Claudia HOPPY BAUTISTA*
CHIHUAHUA,CHI.- Mayo es el mes en el que cumplo años, el que me invita a hacer una pausa y a agradecer la maravilla de seguir viva, de seguir aquí, de seguir construyendo para alcanzar mis sueños.
He pasado por 5 décadas, 2 siglos y 2 milenios (sí, así lo siento), un cáncer, una pandemia, un divorcio, 4 negocios y 9 años en BNI.
Y hoy puedo decir que estoy viviendo una de las mejores etapas de mi vida.
El networking, la inteligencia artificial, los viajes, poder trabajar desde una computadora, desde el celular, desde un reloj y sobre todo, ser mujer y tener una voz que es escuchada.

El mes pasado fue el punto más alto de este viaje de este maravilloso ecosistema llamado BNI. He asistido a 4 congresos.Todos increíbles, memorables.
Pero algo pasaba, entre tanta emoción de conocer gente extraordinaria, de conectar con personas con ganas de crecer y ayudar yo terminaba drenada.
No concretaba visitas, no daba seguimiento, aunque las relaciones sí crecían, y eso es uno de los valores más importantes de BNI.
Con el tiempo fui cambiando. Me volví más estructurada, más enfocada. Aprendí a dar seguimiento. Y ese aprendizaje lo empecé a aplicar también en mis viajes, conectando a personas de todo México.
Pero este congreso en Chihuahua fue diferente, fue el que más he disfrutado.
Mi objetivo era claro: recibir a mis amigos.

A los de siempre, a los de negocios, a mi esfera de alimentos, a mis compañeros de BNI Airlines y a los que aún no conocía en persona, pero ya sentía cercanos por Zoom, webinars, UDEs, networking.
Me ofrecí a recogerlos en el aeropuerto, a llevarlos a sus hoteles, a acompañarlos al centro de convenciones a enseñarles mi Chihuahua.
Los llevé al Turibus, a los museos, a la Antigua Paz, a D1 para las mejores fotos, a catas de sotol, de vino, a una carne asada inolvidable, a la cervecería, a bailar country con botas y sombrero y a disfrutar la banda como se debe.

En los días del congreso estuve en nuestro stand de alimentos mostrando botellas, corchos, sotol, mezcal, etiquetas, participando en mesas de trabajo, representando a la esfera nacional de alimentos, conectando en el speed networking, escuchando conferencias increíbles y cerrando con una gran cena de gala.

Y entonces, la noticia: el Congreso Nacional 2027 será en Oaxaca ¡salté de emoción!
Ahí estaban más de 40 networkers de Oaxaca, amigos, conocidos y no puedo esperar para vivirlo allá.
Y como si todo eso no fuera suficiente nos fuimos a vivir una experiencia única.
Un viaje de 3 días: donde conocieron a los menonitas, a su cultura, probaron su queso, visitar Creel, pueblos mágicos, una noche increíble con cerveza artesanal y pizza y al día siguiente el Chepe VIP.

Networking, risas, conexión hasta llegar a Barrancas del Cobre, vivir el teleférico, admirar los paisajes, las conversaciones profundas y cerrar en un lugar mágico: un hotel entre la sierra tarahumara con vistas que te quitan el aliento y donde cenamos, bailamos al ritmo de la música norteña y al amanecer, subir a una roca de cuarzo rosa, agradecer, orar y sentir.
Todo esto fue posible gracias a personas increíbles, en especial a Tere Lucy Domínguez, presidenta de Confetur, quien hizo que todo fluyera con seguridad, orden y muchísimo corazón.

Porque al final de eso se trata todo esto: de vivir, de conectar, y de construir algo que realmente valga la pena. Y así fui despidiendo uno a uno, con abrazos largos, con miradas cómplices, con la certeza de que esto no termina aquí… apenas empieza.
Porque más allá de un congreso, más allá de los negocios, lo que nos llevamos son historias, conexiones y momentos que se quedan para siempre.
Se llevaron una parte de Chihuahua, pero también se llevaron un pedacito de mi corazón.
Y yo me quedo con algo aún más grande: la confirmación de que todo lo que he vivido —lo bueno, lo difícil, lo que dolió y lo que me hizo crecer—tenía un propósito.

Hoy sé que estoy exactamente donde tengo que estar. Agradecida, feliz, plena y lista para todo lo que viene.
Porque cuando la vida, las conexiones y el propósito se alineas se crean historias que transforman para siempre.
Y si algo de todo esto resonó contigo aquí tienes a alguien que no se rinde, que construye, que conecta y que siempre va contigo buscando el cómo sí.

*Soy Claudia Hoppy Bautista especialista en Relaciones Públicas y conexión de sueños en una botella.
Teléfono: +52 614 342 9564
FB: claudia.bautista
IG: claudiahoppybautista
X: clauhoppy
claudia.Bautista@emporiumtrading.mx
www.emporiumtrading.mx
www.aijiscork.com








