- Por Luis Miguel Urbiña Calvo.
“Mi gran Error”
En tres dimensiones,
Desde mis ojos;
Desde mi mente,
Desde mi corazón;
Mis razones fueron muy válidas,
Las tuyas, no sé cuáles son…
Desde el sendero de mis ojos,
La contemplación no terminó;
Fueron tus claros y frescos ojos,
No sé… Pero no te obligue a verme;
Tu vista volteó ante mis reflejos,
Tu tarde cambio, también tus comienzos;
No pase desapercibido, pase lejos,
Lejos pase yo, de tus aromas, muy lejos;
No sé si tus cabellos me sintieron,
No sé si tu piel por mí se rizó;
Sí, pensé en no ofenderte con la vista,
También pensé… Pensé ya no verte;
¡Válgame Dios!, que lastima me doy,
Perecen complejos los míos, pero no son;
Desde lejos, veo ese comer de un glotón,
Al contrario, siempre pensé no ofender;
A quién solo alegrías, alegrías me dio,
Qué ofensas dio mi vista y mi gusto;
Sí, mi gusto nunca te falto,
Solo puse en ti mi vista;
Puñales nunca te mando,
Solo te mando grandes sentimientos;
De un corazón que por ti se desbordó…
Pero ya lo sabido, disculpas, ofrezco yo;
Aunque no debería, porque más ofendí,
A este mi gran corazón, de oro, de oro;
Que en su tiempo lágrimas derramó…







