, obvio, es entendible porque en alguien tienen que creer y a alguien tienen que seguir.

Sabemos que, los jugadorcitos, entrenadores, directivos, administrativos y hasta mercadólogos sean un verdadero engaño, de verdad ¿ninguno piensa en la niñez mexicana?, ninguno piensa o siente nada, ¡caray!, por no decir una peladez, porque la niñez los ve como los ídolos, como ellos quisieran ser algún día.

Y, lo que verdaderamente logran es lo que toda la sociedad debiera hacer desde hace muchos años… mirar otros deportes, por ejemplo: atletismo, artes marciales, básquet bol, automovilismo, beis bol, gimnasia, natación, racquet bol, etc. Que, por cierto, son disciplinados, de altísimo rendimiento, que siempre nos honran con resultados.

Deportes que, sin aparador, sin publicidad, sin apoyos económicos, han hecho y siguen haciendo muy decorosas competencias trayendo a nuestro país enormes alegrías, enormes triunfos, sin vanagloriarse, que van a Europa o pretenden ir a Europa a triunfar… siendo deportistas de medio pelo en realidad.

Por supuesto que, decimos medio pelo, porque Hugo Sánchez y Rafael Márquez, se cuentan solos sin necesidad de proyectarlos, ahí están los resultados y sus carreras más que probadas sin discusión alguna; estos deportistas triunfadores nunca “cacarearon el huevo”, ahí está su historia en la vista de todos.

El remedio lo tiene a la vista en su corazón y cerebro, la afición mexicana, que ha sido fue, leal, confiada y esperanzada en algo que… no sucederá, es decir, que la selección y el futbol mexicano sean de primera talla internacional. Porque las prioridades en el fut-bol son otras que no sabemos, pero es evidente que el deporte no es prioridad, menos el éxito.

Sin embargo, la gente seguirá yendo a los estadios y seguirá comprando camisetas y, seguirán esperando los juegos de su equipo y de la selección mexicana que, seguirá teniendo convocatoria. Hablando de otro asunto y, de relevancia trascendental, ahora si ya tenemos a la ¡Guelaguetza 2024!, ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva México!

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